Dios Prepara Un Gran Pez: (Jonás 1:17; 2:1-4, 5-7, 8-10)
Dios
Prepara Un Gran Pez:
(Jonás 1:17; 2:1-4,
5-7, 8-10)
Pero Jehová tenía preparado un gran pez
que tragase a Jonás; y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres
noches. (Jon. 1:17)
Entonces oró Jonás a Jehová su Dios desde el vientre del pez, … y dijo: Invoqué en mi angustia a Jehová, y él me oyó; Desde el seno del Seol clamé, Y mi voz oíste. (Jon. 2:1-2)
Pastor: Carlos
Ramírez Jiménez:
El
v. 17 deja bien claro que lo que le pasó a Jonás no fue una casualidad. En el
heb. dice que Dios “preparó” (manah
H4487) un gran pez con la misión especial de que se tragara a Jonás.
Cuatro veces en este libro corto se emplea este verbo que significa preparar o
disponer (1:17; 4:6, 7 y 8) y cada vez Dios es el sujeto de la oración. él
preparó no solamente el pez, sino también la planta de ricino, el gusano y el
viento sofocante, para enseñarle importantes lecciones al profeta rebelde.
Ayuda
Hermenéutica:
H4487 מָנָה = maná: raíz primaria; propiamente pesar; por impl. repartir o constituir oficialmente; también enumerar o matricular: - censo, contar, dar cuenta, destinar, formar, numerar, número, poner, preparar, señalar. (Strong).
Por lo tanto, es inútil investigar qué clase de pez o ballena era o si existe un pez capaz de tragarse a un hombre y mantenerlo con vida tres días. Lo importante es que Dios salvó a Jonás para darle una segunda oportunidad de ser su mensajero. La Biblia contiene relatos de milagros aún mayores y el más grande de todos es la resurrección de nuestro Salvador.
Incluso Jesús empleó la experiencia de Jonás como ilustración de su propia muerte y resurrección y para amonestar a los judíos por su incredulidad en contraste al arrepentimiento rápido y sincero de los habitantes de Nínive. Les advirtió que “uno mayor que Jonás les hablaba” (Mt. 12:38-41).
Muchos intérpretes dicen que mucho antes de la época de Cristo la experiencia de Jonás servía como símbolo de la estadía de los judíos en Babilonia durante la época de su cautiverio. Al igual que Jonás ellos tuvieron una nueva oportunidad de ser “luz a las naciones” al regresar a Palestina (Is. 49:6).
NOTA:
Seis son salmos de
acción de gracias exclusiva o parcialmente colectivos (Salm. 65, 67, 75, 107,
124, 126). Salmos semejantes se encuentran también fuera del salterio (p. ej. 1
Sam. 2:1-10; Is. 38:9-20).
Los salmos de acción de gracias tienen usualmente cinco
elementos:
(i)
Una
declaración introductoria de aprecio por el rescate;
(ii)
Una
descripción de la miseria de la que fueron rescatados;
(iii)
Una descripción de la apelación para ser rescatados;
(iv)
Una indicación del rescate mismo; y
(v)
Un testimonio o voto para continuar mostrando
gratitud mediante adoración futura.
El salmo de Jonás incluye los cinco elementos, en el orden listado arriba. No hay manera de decir si Jonás compuso este salmo él mismo (como profeta él era un poeta musical por entrenamiento) o si sencillamente él usó un salmo que él ya conocía para expresar su gratitud. Sea como fuere, el salmo es una declaración elocuente y muy bien puede haber sido pulida antes del evento.
2. Angustia y Esperanza.
Jon. 2:1-4.
Es
interesante observar que mientras los marineros oraban, Jonás dormía. Frente a
la muerte el profeta comenzó a orar con fervor y en poesía. Algunos eruditos
dicen que el capítulo dos consiste en un salmo antiguo que los que recopilaron
el libro de Jonás se lo agregaron al texto.
Llegan a esta conclusión puesto que el salmo es la oración de uno que ha sido salvado del peligro de la muerte y ahora está en condiciones de ofrecer sacrificios a Dios. No obstante, todo el libro habla de hechos pasados, no solamente el capítulo dos, y era muy lógico esperar que el autor utilizara el idioma de los Salmos para componer su oración.
Dios
y Las Grandes Ciudades:
Dios quiere la salvación de todas las personas en el mundo. Se preocupa por las grandes ciudades del mundo donde
hay enormes conglomerados de personas, muchas de las cuales no tienen valores
morales que las orienten.
Hoy Dios nos llama
a compartir el mensaje de su salvación en las grandes ciudades de América Latina
para que las muchedumbres puedan conocer su bondad, su amor y su perdón.
1. Dios reconoce
la necesidad de la ciudad pecaminosa. Jon. 1:1.
2. Dios envía a su mensajero a la ciudad. Jon. 3:1.
3. Dios tiene compasión de los habitantes de la ciudad.
Jon. 3:5-10.
4.
Dios persiste en amar y perdonar a las
personas de las ciudades. Jon. 4:11.
Dios nos llama a unirnos con él en su búsqueda de las
personas que
viven en las ciudades. ¿Quiere juntarse con él en este gran esfuerzo?
El
estilo de poesía de estos versículos es el de paralelismo, o sea que la segunda
parte del versículo repite en palabras similares lo que dice la primera parte.
El pensamiento del autor oscila entre desesperación y esperanza. A lo profundo
puede significar el mar (Salm. 68:22) o la angustia emocional (Salm. 88:7).
Hay varios salmos como este que a la vez expresan llanto y acción de gracias (Salm. 18; 30; 31; 66; 116 y otros). Como en el Salm. 42:7 Jonás siente que se ahoga y que las olas le están pasando por encima. Se siente lejos de la presencia de Dios, pero le queda la esperanza remota de que un día verá de nuevo el templo en Jerusalén. Es muy semejante al pensamiento de los Salmos 42 y 43. Los hebreos sabían bien que Dios no moraba en el templo, pero era el lugar ideal para orar y acercarse a Dios.
3. Liberación De La
Muerte. Jon. 2:5-7.
Los hebreos no estaban acostumbrados a navegar, por eso el mar representaba un lugar de peligro mortal para ellos (Salm. 22:11; Is. 8:7). El profeta no solamente se sentía en el fondo del mar sino a la base de las montañas. Para muchos hebreos el destierro en Babilonia era así; pensaban que nunca volverían a ver su tierra. El regreso a Palestina era como salir de la tumba. Su oración es un testimonio de que Dios efectivamente escucha las oraciones de la persona angustiada.
Joya
Bíblica:
Cuando mi alma desfallecía dentro de mí, me acordé de Jehová; y mi oración llegó hasta ti, a tu santo templo (Jon. 2:7).
4. El Culto Falso
y El Culto Verdadero. Jon. 2:8-10.
El profeta hace el contraste entre los que abandonan su fe para adorar ídolos, vanidades ilusorias, y los que adoran al Dios verdadero. A pesar de su desobediencia Jonás nunca dejó de creer en Dios o de reconocer que era el único Dios creador de todo. Como en otros lugares de la Biblia se manifiesta que el culto a ídolos no es solamente falso sino vano (ver Is. 44:9-20).
Jonás termina su oración con la confianza de que un día va a ofrecer sus sacrificios y cumplir sus votos prometidos. No se sabe la naturaleza de los votos; Deut. 23:22-23 dice que un voto es una promesa voluntaria y algo muy serio que uno debe cumplir.
Todo el salmo es una afirmación de la gracia divina. La nota final indica que ¡la salvación pertenece a Jehová! (v. 9b). él puede extender su gracia a personas de cualquier nación, pero su gracia no es barata. Tuvo que enviar a su Hijo a la muerte para mostrarnos el valor de su gracia.
El Enojo Del Profeta Frente El Amor De Dios:
Alguien ha llamado
a Jonás el profeta patriota, porque amaba a su pueblo y odiaba a sus enemigos.
El llamado de Dios para ir a predicar a la ciudad de Nínive era inconcebible
para Jonás, y así empezó su huida, su experiencia en el barco y en el vientre
del gran pez. Al oír por segunda vez el llamado de Dios, Jonás fue a Nínive y
dio el mensaje. A pesar de ser un mensajero no convencido, los habitantes
respondieron y Dios desistió de su plan de castigarlos.
Otra vez parece
inconcebible para nosotros la reacción de Jonás. Se enoja, y acusa a Dios de
ser tan clemente y compasivo que no pudo castigarlos. Dios conversa con él y
procura ayudarle a ver por qué quiere la salvación de estas personas. El libro
termina con Dios todavía insistiendo en la necesidad de “preocuparse por Nínive”, una ciudad
con tantas personas sin valores morales y, además, “muchos animales”.
El enojo de Jonás no es la última palabra de este libro, ¡y nunca podrá serlo!, sino el amor y la preocupación de Dios por las personas que necesitan este mensaje. Dios siempre tiene la última palabra, y aunque procura ayudarnos a encontrar su interpretación de las circunstancias, cuando lo rechazamos él sigue con su amor, su compasión, su deseo de que todos puedan conocerlo, arrepentirse de su maldad, recibir su perdón y recibir la vida abundante que él ofrece.
Al
fin Jonás fue librado del pez, pero su liberación no era un fin en sí mismo. Tal como Dios
libró a su pueblo rebelde de cautiverio para darles una oportunidad de ser sus
mensajeros al mundo (Jr. 51:44) así fue con Jonás. Dios le mandó al pez que
vomitara a Jonás en tierra para que recibiera de nuevo la Palabra de Dios.
Al fin Jonás fue librado del pez, pero su liberación no era un
fin en sí mismo.
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Nota y Bibliografía:
- Exposición Roy Wyatt. Ayudas Prácticas Joyce
Wyatt. e-Sword-the. LEDD. Mundo Hispano.
- Biblia de Estudio RYRIE.
- Pastor: Carlos Ramírez Jiménez. 17//10//2026.
MISIÓN BAUTISTA “Emanuel”. Ciudadela de Noé.
Los Cardos Mz.E - Lt.18. III Etapa. Cerca del Hospital Regional II. Cel. 942-562691-Tumbes.
charlyibsh@hotmail.com
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