La Parábola De Los Talentos: (Mateo 25:14–30):

 

La Parábola De Los Talentos:

(Mateo 25:14–30):

 

“Porque el reino de los cielos es como un hombre que, yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes… A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos”. (vv. 14-15)

 

Pastor: Carlos Ramírez Jiménez:

A.    La Parábola De Los Talentos. Mt. 25:14-30.

En esta sección el tema de la parousía continúa, especificando lo que significa “velar” y “estar haciendo” la voluntad de Dios. Esta parábola es semejante a la de las diez minas (Lc. 19:11-27) en muchos puntos, de modo que muchos opinan que son dos versiones de la misma parábola. Sin embargo, las circunstancias son distintas, como también varios detalles importantes, llevando a la conclusión de que son dos relatos distintos. No es de extrañar que un maestro como Jesús haya utilizado parábolas similares en distintas ocasiones para enseñar lecciones distintas.

La parábola se introduce con la conjunción causal porque (v. 14), indicando que está estrechamente relacionada con la de las diez vírgenes. La expresión el reino de los cielos será (v. 14) no está en el texto griego, pero se sobrentiende y se repite del v. 1, como indica la nota en nuestra versión.

La verdad central puede expresarse así:

·    “Cada uno tendrá que rendir cuentas a Dios por la administración de las habilidades y oportunidades que ha recibido, y será premiado en base a su fidelidad”.

El relato ilustra la doctrina de la mayordomía integral. Hay comentaristas que opinan que toda la atención se concentra en el “siervo inútil” y que éste representa a los escribas y fariseos.

Sin embargo, es importante recordar que Jesús estaba a solas con sus discípulos cuando pronunció este discurso. Por lo tanto, es mejor entender que se dirigía a sus discípulos, ilustrando un principio general del reino que se aplica a todos los seguidores de Cristo en todas las edades. Sirve a la vez de estímulo y de advertencia: de estímulo para los fieles y de advertencia para los haraganes y negligentes.

En la parábola los tres siervos recibieron cantidades distintas de los bienes de su amo. La base de la distribución se establece en la soberanía del amo y en la capacidad (v. 15) individual de los siervos. El término “capacidad” traduce el vocablo griego dúnamis G1411 que significa “poder, fuerza, eficacia, energía, o habilidad”. Dios nunca demanda de un creyente más de lo que es capaz de rendir bajo el control y poder del Espíritu Santo. Es cierto que los súbditos del reino no son iguales en cuanto al número de talentos que reciben, pero pueden ser iguales en cuanto a la fidelidad en el uso de ellos.

Ayuda Hermenéutica:

 

G1411 δύναμις = dúnamis: de G1410; fuerza (literalmente o figurativamente); específicamente poder milagroso (por lo general por implicación un milagro en sí mismo): - eficacia, fuerza, impetuoso, maravilla, milagro, capacidad, dar, poder, poderosamente, potencia, potestad. (Strong).

Al relatar la parábola, Jesús no mencionó instrucciones que el amo haya dado a sus siervos. Sin embargo, el hecho de ser siervos (dóulos G1401) implica responsabilidad de administrar fielmente los bienes confiados. El término “talento” es la transliteración del vocablo griego tálanton G5007 que se refería a un peso equivalente a unos 34 kg. Podría referirse a ese peso en cobre, plata, u oro. El término “dinero”, empleado en este texto (vv. 18 y 27), traduce el vocablo griego (G694) que significa “plata”, indicando que cada talento probablemente representaba unos 34 kg. de plata, un verdadero tesoro.

Para los seguidores de Cristo, el talento se refiere a todas las bendiciones —habilidades, bienes y oportunidades— que Dios ha otorgado, por las cuales ellos serán responsables de rendir cuenta. El término incluye, pero no se limita a, el concepto popular de alguna habilidad especial que uno tenga.

Ayuda Hermenéutica:

 

G1401 δοῦλος = doúlos: de G1210; esclavo (literalmente o figurativamente, involuntario o voluntario; frecuentemente, por lo tanto, en un sentido calificado de sujeción o subordinación): - esclavitud, esclavo, servir, siervo.

G5007 τάλαντον = tálanton: neutro de un derivado presunto de la forma origen de τλάω = tláo (llevar, soportar; equivalente a G5342); balanza (como sosteniendo pesas), i.e. (por implicación) cierto peso (y de aquí una moneda o más bien suma de dinero) o «talento»: - talento.

G694 ἀργύριον = argúrion: neutro de un derivado presunto de G696; plateado, i.e. (por implicación) efectivo; específicamente moneda de plata (i.e. dracma o siclo): - plata, dinero. (Strong).

Dos de los siervos rindieron ganancias equivalentes a lo que recibieron —al cien por ciento— y recibieron el mismo premio. Sin demora, cada uno negoció (v. 16), o literalmente obró, con los talentos. Las vírgenes esperaron, más los siervos obraron. Después de mucho tiempo (v. 19) es una pauta para indicar que habría una larga demora antes de la parousía. Cuando vino el señor (v. 19), recompensó a los siervos fieles en tres maneras: encomio, el ser encargados de mayor responsabilidad y la invitación a gozarse de la presencia de su Señor.

 

Ø Primero, la recompensa se presenta en forma del encomio —Bien, siervo bueno y fiel (v. 21, 23)— y representa el agrado y la aprobación que el amo manifestó para con los siervos.

Los dos adjetivos bueno y fiel en este contexto son prácticamente sinónimos. “Bueno” (agathós G18) significa “generoso” y “correcto” en su proceder. Por lo tanto, él “buen siervo” es el que es correcto y cumplidor, o fiel, en relación con las instrucciones de su amo.

Ø Segundo, la recompensa no se presenta en términos de descanso, sino en términos de una oportunidad de servicio con mayor responsabilidad: Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré (vv. 21, 23).

Ayuda Hermenéutica:

 

G18 ἀγαθός = agadsós: palabra primaria, «bueno» (en cualquier sentido, a menudo como sustantivo): - favor, bien, bueno, buenas cosas. Compare G2570. (Strong).

Generalmente, el obrero responsable y fiel en los negocios de la vida es el que recibe mayores responsabilidades y recompensas. Este principio también se aplica en el servicio cristiano. Algunos opinan que este mismo principio explica la naturaleza de las recompensas que los creyentes tendrán en los cielos.

 

Ø Tercero, el siervo fiel es invitado a entrar en el gozo de su Señor (vv. 21, 23).

El gozo de tu Señor puede referirse al gozo que es propio del Señor, es decir, compartir su vida de gozo. También, puede referirse a la “fiesta” que él ha preparado para los fieles (comp. 22:1-14).

Uno de los tres siervos, en vez de negociar con el talento que recibió, lo enterró en un lugar secreto y seguro (v. 18). Este siervo trató el talento como “una cosa muerta” que, como toda cosa muerta, se entierra. El talento que Dios reparte es, sin embargo, una cosa viviente y merece ser tratada como tal. Cuando su amo regresó, el siervo devolvió exactamente lo que había recibido, sin haber producido ganancias, y fue condenado severamente.

Jesús lo describe como siervo malo y perezoso (v. 26) e inútil (v. 30). “Malo” (ponerós G4190), significa “incorrecto, inactivo, o impío” y es el polo opuesto al término “bueno” (vv. 21, 23), por lo menos en este contexto. No era deshonesto, sino tímido, ocioso, haragán y sin provecho para su amo.

Ayuda Hermenéutica:

 

G4190 πονηρός = ponerós: de un derivado de G4192; dañino, i.e. malo, mal (propiamente en efecto o influencia, y por eso difiriendo de G2556, que se refiere más bien a carácter esencial, al igual que de G4550, que indica degeneración de la virtud original); figurativamente calamitoso; también (pasivamente) enfermo, i.e. con enfermedad; pero específicamente (moralmente) culpable, i.e. delincuente, vicioso, facineroso; neutro (singular) trastada, malicia, o (plural) culpa; masculino (singular) el diablo, o (plural) pecador:- peor, perverso, perversa, crimen enorme, envidia, mal, maldad, maligno, maligna, malo, mala, malvado, malvada, malas cosas. (Strong).

Este siervo intentó excusar su actuación en dos maneras:

(1) Atacó el carácter de su amo y

(2) Confesó su temor. Acusó a su amo de faltas graves y falsas.

Sugería que era hombre duro e injusto, para no decir “ladrón”, pues lo acusaba de tomar lo que no era suyo (v. 24). No amaba a su amo, sino que le tenía miedo. Además, entendió mal su responsabilidad como mayordomo. El amo le entregó un talento para que lo hiciera crecer en valor, pero él pensaba que su deber era guardarlo en vez de ganar con él. Este error fatal en su concepto del deber como mayordomo se revela en su actitud al devolver el talento al amo: Aquí tienes lo que es tuyo (v. 25).

Siempre hay cierto grado de riesgo en hacer trabajar los valores materiales. También lo hay en la inversión de los valores espirituales y los talentos. Una cualidad esencial en los súbditos del reino es la valentía, o denuedo, de correr el riesgo en aquella cosa que sabemos que son la voluntad de Dios (comp. Mt. 11:12; Hech. 4:13; 4:31; 2 Tim. 1:7).

El señor no refuta la acusación falsa del siervo inútil, sino que la utiliza como argumento para mostrarle que con más razón todavía, tendría que haber utilizado el talento para ganar interés. El término “interés” traduce el vocablo griego tókos G5110, que significa literalmente “el nacido”, o “hijo”. El interés se consideraba como “hijo legítimo” del capital invertido. La Biblia condena la usura, o sea el interés exorbitante.

Por otro lado, según Vincent, la ley judaica hacía una distinción entre la usura y el interés de aumento. Parece que aquí Jesús aprueba el principio de cobrar un interés legal. En casi todos los países hoy en día se experimenta un alto índice de inflación. Por lo menos el interés que se cobra debe cubrir la inflación porque de otro modo, el préstamo significaría realmente una donación.

Ayuda Hermenéutica:

G5110 τόκος = tókos: de la base de G5088; interés en el dinero prestado (como producto): - interés. (Strong)

El talento no utilizado por el siervo inútil fue quitado y entregado al siervo que había demostrado habilidad de producir ganancia. Barclay se refiere a esta acción de parte del amo como una regla de la vida que se aplica universalmente. El que ha sido fiel seguirá recibiendo más, pero el que no es fiel perderá lo poco que tiene.

Cuando los músculos no se usan, se atrofian. Se van achicando hasta que quedan inútiles. Lo mismo sucede con los talentos que el Señor reparte entre los miembros del reino. Jesús dice lo mismo en otra situación: El que quiera salvar su vida, la perderá, y el que pierda su vida por causa de mí la hallará (2 Tim. 16:25). El v. 29 repite la enseñanza en un pasaje que ha sido comentado (comp. 13:12).

El siervo inútil, estéril e infructífero, será echado a un lugar que se describe en términos de tinieblas de afuera, llanto y crujir de dientes (v. 30). Se usan estos términos a menudo para describir el infierno (comp. 8:12; 13:42, 50; 22:13; 24:51). La descripción presenta un contraste radical con la dicha de los siervos fieles. Aunque este hombre inútil pretendió ser un “siervo”, en los términos más estrictos, nunca fue un siervo del Señor (comp. 7:21-23). En resumen, la diferencia entre los siervos que fueron premiados por su amo y el que fue condenado se expresa con una sola palabra: fidelidad.

 

Verdades Prácticas: 

 

1. El mayor lamento que sufrirán algunas personas, que no se prepararon para recibir a Cristo, no será tanto por el castigo que recibirán, sino más bien por la bendición que perderán de ir para estar con el Señor.

2.  La salvación es un don de Dios dado a una persona por medio de la fe en Cristo. Este don es inviolable, inajenable, intransferible, imprescriptible, indelegable. La salvación no se puede dar en préstamo como lo pretendieron las cinco vírgenes insensatas (25:8).

3. El insensato es aquel que se señala a sí mismo como el comandante de su destino, el guía de su propia vida, el amor de su espíritu. Pero ignora que a último momento será el sepulturero de su existencia.

4. Prudencia es ver con anticipación un hecho y discernir con juicio sobre él. Prevenir tomando los recaudos necesarios ante lo que vendrá. Prudencia es anticiparse a la sorpresa.

5.  Hasta el momento de la llegada de Cristo, las insensatas y las prudentes en nada parecían diferenciarse. Pero en el momento de la venida de inmediato se descubre quiénes son realmente las prudentes. Para Jesucristo, en ese instante, no significa otra cosa que terminar de descubrir lo que ya conocía.

6. Conocido es el refrán: "Más vale tarde que nunca". En la parábola de las diez vírgenes "tarde" vale lo mismo que "nunca".

B.    El Juicio De Las Naciones. Mt. 25:31-46.

En este pasaje, Jesús sigue tratando el tema del juicio final, iniciado en el principio del cap. 24 por la pregunta de los discípulos. El pasaje tiene una relación estrecha con la parábola de los talentos que lo precede. El pequeño grupo sigue escuchando atentamente a su maestro en el monte de los Olivos el martes al atardecer, a tres días de la crucifixión. La sección es altamente cristológica.

Jesús se presenta como Hijo del Hombre, Rey, Señor y Juez, todos títulos mesiánicos. Describe aquí en detalle lo que profetizó anteriormente (16:27). Recordemos que todo el cap. 25 es particular a Mateo y que en los otros Evangelios no existe nada comparable, o paralelo, con este conjunto de enseñanzas.

Este párrafo incluye la parábola de “las ovejas y los cabritos”, pero es más que una parábola. Es un cuadro profético que describe el juicio final que espera a todas las naciones del mundo. La norma, o base, por la cual Jesús juzgará a las naciones constituye el énfasis principal. La base del juicio se presenta en términos de una relación personal con Cristo que se manifiesta en el socorro prestado a personas necesitadas (comp. Lc. 10:25-37).

El pasaje tomado aisladamente indicaría que las buenas obras son un sustituto de una fe salvadora. Para evitar este error, es necesario interpretarlo en el contexto total neotestamentario, entendiendo que enseña que la fe, si no tiene obras, está muerta en sí misma (Stg. 2:17). Jesús deja en claro que Dios juzga y condena el pecado de omisión tanto como el de comisión (comp. Stg. 4:17). La única falta de los injustos que se menciona es su indiferencia e inacción ante las necesidades humanas.

Algunos entienden que este pasaje describe no el juicio final, sino el establecimiento del reino milenario en la tierra, presentándose Jesús como el Rey sobre su trono, gobernando sobre todas las naciones. Por ejemplo, Morgan encuentra en este pasaje el cuadro de Jesús como el Rey sobre su trono, en contraste con el Cristo presentado en Apocalipsis como el Juez sobre su trono (Ap. 20:11-15).

Tal interpretación ignora las preguntas que los doce discípulos hicieron (Mt. 24:3), el tema del juicio final que ocupa todo el material en el cap. 25 y especialmente la descripción del destino final de los que estaban a la izquierda del rey (vv. 41, 46). Sea cual sea la posición del lector en cuanto al milenio, mencionado únicamente en Apocalipsis, haría bien en evitar la tentación de utilizar este pasaje para apoyar su tesis.

Jesús inicia el pasaje con una descripción de su Segunda Venida en gloria (comp. Hech. 1:11). Estaba a tres días de su muerte en la cruz, una aparente derrota, pero estaba levantando los ojos de los discípulos al cuadro de su regreso glorioso. Otros sentados sobre tronos le iban a juzgar y condenar a la muerte. Sin embargo, vendría el día cuando él mismo se sentaría sobre su trono, que está sobre todos los tronos, para juzgar a todas las naciones.

Todas las naciones (v. 32) es una expresión que da lugar a distintas interpretaciones. “Nación”, en singular, normalmente se refiere a la nación judía, pero “naciones”, en griego éthne G1484, se refiere generalmente a gentiles, o naciones paganas, no judías. Por esto, algunos insisten que se refiere solamente a los gentiles. Sin embargo, hay distinción entre el uso singular (Mt. 24:7; 8:9; 17:26), donde incluye a gentiles, y el uso plural donde se incluye aparentemente a los judíos (Hech. 24:14; 28:19).

Especialmente en este texto (v. 32) el adjetivo todas en la frase todas las naciones y la descripción del juicio parecen abarcar a todas las naciones, gentiles y judíos, cristianos y los no cristianos; en una palabra, a toda la humanidad.

Ayuda Hermenéutica:

 

G1484 ἔθνος = édsnos: probablemente de G1486; raza (como del mismo hábito), i.e. tribu; específicamente alguien foráneo (no judío) (usualmente por implicación pagano): - gente, gentil, linaje, nación, pueblo. (Strong).

La separación en el juicio final es un tema que se repite en las enseñanzas de Jesús. Todas las naciones serán reunidas; pero la separación no será por nación, sino por individuo, de acuerdo con el carácter de cada uno.

Obsérvese bien el cambio en el género de femenino (naciones) a masculino (hombre, o ser humano) en español, respondiendo al cambio de género en griego de neutro (naciones) a masculino (hombre, o ser humano): ... todas las naciones serán reunidas... El separará los unos de los otros (v. 32). El lugar a la mano derecha del rey representa aprobación, autoridad y honor. En cambio, la mano izquierda representa, en este caso, desagrado y rechazo.

El juicio final se compara con la práctica común del pastor al fin del día cuando ubica las ovejas en un lugar y los cabritos en otro (comp. Ez. 34:17-22). Son animales de distinto carácter, o naturaleza. Durante el día, el pastor permite que se mezclan, pero de noche los separa. Los cabritos se consideraban de poco valor en comparación con las ovejas que proveían leche, lana y carne.

Vincent observa que este hecho se ve en la queja del hijo mayor en la parábola del hijo pródigo: ... nunca me has dado un cabrito... (Lc. 15:29). Podríamos agregar: ni siguiera un cabrito, algo de tan poco valor.

El NT., enseña que cuando uno muere su destino final está determinado. En el momento de su partida de esta vida, va a la presencia consciente de Dios, o al sufrimiento del infierno (Lc. 16:20-25; 2 Cor. 5:8; Filp. 1:23). Eso significa que ya ha sido juzgado. Aceptando esta postura, cabe preguntar: ¿Qué función cumple Jesús en el juicio final, en su Segunda Venida? Algunos sugieren que en ese entonces Jesús no juzgará tanto como declarará el juicio ya establecido por el Padre. También, en el juicio final, será establecido el grado de castigo en el infierno o de dicha en el cielo.

La estructura del resto del pasaje (vv. 34-46) se desarrolla según las reglas de la poesía hebrea. Hay dos divisiones:

·      La primera abarca los vv. 34-40 y

·      La segunda los vv. 41-46.

Cada división consiste de una estrofa de tres líneas que contiene el veredicto del Juez (v. 34 y v. 41).

Luego sigue una estrofa de seis líneas en la que se expresa la razón por la sentencia (vv. 35, 36 comparados con vv. 42, 43). Sigue la respuesta de los que reciben el veredicto (vv. 37-39 comparados con 44).

Luego sigue la respuesta del Juez (v. 40 comparado con 45) y, finalmente, un par de expresiones que describen el destino final de los justos y los injustos (v. 46).

Una comparación de las dos divisiones arroja observaciones adicionales de interés:

Ø Primero, se menciona el título de Rey en relación con la asignación de los justos a su destino (v. 34), quizá indicando su identificación con ellos; pero se omite en la sentencia de los injustos (vv. 41, 45), indicando su desagrado y separación de ellos.

Ø Segundo, Jesús dice que los justos son benditos de mi Padre (v. 34), pero los injustos son malditos (v. 41), sin especificar el agente de la maldición.

Ø Tercero, los justos heredan el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo (v. 34; comp. 13:35; Jn. 17:24; 1 P. 1:20; Ef. 1:4), mientras que los injustos son asignados al fuego preparado para el diablo y sus ángeles (v. 41).

La herencia de los justos no es un regalo impuesto, ni un accidente, ni la recompensa por los méritos humanos, sino que es una bondadosa y deliberada provisión de Dios (Stagg). Se puede decir que los injustos entran en el infierno como “intrusos”, pues no fue preparado para ellos, sino para el diablo y sus ángeles (v. 41). No es la voluntad positiva de Dios que ningún ser humano vaya al infierno (comp. Ez. 33:11; 1 Tim. 2:4; 2 P. 3:9).

Jesús menciona seis esferas de necesidad que fueron atendidas por los justos y desatendidas por los injustos:

·      Hambre,

·      Sed,

·      Techo,

·      Desnudez,

·      Enfermedad y

·      Prisión.

Bruce acota que las tres primeras esferas se reconocen universalmente como de primera necesidad y que es el deber de todo ser humano satisfacerlas.

Fui forastero, y me recibisteis (v. 35), según una traducción literal, presenta un cuadro gráfico del amor cristiano. Se trata de uno que es desconocido y desamparado y que sin embargo es recibido en el seno de la familia, o a la mesa. Es la hospitalidad en su grado máximo. El término en griego para hospitalidad, filoxenía G5381, significa “tener amor para con el extraño” (Rom. 12:13; Heb. 13:2).

Ayuda Hermenéutica:

G5381 φιλονεξία = filonexía: de G5382; hospitalidad: - hospitalidad. (Strong). 

Las tres últimas esferas de necesidad, en cambio, representan necesidades de un mayor grado de miseria y requieren mayor compromiso y mayor gasto para satisfacerlas. Proveer ropa para el desnudo y atención médica para el enfermo significa una inversión de más tiempo y más dinero. Visitar a un preso en aquel tiempo demandaba un muy alto grado de amor, pues las cárceles eran cuevas de basura, depravación y trato inhumano indescriptibles.

En cuanto lo hicisteis a uno de estos... a mí me lo hicisteis...: en cuanto no lo hicisteis a uno de estos... tampoco lo hicisteis a mí (vv. 40, 45) indica una relación estrecha entre Jesús y mis hermanos más pequeños (v. 40). La identidad de Jesús con su pueblo es una enseñanza principal del NT. (comp. Hech. 9:4-5; 1 Cor. 1:13; 8:12). Jesús se identifica con sus santos, y especialmente con los que tienen necesidad, los más pequeños (v. 45), de tal modo que, al socorrer a uno de éstos, socorremos a Cristo mismo.

Por haberse encarnado y haber vivido entre los hombres pobres y con toda suerte de necesidad, Jesús sabe simpatizar y sufrir con todos los necesitados. Por su divina compasión, él literalmente sufre con los que sufren y por medio de Pablo, manda que sus seguidores hagan lo mismo (Rom. 12:15).

Aunque Jesús se refiere principalmente a sus seguidores al decir a uno de estos mis hermanos... (v. 40), en un sentido general todos los que sufren necesidades son sus “hermanos”. A través del AT. Dios manifiesta un interés especial para con los necesitados: huérfanos, viudas, pobres y extranjeros. Jesús se compadeció de los gentiles necesitados en su día. Pablo manda hacer el bien a todos, y en especial a los de la familia de la fe (Gál. 6:10).

La sorpresa de los justos, al darse cuenta que con servir a los necesitados estaban sirviendo a su Rey, indica que su servicio era espontáneo. Era la expresión natural de un amor genuino, no calculado. Era la evidencia segura de su relación íntima con Cristo, pues manifestaban el espíritu de aquel que no vino para ser servido, sino para servir... (Mt. 20:28). En cambio, la sorpresa de los injustos, al darse cuenta que su omisión en el servicio a los necesitados era en efecto omisión a su “Rey”, indica que, si lo hubieran sabido, habrían actuado de otra manera.

Tal clase de servicio calculado es lo que realizan los hipócritas, para ser vistos, para agradar a alguien que está mirando. Con este proceder manifestaban que nunca habían tenido una relación íntima con Cristo.

Tres expresiones más requieren la atención:

Ø Fuego eterno (v. 41),

Ø Tormento eterno y

Ø Vida eterna (v. 46).

“Eterno”, en las tres referencias, traduce el mismo término en griego, aiónion G166. Este término tiene la misma raíz que aión G165 y aeí G104, vocablos que denotan duración indefinida de tiempo. Aparentemente el significado es el mismo en las tres referencias, pues no hay ninguna indicación para señalar un concepto distinto.

Es cierto, como muchos señalan, que el término “eterno” encierra un concepto cualitativo. Por ejemplo, la vida eterna (v. 46) habla de calidad de vida tanto como de duración de vida. Sin embargo, todas las evidencias en esta sección indican que se usa aquí más bien en el sentido cuantitativo, o sea, para “tiempo sin fin”. Así se usa en la mayoría de las referencias en el NT.

Ayuda Hermenéutica:

 

G166 ἰώνιος = aiónios: de G165; perpetuo (también usado del tiempo pasado, o pasado y futuro igualmente): - sempiterno, siglo, eterno.

G165 ἰών = aión: de lo mismo que G104; propiamente edad, era; por extensión perpetuidad (también pasada); por implicación el universo; específicamente período (judío) mesiánico (presente o futuro): - tiempo antiguo, corriente de este mundo, eternamente, eternidad, eterno, siempre, siglo, universo. Compare G5550.

G104 ἀεί = aeí: de un sustantivo primario obsoleto (aparentemente significa duración continuada); «siempre», por calificación regularmente; por implicación fervientemente: - siempre. (Strong).

Fuego eterno (v. 41) es un símbolo, o figura, de algo que produce el sufrimiento más intenso que el ser humano puede imaginarse. El hecho de considerarlo simbólico, en absoluto no disminuye la realidad del infierno. Por lo contrario, reconoce que no hay términos en el lenguaje humano para describir adecuadamente lo terrible del infierno. Si fuera fuego, como se conoce, destruiría la vida en breve tiempo.

Tormento (v. 46) traduce un término griego, kólasis G2851, la raíz del cual significa “cortar, podar”. De allí viene la idea de “frenar” o “castigar” para corregir, o disciplinar. Algunos insisten, por lo tanto, que el término debe llevar la idea de “corrección”.

Sin embargo, el mismo término se usa en el NT., con el sentido de castigo penal (Hech. 4:21; 22:5; 26:11). La palabra en sí no determina si en este caso lleva la idea de “disciplina para corregir”, o de “castigo penal”, pero, cuando se agrega el adjetivo eterno (v. 46), claramente resalta el sentido de castigo.

Ayuda Hermenéutica:

G2851 κόλασις = kólasis: de G2849; castigo penal: - castigo. (Strong).

Cómo hacer el servicio: Nos damos cuenta que el Señor camina entre todos los rincones de nuestra comunidad. Los cristianos nos encontramos con él en las paradas de los autobuses, en las escalinatas de los trenes subterráneos. Es triste verlo también revolviendo en los tarros de basura, durmiendo en los andenes del ferrocarril, golpeando las puertas de muchos hogares, mendigando un pedazo de pan.

Y también en los umbrales de la casa de Dios, aguardando con la mano extendida.

·   Lo primero que hemos de reconocer es que ése es nuestro prójimo. Muchas iglesias han tomado conciencia de esto y a través del ministerio de servicio social cristiano, se han estructurado para la consideración y búsqueda de respuesta. Considerado el servicio como ministerio, y

·  Luego de un estudio adecuado sobre las necesidades del lugar y las personas, surge el proyecto de atención a esas necesidades. La iglesia lo   incluye así en el programa y en consecuencia en el presupuesto. De este modo el miembro de esa congregación no enfrenta solo el problema, sino que hará de nexo entre la persona necesitada y el grupo de la iglesia que desarrolla este tipo de actividades.

El error de nuestro tiempo ha sido no organizarnos debidamente para el trabajo social, pero parece que este tabú está desapareciendo. Ahora la iglesia ha comprendido que no puede estar ausente en la preparación social de nuestra comunidad. Es asombroso el éxito que tienen las Casas de Amistad, o centros comunitarios, como las denominan algunos países latinoamericanos, establecidas por iglesias que ya no esperan que los necesitados vengan a golpear nuestros templos, sino que es la misma iglesia la que sale al encuentro de los necesitados.

Verdades Prácticas:

 

1. Hay algunos pasos muy sencillos para poder descubrir el talento que Dios nos ha dado. Cada uno debe ser sincero consigo mismo y preguntarse qué es lo que más le agrada hacer. En segundo término, debe ser honesto al expresarlo ante quienes pueden orientarle sobre el tema. Deberá, en tercer lugar, considerar si reúne condiciones naturales para hacer lo que siente:

·    Si desea cantar, habrá que probar la voz, si desea pintar, verá si no tiene dificultad con los colores, etc.

Si es apto, tendrá que capacitarse adquiriendo la técnica que sea necesaria. Finalmente, lo recomendable es unirse al grupo de la iglesia que desarrolla las tareas que a usted mismo le gusta hacer.

 2. Quien se da a sí mismo con todo lo que es y con todo lo que tiene, es el creyente que mayor comprensión recibirá por parte de Jesucristo. El servir con nuestros talentos es la mejor entrega que Dios quiere ver en el altar de las ofrendas.

 

Concluye:

Mateo 24 termina con la advertencia de estar siempre preparados para la venida del Hijo del Hombre, ilustrándolo con el ejemplo del siervo fiel y prudente frente al siervo malo que es castigado, mientras que Mateo 25 concluye con la gran parábola del juicio de las naciones, donde el Rey separa a las ovejas de los cabritos enviando a unos al castigo eterno y a los justos a la vida eterna.

 

Cómo Termina Mateo 24.

El ejemplo del ladrón: Jesús insiste en que nadie sabe el día ni la hora, comparando su venida con la llegada imprevista de un ladrón en la noche.

El siervo fiel y el siervo malo: El capítulo cierra contrastando al siervo que administra bien la casa de su señor (y es recompensado) con el siervo infiel que abusa de sus compañeros pensando que su amo tarda. Este último recibe un castigo severo entre los hipócritas, con llanto y crujir de dientes.

 

Cómo termina Mateo 25.

El juicio de las naciones: El capítulo y todo el discurso del Monte de los Olivos finalizan con la escena del Hijo del Hombre sentado en su trono de gloria rodeado de todos sus ángeles.

Ovejas y cabritos: El Rey separa a toda la humanidad en dos grupos. A los de su derecha (las ovejas) los premia heredando el reino por haberle dado de comer, beber y abrigo al necesitado, entendido como un acto hecho al mismo Jesús. A los de la izquierda (los cabritos) los aparta al fuego eterno por no haber ayudado al prójimo sufriente. El versículo 46 concluye: "E irán estos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna". 

La venida [parousía] del Hijo del Hombre.

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Notas y bibliografía:

-  e-Sword-the. LEDD. Mundo Hispano. 

-  Everett F. Harrison. Introducción al Nuevo Testamento. Edit. LIBROS DESAFÍO. Págs. 164.

-  Everett F. Harrison. COMENTARIO BÍBLICO MOODY. Edit. CBP. Págs. 43.

-  Biblia de Estudio RYRIE.

-  Pastor: Carlos Ramírez Jiménez. 11//10//2026. MISIÓN BAUTISTA: “Emanuel”. Ciudadela de Noé.  Los Cardos Mz. E-Lt.18. III Etapa. Cerca del Hospital Regional II.  Cel. 937-608382-Tumbes.


charlyibsh@hotmail.com

Visite: El Block ‘El Alfarero Restaurador’ “El Shaddai”.



Fin del Estudio...


 

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