La Tempestad y Su Causa: (Jon. 1:4-9)

 

La Tempestad y Su Causa:

(Jon. 1:4-9)

 

“Pero Jehová hizo levantar un gran viento en el mar, y hubo en el mar una tempestad tan grande que se pensó que se partiría la nave… Y los marineros tuvieron miedo, y cada uno clamaba a su dios; y echaron al mar los enseres que había en la nave, para descargarla de ellos. Pero Jonás había bajado al interior de la nave, y se había echado a dormir”. (vv. 4-5)

Pastor: Carlos Ramírez Jiménez:

La reacción de Dios a la conducta de su profeta desobediente no tardó en manifestarse. Dios lanzó un viento sobrenatural sobre el mar y esto causó una enorme tempestad. La palabra heb. ruaj H7307 puede significar “espíritu” igual como “viento”, pero en este caso se refiere únicamente a un viento muy fuerte. La palabra “tempestad” saar  H5590 es muy gráfica y uno casi puede oír el aullido del viento y las olas. La expresión en heb. casi da cualidades humanas a la nave: “la nave pensaba que seguramente quedaría partida en pedazos”.

Ayuda Hermenéutica:

 

H5590 סָעַר = saár: raíz primaria; precipitarse sobre; por impl. lanzar, arrojar (trans. o intr., lit. o figurativamente): - arrojar, embravecer, esparcir, tempestad, torbellino, turbar. (Strong).

La tempestad era tan fuerte que aun los marineros veteranos tuvieron miedo (v. 5). Probablemente eran de distintas nacionalidades, puesto que cada uno invocaba a su dios. Pensaban que algún dios se había ofendido y los estaba castigando. Además de orar, tomaron medidas prácticas para salvar la nave.

Echaron todo el cargamento (lit. lo fabricado: kely H3627) al mar; esto incluía tanto el equipo de la nave como su carga. Sabían que una nave menos pesada no quedaría tan hundida en el agua y también respondería mejor al timón.

Ayuda Hermenéutica:

 

H4419 מַלָּח = malákj: de H4414 en su sentido secund.; marino (como que sigue «la sal»): - remero, marinero.

 

H3627 כְּלִי = kelí: de H3615; algo preparado, i.e. cualquier aparato (como implemento, utensilio, vestido, vaso o arma): - adorno, alforja, alhaja, apero, arma, bagaje, bolsa, carga, cesto, cosa, efecto, enseres, escudero, instrumento, joya, mueble, nave, olla, paje, pertrecho, recipiente, saco, salterio, taza, trasto, utensilio, vajilla, vasija, vaso, yugo, zurrón. (Strong)

La acción se enfoca nuevamente sobre Jonás. Antes de la tempestad había descendido al fondo de la nave, al lugar reservado para pasajeros, y allí se quedó dormido. No obstante, su sueño no era normal; era como el sueño profundo que Dios le causó a Adán para sacarle una costilla y formar a Eva (Gn. 2:21).

Pudo ser un sueño de temor (Dn. 8:18, y 10:9), porque seguramente Jonás estaba rendido emocionalmente debido a su decisión de ir en contra de la voluntad de Dios. Es interesante observar que mientras los marineros paganos estaban orando el profeta de Dios estaba profundamente dormido.

De repente, apareció el capitán y lo reprendió por su tranquilidad ante un peligro tan grave. Por segunda vez una voz le dice a Jonás: levántate. Pero ya no es la voz de Dios sino la de un viejo “lobo de mar” que quiso usar todo recurso para salvar su nave. El capitán sabía que algún dios estaba causando una tempestad tan terrible; quiso que ese dios tuviera compasión de ellos porque ya estaban condenados a la muerte.

A pesar de las muchas oraciones la tempestad continuó con su furia y eso convenció a los marineros de que todo se debía a la culpa de alguien en la nave. Recurrieron a un método utilizado en la antigüedad para descubrir a alguien culpable de una maldad:

Ø Echar suertes (durante el reinado de Saúl, 1 Sam. 14:41-42 se realizó este tipo de “sorteo” o “echar suerte” para descubrir a un culpable).

Ø Y efectivamente la suerte cayó sobre Jonás como causante de la tempestad.

Los Marineros Encontrados Por Jonás:


Una de las “enseñanzas secundarias” de Jonás es la de los marineros. Eran de distintas nacionalidades, cada uno con su propio dios, pero fueron más compasivos con Jonás que él con los ciudadanos de Nínive. Se les presenta como a personas realistas. Ven en esta tormenta extraordinaria un acto sobrenatural. Ellos tienen miedo, cada uno ora a su dios, y frente a la magnitud de la tormenta toman la decisión de echar el cargamento al mar. En esta forma vemos que eran competentes en su negocio. Al ver a Jonás que está durmiendo se dan cuenta de que él tiene algo que ver con la situación, cosa que es comprobada cuando echan suertes y la suerte cae sobre Jonás.

 

La compasión humana de los marineros contrasta con la de Jonás para con los habitantes de Nínive. Aquellos remaban aún más fuerte para evitar echarlo al mar, pero, por fin, Jonás se da cuenta de que, si no lo hacen, todos van a morir. Los marineros, aun no creyentes, le piden a Dios que no los haga responsables por la muerte de Jonás, y después, al ver la tranquilidad del mar, le ofrecieron un sacrificio e hicieron votos (1:16).

A veces las personas de otras religiones nos avergüenzan por sus acciones que son aún más compasivas y correctas que las de quienes nos llamamos cristianos.

En seguida, los marineros quisieron saber qué había hecho para causarles a todos el sufrir un peligro tan grave.

Luego de pedirle una declaración clara sobre la causa del mal, le preguntaron no solamente su oficio sino el negocio que lo había motivado a subir a la nave. Al preguntarle de qué país era tal vez pensaban que su país estaba bajo la maldición de algún dios. Al caer la suerte era costumbre pedirle al mismo culpable que confesara su crimen (Jos. 7:19).

En el v. 9 Jonás responde a sus preguntas con dos afirmaciones claras:

·      No vaciló en decir que era hebreo*. Normalmente eran los extranjeros los que usaban este término para describir a los israelitas; ellos preferían decir que eran “hijos de Israel” (ver Gn. l4:13; 39:14; 41:12; 1 Sam. 4:6), y a veces los israelitas la usaron como aquí para describirse a extranjeros (Gn. 40:15; Ex. 2:7; 3:18; Jr. 34:9; 34:14).

·      La segunda afirmación destacó que Jonás adoraba al Dios revelado a Moisés (Ex. 3:13-14) quien creó el mar y la tierra. De esa manera afirmó que la autoridad de Jehová no estaba limitada a un territorio determinado, sino que él era el Dios universal. Con estas palabras se ve lo ridículo de la situación de Jonás; uno no puede creer en el Dios del mar y la tierra, y al mismo tiempo huir de su presencia.

Ayuda Hermenéutica:

*H5680 ibri = (עִבְרִי, H5680), «hebreo».

 

NOTA: Es muy discutido el origen y significado de esta palabra, que aparece 34 veces. El vocablo se aplica desde muy temprano a diversos pueblos semíticos y significa algo así como b̆rbaro, por ejemplo, cuando se identifica a Abram como «hebreo» (Gn. 14:13). Es un término que indica etnia, mientras que «hijos de Israel» tiene una connotación política y religiosa. Sin lugar a duda, en el Oriente Medio antiguo, «hebreo» se aplicaba a un grupo mucho más amplio que a los israelitas. El vocablo está en escritos ugaríticos, egipcios y babilónicos para describir un grupo diverso de pueblos nómadas o que tal vez en algún momento lo fueron. A veces la palabra podría ser un término peyorativo, como en el caso de 1 Sam. 29:3, donde los líderes filisteos preguntan a Aquis: «¿Qué hacen aquí estos hebreos?». Es muy discutida la identificación de «hebreo» con los muy conocidos «habirus» (jefes semíticos), quienes ocuparon Egipto durante la primera mitad del siglo II a.C. (VINE).

 Los marineros encontrados por Jonás Una de las “enseñanzas secundarias” de Jonás es la de los marineros. Eran de distintas nacionalidades, cada uno con su propio dios, pero fueron más compasivos con Jonás que él con los ciudadanos de Nínive. Se les presenta como a personas realistas. Ven en esta tormenta extraordinaria un acto sobrenatural.

Ellos tienen miedo, cada uno ora a su dios, y frente a la magnitud de la tormenta toman la decisión de echar el cargamento al mar. En esta forma vemos que eran competentes en su negocio. Al ver a Jonás que está durmiendo se dan cuenta de que él tiene algo que ver con la situación, cosa que es comprobada cuando echan suertes y la suerte cae sobre Jonás.

La compasión humana de los marineros contrasta con la de Jonás para con los habitantes de Nínive. Aquellos remaban aún más fuerte para evitar echarlo al mar, pero, por fin, Jonás se da cuenta de que, si no lo hacen, todos van a morir. Los marineros, aun no creyentes, le piden a Dios que no los haga responsables por la muerte de Jonás, y después, al ver la tranquilidad del mar, le ofrecieron un sacrificio e hicieron votos (Ex. 1:16).

A veces las personas de otras religiones nos avergüenzan por sus acciones que son aún más compasivas y correctas que las de quienes nos llamamos cristianos.

 

La Salvación De Los Marineros 3). Jon. 1:10-16.

Resulta ser una paradoja que Jonás, quien no quiso predicarles a los gentiles de Nínive, ahora se halle en circunstancias en las que está dispuesto a dar su vida para salvar a unos marineros gentiles. Ellos por su parte no podían entender cómo él haría algo tan estúpido como intentar huir del Dios que hizo el mar y la tierra. Jonás mismo no tiene ninguna respuesta a su pregunta (v. 10).

Solamente queda la pregunta básica: ¿Qué haremos contigo para que el mar se nos calme? El profeta egoísta reconoció que no había otro recurso más que dar su vida para salvar a los gentiles.

Es importante notar la actitud tan noble de los marineros:

·      Ellos hicieron todo lo posible para evitar la muerte de Jonás;

·      Intentaron volver a tierra para dejarlo, pero era imposible;

·      La tempestad era más fuerte cada vez.

·      Finalmente comprendieron que el sacrifico de Jonás era inevitable.

La oración de los marineros demuestra que ellos sabían muy bien el valor de la vida humana. Era cosa muy grave ser responsable de la muerte de otro. Jonás no les había hecho nada a ellos para merecer la pena capital y no querían cometer un asesinato. Por eso su oración termina reconociendo la voluntad de Dios tanto en la caída de las suertes como en la furia de la tempestad.

Por medio de estas circunstancias el autor del libro enseña una verdad importante:

·      Los gentiles pueden reconocer el poder y la majestad de Dios.

Mientras los de Jerusalén mataron a los profetas (Mt. 23:37) estos hicieron todo lo posible para salvar la vida del profeta de Jehová. Tuvieron compasión por uno que no tuvo compasión sobre una ciudad entera (Jon. 4:1-3; 4:11).

El efecto de su actuación fue inmediato; después de la furia de la tempestad reinó una perfecta calma.

Ø Con temor y respeto adoraron a Jehová;

Ø Reconocieron su poder sobre los elementos de la naturaleza.

No se sabe qué clase de sacrificios ofrecieron ni cuales fueron los votos que prometieron al Señor. Así el capítulo termina con el mensaje bien claro que los paganos pueden aprender a orar y servir al Señor.

Un salmo de testimonio 2:1–10:

 

Encontramos muchos salmos en la Biblia, entre ellos este en el libro de Jonás. Es una manifestación de la interacción de Dios y Jonás donde este expresa su angustia, reconoce que su salvación viene de Dios y le responde en gratitud y adoración.

1. El recuerdo de la angustia, 2:2.

2. Un cuadro de aflicción, 2:3–6a.

3. Un grito por ayuda y la respuesta de Dios, 2:6b, 7. (Ver 2:2 con referencia a la respuesta de Dios).

4. Reconocimiento de la acción de Dios y la promesa de Jonás, 2:8, 9.

Joya Bíblica:

 

Desde mi angustia invoqué a Jehová, y él me respondió. Clamé desde el vientre del Seol, y tú escuchaste mi voz (Jon. 2:2).

 

FUGA DE JONAS:   Dios le dijo a Jonás que fuera a Nínive, la capital del Imperio Asirio. Muchos de los coterráneos de Jonás sufrieron las atrocidades de los crueles asirios. Al lugar donde menos quería ir Jonás en un viaje misionero era a Nínive. Por eso se fue en otra dirección. Tomó un barco en Jope que se dirigía a Tarsis. Pero Jonás no pudo escapar de Dios.

 

Note la inconsistencia. Jonás está tratando de escapar de la presencia del Dios del Universo.

 

Jonás está tratando de escapar de la presencia del Dios de los cielos.

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Nota y Bibliografía:

-  Exposición Roy Wyatt. Ayudas Prácticas Joyce Wyatt. e-Sword-the. LEDD. Mundo Hispano.

-  Biblia de Estudio RYRIE.

-  Pastor: Carlos Ramírez Jiménez. 5//10//2026. MISIÓN BAUTISTA “Emanuel”. Ciudadela de Noé.  Los Cardos Mz.E - Lt.18. III Etapa. Cerca del Hospital Regional II.  Cel. 937-608382-Tumbes.


charlyibsh@hotmail.com

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