El Camino a La Reconciliación. (Oseas 2:2-23)
El Camino a La Reconciliación.
(Oseas 2:2-23)
“Contended con vuestra madre, contended; porque ella no es
mi mujer, ni yo su marido; aparte, pues, sus fornicaciones de su rostro, y sus
adulterios de entre sus pechos; … no sea que
yo la despoje y desnude, la ponga como el día en que nació, la haga como un
desierto, la deje como tierra seca, y la mate de sed”. (VV. 2-3).
Pastor:
Carlos Ramírez Jiménez:
Aquí comienza un
nuevo discurso profético que refleja la forma de un juicio familiar. El profeta
presenta un caso que parece ser el proceso del divorcio humano. Sin embargo, el
lector pronto aprende en los vv. 8 al 10 que el “esposo” es el Señor mismo, y el
propósito del juicio no es la separación sino una reconciliación.
La estructura del discurso consiste en:
Ø
Una
introducción (v. 2a y 2c),
Ø
Un
paréntesis (v. 2b),
Ø
Una
descripción del castigo posible (vv. 3 y 4),
Ø
La
primera acusación y sentencia (vv. 5-7),
Ø
La
segunda acusación y sentencia (vv. 8-13a),
Ø
La tercera acusación y sentencia (vv. 13b-15), y
Ø
Finalmente,
el resultado que Dios espera (vv. 16-23).
El juicio se
inicia con las palabras del esposo dirigidas a los hijos invitándolos a
testificar en el juicio: ¡Acusad a vuestra madre, acusadla!… para que quite
sus fornicaciones de delante de su cara y sus adulterios de entre sus pechos
(v. 2; trad. del autor). El propósito del juicio es efectuar un cambio en el
comportamiento de la esposa. El esposo entra en este proceso con la esperanza
de ayudar a su mujer a volver.
El verbo “acusar” o “contender” (rib H7378) se usa en una disputa jurídica no solamente para hacer una acusación, sino que también para el acto de presentar toda la evidencia contra el acusado. Significa poner toda la causa a la vista de un tribunal. Por eso, el esposo invita a los hijos, quienes son parte de esa evidencia, a presentar toda la evidencia para que no haya ninguna duda de que ella es culpable.
Ayuda Hermenéutica:
rîb = (רִיב, H7378), «pleitear, contender, litigar, acusar». El termino, que se encuentra tanto en hebreo bíblico como moderno, aparece unas 70 veces en su modalidad verbal. Está por primera vez en Gn. 26:20: «Los pastores de Gerar riñeron con los pastores de Isaac». En el texto bíblico se habla con frecuencia de «disputas» verbales (Gn. 31:36; Ex. 17:2). Algunas veces las palabras contenciosas llevan a altercados con contacto físicos, daños y perjuicios: «Si algunos riñeren y uno hiriere a su prójimo» (Ex. 21:18). Los profetas se valen de rîb a menudo para indicar que Dios tiene un pleito con Israel: «Jehová está en pie para litigar, y está para juzgar a los pueblos» (Is. 3:13). En una de sus visiones, Amós observa: «Jehová, el Señor, llamaba a fuego» (Amo. 7:4 nrv; «convocaba a juicio» bj, LBE). En Miqueas 6 hay un ejemplo clásico de un litigio en contra de Judá, un llamado al pueblo a «disputar» su causa (Amo. 6:1), y progresivamente muestra que Dios es el único que tiene una causa válida (Amo. 6:8). (VINE).
La esperanza del esposo es que la esposa vea la sentencia inevitable y vuelva antes de que se pronuncie su condenación, dejando todo lo que indica la actividad de prostitución. “Fornicaciones” y “adulterios” son plurales abstractos que con toda probabilidad se refieren a objetos que eran emblemas de prostitución como aretes y joyas (v. 13), o pintura en la cara (Jr.4:30; Ez.23:40).
La frase Porque [o ciertamente]
ella ya no es mi mujer, ni yo soy su marido (v. 2b) no es una fórmula oficial
de divorcio, sino un paréntesis que expresa el estado actual de este
matrimonio, el pacto entre Israel y el Señor. Gramaticalmente, la frase es
paralela a 1:9b, “…porque vosotros no sois mi pueblo, ni yo soy vuestro Dios”.
Las dos frases también significan lo mismo:
· Israel ha abandonado a su Señor y ahora busca una vida sin pensar en las obligaciones del pacto, rompiendo así su relación especial con Dios.
El v. 3 muestra que, si se presentan la
acusación y la evidencia contra la esposa, entonces ella puede esperar una sola
cosa, la muerte. El v. 4 incluye a
los hijos en el castigo. Ellos no son solamente una parte de la evidencia
contra la esposa, sino que son partícipes en la prostitución de su madre. Su
testimonio los condena a ellos mismos.
Por eso, debe convencer a cada hijo de su condena inevitable y motivarlos a volver a Dios. Así declara que cada israelita comparte la culpa de Israel por su participación en los cultos sincréticos en Israel.
La pena de
adulterio es la muerte (quemada, según
Lv.21:9 [comp. Gn.38:24] apedreada, según
Deut.22:23-24). Aquí,
Oseas emplea dos imágenes para representar el castigo de Israel: la prostituta desnuda y la tierra reseca:
§
La primera refleja las leyes
del Oriente antiguo en cuanto a las prostitutas y, a la vez, usa el lenguaje de
las maldiciones encontradas en pactos entre naciones del viejo mundo.
§
La segunda imagen proviene de
la polémica de Oseas contra el baalismo. Baal es un dios de fecundidad que
fertiliza la tierra con la lluvia (su esperma).
Un desierto,
entonces, significa que Baal está impotente o ausente. Sin embargo, sequía y
sed no solo simbolizan la debilidad de Baal, sino que también señalan el gran
poder del Dios de Israel quien es Señor aun de las fuerzas de la infertilidad,
empleándolas para cumplir sus propósitos.
Por eso, las dos imágenes presentan la muerte de la “esposa”, Israel, como una posibilidad real por quebrar el pacto y por el sincretismo.
Los vv. 5 al 7
forman la primera acusación y sentencia de una serie de tres que crecen en
profundidad. La acusación usa las palabras exactas de la esposa, mostrando su
culpa sin duda. El
adulterio es innegable:
Ø Iré tras mis amantes (v. 5c).
Ella cree que las necesidades de la vida
las suplen los amantes (Baales):
§
Agua
y pan constituyen lo básico de la comida, y
§
Los
materiales básicos de ropa son lana (producto
pastoral) y lino
(producto agrícola).
§ El aceite, también, era una necesidad.
1- El aceite del
olivo se usaba para combustible y también como medicamento,
lubricante, elemento básico en la preparación de cosméticos y comidas, y aun
para ofrendas.
2- Solo su bebida,
el vino,
es un lujo que se emplea en los cultos de fertilidad de Baal.
Por eso, Israel es culpable de adorar a otros dioses.
La sentencia está de acuerdo con el crimen de la esposa. Ella será confinada, su movimiento restringido por espinos y un cerco hecho de piedras y espinos. Si ella persigue determinadamente a sus amantes, si busca de ellos su nutrición, sostén y placer, encontrará solo frustración y desilusión. Este castigo muestra claramente el propósito positivo del juicio de Dios en el v. 7. Otra vez, el profeta cita directamente a la esposa para mostrar que el cambio será su voluntad: Volveré (v. 7c). Volver[2] (shub H7725) significa también “arrepentirse, convertirse”. El fin de esta causa será positivo. El amor del Señor triunfará, pero el confinamiento de Israel es un paso necesario para su victoria. Que haya dos acusaciones más no significa que la conversión del v. 7 sea falsa. Al contrario, éstas sirven para recalcar que la condición de Israel es muy grave y solamente una determinada acción de Dios puede vencerla.
Ayuda Hermenéutica:
H7725 שׁוּב = shub: raíz primaria; volverse (de aquí, alejarse) transitivo o intr., literalmente o figurativamente (no necesariamente con la idea de volver al punto de partida); generalmente retirarse; a menudo adverbio de nuevo:- apaciguar, apartar, aplacar, arrepentirse, calmar, cambiar, cesar, compensar, conducir, confortar, contar, contrarrestar, convertir, corresponder, decrecer, dejar, descargar, desistir, despedir, desviar, detener, devolver, discurrir, enderezar, engañar, entrar, entretener, envainar, esconder, estorbar, girar, giro, huir, impedir, indemnización, ir, levantar, llamar, llevar, meter, mitigar, negar, nuevo, paga, pagar, pago, poner, principio, quebrantar, quitar, recaer, recapacitar, rechazar, recobrar, recompensar, recuperar, referir, reflexionar, refrigerio, regresar, reposo, resarcir, rescatar, resistir, responder, restablecer, restaurador, restaurar, restituir, retirar, retractar, retraer, retroceder, revocar, revolver, tomar, torcer, traer, trasladar, venir, vez, volver, vuelta. (Strong)
La acusación del
v. 8, entonces, no es de un crimen subsiguiente por parte de Israel, sino que
es una representación del adulterio espiritual de la esposa. Esta vez, se
subraya la necedad de Israel. Debe saber que es el Señor quien provee todas las
bendiciones agrícolas, porque sus tradiciones preservan este conocimiento
(Deut. 7:13). Sin embargo, una “esposa” insensata no lo reconoce.
Aún peor, ¡usa lo que el
Señor provee para adorar a Baal! Es posible que el texto subraye aún
más la necedad de la esposa si se acepta una enmienda sugerida queda la
traducción así:
“Pero ella no sabe que era yo quien le daba el grano,
el fruto de la viña y el aceite del olivo; que le suplía con abundancia de
plata, y le proveía con oro, ¡no Baal!”.
El pecado de Israel es el de no reconocer al Señor como la fuente de sus bendiciones,
y dar crédito a Baal por lo que Dios hace.
La sentencia otra vez está de acuerdo
con el crimen.
La necedad de la esposa será descubierta. La locura de la esposa es su
inmodestia sexual que se muestra en los cultos de fertilidad. El esposo no proveerá
lo necesario para la vida como es su deber (Éx. 21:10), porque ella cree que
toda bendición que recibe es la paga que me han dado mis amantes (v. 12b). Todo
lo que tiene importancia para Israel (sus posesiones y sus actividades religiosas)
se entienden bajo los aspectos del sincretismo del baalismo.
Por causa de esta locura, todo tendrá que ser destruido para que la esposa entre en razón y pronuncie las palabras del v. 7.
La tercera acusación es la más simple y
grave de todas: “‘Se ha adornado con sus aretes y sus joyas y se ha ido tras
sus amantes, pero se ha olvidado de mí’, oráculo
del Señor”
(v. 13b; trad. del autor). Lo que hace de esta acusación la más grave no es el
hecho de infidelidad o la terrible necedad, sino la destrucción del matrimonio.
La esposa no solo le es infiel a su esposo, también ¡olvida que es casada!
“Olvidar al Señor” es lo opuesto de “conocer al Señor”
(2:20; 5:4; 6:3; comp. 8:2). Entonces olvidarlo es no tener una relación personal
con él. La acusación, presentada en términos de la prostitución de una esposa,
es, una vez más, que el pueblo de Dios ha destruido el pacto, y el Señor, como
un esposo herido, muestra su dolor: …se ha olvidado
de mí (v. 13d).
Con el v. 14 comienza la tercera sentencia. El texto heb. se inicia con la misma palabra que se traduce “por tanto” en los vv. 6 y 9 (laken H3860) Esta palabra normalmente es usada por los profetas para anunciar la acción inminente de Dios después de una prueba de culpabilidad. Me parece que la traducción, sin embargo, oscurece la conexión que existe entre los vv. 13b, 14 y 15, y con toda la serie de acusaciones y sentencias de los vv. 5 al 15. Los vv. 14 y 15 contienen otra respuesta del Señor a la culpa de Israel. Sin embargo, es una reacción sorprendente.
H3860 לָהֵן = lajén: del prefijo preposición significa a o para y H2005; propiamente por si; de aquí, por lo tanto: - a ellos. (Strong)
El desierto es el lugar de esta sentencia, el cual nos recuerda el castigo previsto en el v. 3. No obstante, esta acción de Dios es positiva en lugar de destructiva. El esposo va a seducir a su esposa para que vuelva allá y reestablezca su matrimonio. La expresión hablaré a su corazón (v. 14b) es hablar amorosamente a una mujer, como en Génesis 34:3 y especialmente en Jueces 19:3 (donde un levita “habla al corazón” de su esposa para que vuelva a él). En el desierto Israel una vez más responderá (v. 15c; ’anah H5790); quiere decir, reaccionará positivamente. La esposa aceptará una vez más a su marido y lo seguirá del desierto hacia las viñas de la tierra prometida. En este tiempo, el Valle del disturbio, el sitio del crimen y castigo de Acán (Juc. 7), se trasformará en la entrada de esperanza, e Israel experimentará de nuevo el amor de Dios, así como en los días del éxodo de Egipto.
Ayuda Hermenéutica:
H5790 עוּת = ut: por H5789; apresurar, i.e. socorrer: - hablar. (Strong)
El resultado que Dios espera de este juicio se manifiesta en los vv. 16 al 23. Esta sección se divide en dos partes que contienen la frase sucederá en aquel día (v. 16a; v. 21a). El v. 18 también es original de Oseas, pero viene de otra ocasión. En la redacción del libro, tal vez se añadió aquí por causa de las palabras “en aquel día”. Las dos partes, como las tres acusaciones y sentencias, no son elementos distintos, sino que son dos expresiones del mismo evento. En este caso, es la nueva relación que Israel tendrá con su Dios.
El v. 16 es uno de
los más importantes en el libro de Oseas (ver la introducción). El tiempo es el futuro
escatológico de 1:10–2:1, y el esposo (Dios) está en el desierto con su esposa (v. 14).
Hablando a su corazón, el esposo dice a su esposa:
·
“Me llamarás: ‘Mi ‘ish-esposo’ y
·
Nunca
más me llamarás: ‘Mi baal-esposo’”.
La importancia y
autoridad de esta palabra se expresa por la frase dice Jehová (v. 16b; ne’um H5002 YHVH
H3068 puede traducirse “oráculo del Señor”).
Esta expresión es una metáfora doble:
Ø “Dios es ’ish-esposo” y
Ø “Dios no es baal-esposo”.
Ayuda Hermenéutica:
H5002 נְאֻם = neúm: de H5001; oráculo: - decir, responder.
H3068 יְהוָֹה = Yejová: de H1961; (el) auto Existente o Eterno; Jehová, nombre nacional judío de Dios: - Jehová, el señor. Compárese con H3050, H3069. (Strong)
La RVA hace el contraste con Marido y Señor. Realmente las dos palabras significan “esposo”, pero no son completamente sinónimas. El vocablo heb. ’ish H376, que significa también “hombre”, expresa más la relación entre las dos personas del matrimonio. La palabra heb. baal H1167 (quiere decir esposo, dueño, Baal) hace hincapié en el concepto del esposo como el dueño legal de la esposa. Es como si Dios dijera a Israel: “Me llamarás: ‘Amor mío’, y no me llamarás otra vez: ‘Amo mío’”. El día de salvación para el pueblo de Dios será un tiempo cuando la relación personal con Dios tendrá más importancia que la religión legalista.
Ayuda
Hermenéutica:
H376 אִישׁ = ish: contracción de H582 [o tal vez
más de una raíz que no se usa que significa ser existente]; hombre como
individuo o persona masculinos; que frecuentemente se usa como adjunto para un
término más def. (y en tales casos frecuentemente no se expresa en las traducciones):
- alguno, cadáver, casado, digno, extranjero,
extraño, hombre, humano, Ishi, labrador, macho, marido, marinero, paladín, persona,
soldado, varón. Compárese
con H802.
H1167 עַל = baal: de H1166; maestro; de aquí, esposo, o (figurativamente) dueño (frecuentemente usado con otro sustantivo en modificaciones de este último sentido): - gente, hombre, lleno, marido, morador, adversario, aliado, arquero, ave, capitán, compañero, deber, dueño, poseedor, poseer, señor, soñador, tener, varón, vecino. (Strong)
Esta relación
personal trasformará a Israel tanto que jamás pronunciará los nombres de sus
amantes (los Baales; v. 17b). Esta vez,
la relación mostrará cada aspecto que le faltaba a Israel con el primer pacto. Los vv. 19 y 20
presentan seis de estas características.
Ø
En
primer lugar, será una relación permanente. Aunque para siempre (v. 19a; le’olam H5769) no es el término
técnico para la eternidad, lo es en la práctica porque nombra el compromiso de
un tiempo largo e indefinido que durará sin cambio por toda la vida.
Ø
La
justicia y derecho del v. 19 forman una unidad natural. Este pacto también
demostrará lealtad (v. 19b; jesed
H2617), una afectuosa devoción a las obligaciones del pacto, y compasión
(v. 19b; rajemim H7355),
una afectuosa comprensión y provisión de las necesidades del hijo por el padre.
Ø Y finalmente, el pacto se completará con fidelidad (v. 20a; ’emunah H530), que es una fidelidad verdadera, confiable y honesta. De veras, con esta nueva relación entre Dios e Israel, el pueblo de Dios conocerá (v. 20b; yadah H530) a Dios, y tendrá una relación íntima e irrompible con él.
Ayuda
Hermenéutica:
H5769 עוֹלָם = olám: u עֹלָם = olám; de H5956; propiamente
escondido, i.e. punto de desaparición; generalmente tiempo fuera de la mente
(pas. o fut.), i.e. (prácticamente) eternidad; frec. adverbio (espec. con
perposición pref.) siempre: - antigüedad, antiguo,
continuo, eternamente, eternidad, eterno, largo, (principio del) mundo, pasar,
perdurable, permanecer, perpetuamente, perpetuar, perpetuo, perseverar,
sempiterno, para siempre, siglo. Compárese con H5331, H5703.
H2617 חֶסֶד = kjésed: de H2616; bondad; por
implicación (hacia Dios) piedad; rara vez (por oposición) reproche, o
(subjectivamente) belleza: - afrenta, agradecido,
agradecimiento, amor, benevolencia, benignidad, bien, bondad, clemencia,
clemente, consolar, cosa execrable, favor, fidelidad, gloria, gracia, hacer
merced, misericordia, misericordioso, piadoso, piedad, voluntad.
H7355 רָחַם = rakjám: raíz primaria; mimar, acariciar;
por impl. querer, amar, especialmente compadecer: - amar,
ser clemente, compadecerse, tener compasión, (alcanzar,
tener) misericordia, ser misericordioso, piedad,
Ruhama.
H530 אֱמוּנָה = emuná: o (abreviación) אֱמֻנָה = emuná; femenino de H529; literalmente firmeza; figurativamente seguridad; moralmente fidelidad: - fe, fidelidad, fiel, -mente, firme, -mente, honradez, leal, lealtad, reinar, veraz, verdad. (Strong).
Los vv. 21 al 23
muestran otras consecuencias de la declaración del v. 16. Se repite la frase
que indica que el tiempo es el futuro escatológico: Y sucederá en aquel día (v.
21a). Sin embargo, esta vez Israel no es “esposa”, sino que es la tierra (v. 21c) de un
propietario. El Señor no es un Baal. ¿Cómo puede
Oseas utilizar el lenguaje del baalismo? Es verdad que la religión
popular ha confundido los dos, como se descubre por algunos nombres israelitas:
·
Es-baal (1 Cron. 8:33;
9:39),
·
Merib-baal (1 Cron. 9:40),
·
Beeliada (1 Cron. 14:7), y
·
Especialmente
Bealías,
que significa: “¡YHVH es Baal!” (1 Cron.
12:5).
Pero Oseas quiere negar que el Señor es un Baal y evitar todo sincretismo. Por eso, es sorprendente que el profeta hable en términos del matrimonio, pero, aún más, que hable en los términos de Baal para describir la acción salvadora de Dios. Oseas lo hace para mostrar que el Señor no es un “baal” (entre otros), sino que es más que Baal.
En el v. 21 la RVA
sigue la LXX y la versión siriaca traduciendo el verbo responderé una sola vez.
Pero el TM tiene:
“Responderé, oráculo del Señor. Responderé a los cielos…”
Podemos interpretar el primer verbo como una promesa del Señor pertinente a una
reacción positiva hacia Israel.
El resto del
pasaje puede ser interpretado como una ampliación a esta promesa. Este “regreso”
del Señor constará de la lluvia que dará fertilidad a la tierra. Entonces, la
tierra rendirá todas las bendiciones agrícolas a Jezreel (los israelitas). Dios es el dueño
que siembra su tierra, pero los nombres en los vv. 22 y 23 muestran que la base
de esta fecundidad y toda bendición es la relación personal que Israel tiene
con el Señor.
El v. 18 trata
básicamente del mismo tema, pero ofrece un énfasis en la destrucción de las
armas y el don de la paz. Esta palabra probablemente viene después del año 733
a. de J.C., cuando Israel sufrió el horror de la guerra en manos de Asiria. El
resto del pasaje viene de un tiempo más temprano de paz y los ricos cultos
sincréticos bajo Jeroboam II. Todo se redactó para identificar a Dios como el
Señor de Israel que busca una relación personal en vez de un servicio forzado.
Él es la fuente de la fecundidad en la vida (no
Baal), y aun puede utilizar sequía e infertilidad como instrumentos
(cosa imposible para Baal).
El propósito del juicio no es la separación
sino una reconciliación.
___________
Nota y Bibliografía:
- Gary Light. Ayudas Prácticas. Samuel Rodríguez.
- e-Sword-the. LEDD. Mundo Hispano.
- Pastor: Carlos
Ramírez Jiménez. 9//11//2025. IGLESIA EVANGELICA BAUTISTA “EL SHADDAI”. Puyango-Ciudadela de
Noé. Los Cardos Mz. E - Lt. 18. III Etapa. Cel. 934-608382-Tumbes.
charlyibsh@hotmail.com
Visite: El Block ‘El Alfarero Restaurador’ “El Shaddai”.
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