Comisiona A Los Setentas: (Lucas 10:1-24)

 

Comisiona A Los Setentas:

(Lucas 10:1-24)

 

Después de estas cosas, designó el Señor también a otros setenta, a quienes envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él había de ir”. (v. 1).

 

Pastor: Carlos Ramírez Jiménez:

Misión de los setenta y dos (comp. Mt. 9:37, 38; 10:7-16; 11:21-23).  Lucas es el único que registra que, además de los doce, Jesús mandó a otro grupo de discípulos a hacer obra misionera.

Aquí y en el v. 17 en los distintos mss. varía la cantidad entre setenta y setenta y dos (ver nota de la RVA); en ambos casos es simbólica y nos recuerda el número de naciones de Gn. 10 o el de ancianos que ayudaron a Moisés en Ex. 24:1. Probablemente simboliza las naciones gentiles a las que más tarde sería llevado el mensaje de Jesús por los discípulos, aunque en ese tiempo el ministerio estaría confinado a los judíos.


I.      Misión De Los Setenta y Dos. 10:1–16. (compare Mt. 9:37, 38; 10:7–16; 11:21–23).

 

Después de estas cosas, designó el Señor también a otros setenta, a quienes envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él había de ir”. (v. 1).

 

Los envió de dos en dos para que se animasen y ayudasen mutuamente el uno al otro. Y los envió, no a todas las ciudades de Israel, como había enviado a los doce, sino a toda cuidad y lugar donde Él había de ir (v. 1), como heraldos Suyos. Dos cosas se les encomendó que hiciesen: las mismas que Cristo hacía dondequiera que iba:

·     Habían de sanar a los enfermos* (v. 9); sanarlos, por supuesto, en el nombre de Jesús (comp. con v. 17), lo cual haría que la gente anhelase ver al Señor y estar dispuesta a recibir con gozo a Alguien cuyo nombre era tan poderoso.

·   Habían de anunciar**: “Se ha acercado a vosotros el reino de Dios (vv. 9, 11). Es menester ser receptivos a las bendiciones y a las oportunidades que Dios nos otorga, para que así podamos sacar beneficio de ellas. Cuando el reino de Dios se acerca a nosotros es preciso estar alerta para salir al encuentro.

 

Ayuda Hermenéutica:

 

*G2323 θεραπεύω = dserapeúo: de lo mismo que G2324; servir servilmente, i.e. (figurativamente) adorar (a Dios), o (específicamente) aliviar (de enfermedad): - curar, honrar, sanar.

G772 ἀσθενής = asdsenés: de G1 (como partícula negativa) y la base de G4599; sin fuerza (en varias aplicaciones, literalmente, figurativamente y moralmente): - enfermo, frágil, débil, debilidad, debilitar. (Strong).

 

**G932 βασιλεία = basileía: de G935; propiamente realeza, i.e. (abstractamente) reinar, gobernar, o (concretamente) campo, ámbito (literalmente o figurativamente): - reinar, reino.

G2316 θεός = dseós: de afinidad incierta; deidad, específicamente (con G3588) la Divinidad suprema; figurativamente magistrado; de hebreo muy: - Señor, Dios.

G1448 ἐνγίζω = engizo: de G1451; acercar, i.e. (reflexivamente) acercarse, estar cerca: - próximo, (a) punto, acercar, llegar (cerca). (Strong).

Lucas es el único que registra que, además de los doce, Jesús mandó a otro grupo de discípulos a hacer obra misionera. Aquí y en el v. 17 en los distintos. Manuscritos varía la cantidad entre setenta y setenta y dos (ver nota de la Reina-Valera Actualizada); en ambos casos es simbólica y nos recuerda el número de naciones de Gn. 10 o el de ancianos que ayudaron a Moisés en Ex. 24:1. Probablemente simboliza las naciones gentiles a las que más tarde sería llevado el mensaje de Jesús por los discípulos, aunque en ese tiempo el ministerio estaría confinado a los judíos.

Las instrucciones a este grupo eran muy similares a las que fueron dirigidas a los doce en 9:1–6. Debían ir con sencillez en medio de una horda de lobos rapaces que tratarían de frustrar su misión. Debían viajar con poca carga, como los doce, y no perder tiempo en salutaciones al estilo oriental. Debían aceptar la hospitalidad que se les diera como una buena recompensa por su trabajo, pero no debían buscar mejores condiciones cambiando de una casa a otra.

Más tarde, la iglesia primitiva asumió su responsabilidad proveyendo para que sus maestros y evangelistas no tuvieran que depender de los que eran evangelizados (3 Jn. 7, 8). Pablo trató de no poner cargas de cualquier tipo a sus iglesias, aunque tenía pleno derecho para ello y el v. 7 es citado en relación con los derechos de los ancianos (ver 1 Cor. 9:14; 1 Tim. 5:18).

Su mensaje sería que el reino de Dios había llegado; las señales de su presencia eran las obras poderosas que ellos harían. Cuando se proclama el evangelio las bendiciones del reinado de Dios están al alcance de todos los que las aceptan (compare Mr. 1:15). Si el mensaje no era recibido, debía darse una advertencia sobre el juicio de Dios. Los mensajeros debían señalar que no tenían más responsabilidad después de haber presentado el mensaje.

De paso Jesús comentó sobre el destino que esperaba en el día del juicio a las ciudades que habían rechazado su mensaje. Los judíos consideraban que las ciudades paganas de la antigüedad eran absolutamente impías. Decir que tendrían una respuesta más cálida al evangelio que esas poblaciones judías era una forma de declarar la ceguedad de los judíos al evangelio; su orgullo sufriría un rápido derrumbe.

Finalmente, Jesús enfatizó que los discípulos debían ser sus representantes personales y, en consecuencia, representantes de Dios (compare 9:48; Juan 15:23).

 

Buena Voluntad. (Vv. 5-6).

Que debemos mostrar, no sólo su buena voluntad, sino la buena voluntad de Dios, con un saludo que incluye todas las bendiciones celestiales.

 

En cualquier casa donde entréis, primeramente, decid: Paz sea a esta casaY si hubiere allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volverá a vosotros”. (Lc. 10:5-6).

 

1) El encargo que les hace es que en cualquier casa donde entren, digan, primeramente: Paz a esta casa.  Vemos pues:

a- Que se supone que han de entrar en casas particulares, ya que, no siéndoles permitido entrar en las sinagogas, se veían forzados a predicar donde tuviesen libertad de hacerlo. Y, al ser obligados a confinar su predicación a las casas, allá habían de llevar el Evangelio. La Iglesia de Cristo se reunía con frecuencia en as casas (Hech. 2:46).

b- Habían de saludar primero, diciendo: “Paz a esta casa”. No debían saludar a nadie por el camino por vía de cumplido, pero habían de saludar en las casas con la seriedad y la verdad que exigía el mensaje que iban a proclamar.

Los ministros de Dios del Señor han de marchar por el mundo y proclamar, el nombre del Salvador, paz en la tierra, buena voluntad de Dios hacia los hombres, e invitar a todos que vengan para beneficiarse de los frutos de la paz, recordándoles igualmente que la paz es fruto de la justicia (Is. 32:17).

Hemos de orar también por la paz, no solo de Jerusalén (Salm. 122:6), sino de todo el mundo (1 Tim. 2:2).


Notas. 6. Un hijo de paz es una persona que ama la paz, alguien digno del don mesiánico de la paz. Se considera que el saludo paz tiene efecto sobre el que lo recibe.

13. Corazín era un pueblo al norte de Capernaum.

 

Ayuda Hermenéutica:

 

G1515 εἰρήνη = eirene: probablemente de un verbo primario εἴρω = eiro  (unir); paz (literalmente o figurativamente); por implicación prosperidad:- paz. (Strong).

Jesús Dio Dos Normas a Los Discípulos Para El Viaje. (vv. 8-9).

·      Debían comer lo que les pusieran delante, o sea, aceptarían la hospitalidad sin críticas, y

·      Sanarían los enfermos.

Gracias a ello, la gente estaría dispuesta a oír el evangelio.

Los discípulos son instruidos para sanar, SANIDAD DIVINA. Las instrucciones de Jesús a los 70 enviados son claras y directas:

Ø «Sanad a los enfermos... y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios».

·      La venida del reino de Dios y

·      El ministerio de sanidad es inseparable.

En 9:1, 2 se enfatiza el mismo asunto ante los 12 discípulos. La autoridad para sanar ha sido dada a los discípulos de Jesús, en la medida en que estén dispuestos a ejercer los privilegios de ser los mensajeros y los participantes en el reino de Dios. Este ministerio no debiera ser separado de la declaración completa de la venida del reino.

El Espíritu Santo se deleita en confirmar la presencia del reino glorificando el poder del Rey, realzando la obra de Cristo a través del ministerio de sanidad. Este ministerio de sanidad se manifiesta en todo el libro de los Hechos de los Apóstoles; y en Stg. 5:13-16 se le declara como una de las responsabilidades de los ancianos en la congregación local. (Lc. 8:36; Lc. 17:12-19).

II.     Regreso De Los Setenta y Dos. 10:17–24.  (ver Mt. 11:25–27; 13:16, 17):

Jesús vio en la expulsión de los demonios una señal de que el trono de Satanás se estaba tambaleando. Pareciera que estaba hablando de una manera metafórica. Tenía la visión de la derrota espiritual de Satanás que ocurriría en la cruz; y los exorcismos*, la derrota de los servidores de Satanás, confirmaban su certeza de la victoria próxima sobre su amo (ver Ap. 12:7–10).

 

*NOTA: Expulsión [exorcismo] De Demonios: (Casos Concretos):

 

Pero algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: Os conjuro por Jesús, el que predica Pablo”. (Hech. 19:13) 

 

Ayuda Hermenéutica:

 

exorkistes = (ἐξορκιστής, G1845) denota:

(a) A uno que administra un juramento;

(b) A un exorcista; relacionado con exorkizo = conjurar; de orkos = juramento; uno que emplea una fórmula de conjuración para la expulsión de demonios (Hech. 19:13).

La práctica del exorcismo la llevaban a cabo judíos ambulantes, que usaban sus poderes en la invocación de nombres particulares. (VINE)

 

G1845 ἐξορκιστήςexorkistés; gen. exorkistoú, sustantivo masculino derivado de exorkízō (G1844), que significa conjurar.

Un exorcista, alguien que vincula mediante un juramento; en general, alguien que mediante una abjuración e invocación profesa expulsar demonios (Hechos 19:13).

Sinónimos: mágos (G3097), un mago, hechicero; gōēs (G1114), un impostor, un seductor. (WordStudy Diccionario).

Pero hubiera sido un error regocijarse demasiado por eso; era posible echar demonios y aun así ser excluido del reino (compare Mt. 7:22, 23). Es mucho mejor regocijarse de que el propio nombre está escrito en el libro de Dios (compare Filp. 4:3).

Después Jesús agradeció a Dios de que su revelación fuera dada a la gente común, y que no estuviera ligada a la sabiduría humana. Su oración terminó con una confesión de que ese conocimiento le había sido dado por el Padre. Hay un vínculo exclusivo y mutuo de conocimiento personal entre el Padre y el Hijo, de modo que sólo el Hijo puede hacer que el Padre sea conocido. Los discípulos habían recibido ese conocimiento de parte del Hijo. La gente del pasado pudo haber visto con agrado la venida del reino, pero sólo a los discípulos se les concedió ver y oír al Hijo de Dios.

El Informe De Los Setenta:

Los setenta discípulos dieron a Jesús del éxito de su expedición:Volvieron los setenta con gozo” (v. 17), no se quejaban de las fatigas del viaje, sino que se regocijaban del completo éxito que habían tenido, especialmente en la expulsión de espíritus inmundos: “Señor aun los demonios se nos someten en tu nombre”.

Como vemos, le dan a Jesús la gloria: “en tu nombre”. Todas las victorias que obtenemos contra Satanás, se deben al poder derivado de nuestro Señor Jesucristo. Es en su nombre, como hemos de entrar en liza con el adversario de nuestras almas; y toda obra y victoria conseguida en ese nombre, debe resultar en gratitud y alabanza a ese nombre.

 

Nótese: cómo hablan de ello en tono de gran exaltación: “aun los demonios se nos someten. Si los demonios se nos someten en virtud del nombre de Jesús, ¿qué hemos de temer mientras acudamos a la fuente de donde nos viene el poder?

volvieron—evidentemente no largo tiempo ausentes. (V. 17). Señor, etc.—“Tú has superado tu promesa, porque aún los demonios, etc.

 

Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre”. (Lc. 10:17) 

Ayuda Hermenéutica:

 

G1140 δαιμόνιον = daimónion: neutro de un derivado de G1142; ser demoníaco; por extensión deidad: - endemoniado, demonio, dios. (Strong).

 

La posesión de semejante poder, como no se había mencionado expresamente en la comisión, como en la dada a los Doce (cap.  9:1), los llenó de más asombro y gozo que cualquier otra cosa.

en tu nombre—no tomando para sí crédito alguno, sino sintiéndose elevados a una región de superioridad no pensaba sobre los poderes del mal simplemente debido a su conexión con Cristo.

Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo”. (Lc. 10:18). 

Ayuda Hermenéutica:

 

G4567 Σατανᾶς = Satanás: de origen caldeo correspondiente a G4566 (con el afín def.); el acusador, i.e. el diablo: - Satanás. (Strong).

Yo veía a Satanás (V. 18)—Como mucho de la fuerza de este glorioso dicho depende de la delicada graduación de sentido indicada por el tiempo imperfecto en el original, ésta debería expresarse en la traducción:

·      Yo estaba contemplando a Satanás cayendo como relámpago del cielo”;

Es decir:

·    Yo os seguía en vuestra misión, y miraba sus triunfos; mientras os asombrabais de que se sujetasen a vosotros los demonios en mi nombre, un espectáculo más grandioso se abría ante mi vista; repentino como un relámpago del cielo a la tierra: ¡Satanás fue visto cayendo del cielo!”

¡Cuán notable es esto, que por aquella ley de asociación que junta una parte con el todo, aquellos triunfos débiles de los Setenta parecen haber traído vívidamente no sólo ante el Redentor todo el resultado final de su misión, sino que lo comprimió en un momento y lo aceleró con la rapidez del relámpago!

N. B. La palabra traducida demonios se usa siempre en lugar de los agentes espirituales empleados en:

Ø Posesiones demoníacas, y

Ø Nunca en lugar de agencia ordinaria de Satanás en los hombres racionales.

Cuando, pues, dicen los Setenta:

·      Los demonios se nos sujetan”, y

Contesta Jesús:

·      Mis ojos estaban viendo a Satanás caer”.

Es evidente que él quiso elevar las mentes de ellos no sólo de lo particular a lo general, sino de una forma muy temporal de operación satánica a todo el reino del mal. (Véase Jn. 12:31: y comp. Is. 14:12).

He aquí os doy, etc. (v. 19)—no para alguna renovación de su misión, aunque probablemente muchos de ellos después llegaron a ser ministros de Cristo; sino simplemente como discípulos.

serpientes … escorpioneséstos más venenosos que aquéllas: literalmente, en la primera instancia (Mr. 16:17-18; Hech. 28:5); pero las palabras siguientes:

Ø Y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará”,

Ø Dan a entender que aquel poder glorioso de vencer al mundo y de apagar todos los dardos de fuego del maligno”,

Ø Poder que les sería comunicado y mantenido, haría que los dardos del maligno fueran inofensivos para su pueblo, es lo que él quería decir. (1 Jn. 5:4; Ef. 6:16).

Mas no os gocéis, etc.—es decir, no tanto”. (v. 20). Lejos de prohibirlo, él toma la ocasión de ellos para decirles lo que había estado pasando en su mente. Pero como el poder sobre los demonios era embriagante, les da un gozo más elevado para equilibrarlo:

·      El gozo de tener sus nombres en el registro del cielo. (Filp. 4:3).

se alegró en espíritu, y dijo, etc. (VV. 21-22). Las mismas palabras muy sublimes fueron pronunciadas por nuestro Señor en una ocasión similar. Mt. 11:25-27. (sobre lo cual véase la nota); pero:

1) Allí se nos dice meramente que respondiendo Jesús, dijo así; más aquí, que Jesús se alegró en espíritu, y dijo”.

2) Allí fue meramente en aquel tiempo”, cuando él habló así, queriendo decir con referencia general al rechazamiento de su evangelio por los satisfechos de sí mismos; aquí:En aquella hora Jesús dijo”, con referencia expresa, probablemente, a la clase humilde de la cual él había sacado a los Setenta, y la clase similar que había dado acogida generalmente al mensaje de ellos.

Se alegró es palabra demasiado débil. Essintió un rapto de alegría en espíritu”:

Ø Evidentemente dando expresión visible a sus emociones extraordinarias, mientras que, al mismo tiempo, las palabras “en espíritu” quieren expresar al lector la profundidad de aquellas emociones.

Este es uno de los casos raros cuando el velo es levantado de encima del hombre interior del Redentor, para que, como los ángeles, podamos mirar en él por un momento. (1 P. 1:12). Miremos en él con reverencia, y como percibimos lo que era que produjo aquel éxtasis misterioso, hallaremos remontando en nuestro corazón un rapto apacible. “¡Oh las profundidades!”.

Los últimos VV. 23, 24. Véase la nota acerca de Mt. 13:16-17**.

NOTA: **Mt. 13:16-17:

Mas bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen—es decir Bienaventurados vosotros cuyos ojos y oídos están abiertos voluntaria y alegremente para absorber la luz divina”.  (V. 16).

 

Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver—más bien, anhelaron ver”—lo que veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron(V. 17). No sólo eran los discípulos bendecidos más que los ciegos ya mencionados, sino más favorecidos que los más dignos y mejores hombres que vivieron bajo la antigua dispensación, quienes no tuvieron sino un reflejo de las cosas del nuevo reino; y este reflejo sólo fue suficiente para despertar en ellos deseos que no habían de cumplirse en sus días.

En Lc. 10:23-24, donde se repite el mismo dicho al regreso de los Setenta, se usan las palabras profetas y reyes en lugar de profetas y justos”, ya que varios de los santos del Antiguo Testamento eran reyes.

Los discípulos tenían una oportunidad maravillosa: ser testigos presenciales de Cristo, el Hijo de Dios (vv. 23-24). No obstante, durante varios meses no lo apreciaron como era debido, ni en verdad lo escucharon ni le obedecieron. También nosotros tenemos un lugar privilegiado con dos mil años de historia de la Iglesia, acceso a la Biblia en cientos de idiomas y versiones, muchos pastores y predicadores excelentes. Sin embargo, con cuánta frecuencia no les damos importancia, olvidando esas grandes bendiciones recibidas.

Recuerde, con el privilegio viene la responsabilidad. Debido a que tenemos la ventaja de conocer mucho acerca de Cristo, debemos tener más cuidado al seguirle.

Los hombres de Dios del Antiguo Testamento, como el rey David y el profeta Isaías, dijeron muchas profecías inspiradas por Dios que Jesús cumplió. (V. 24). Se preguntaban, como Pedro escribiera más tarde, el posible significado de estas profecías y cuándo se cumplirían (1 P. 1:10-13). En palabras de Jesús, "desearon ver lo que vosotros veis":

Ø La llegada del Reino de Dios.

 

Nota. 19. Serpientes y escorpiones son símbolos de maldad espiritual (Deut. 8:25; Salm. 91:13).

 

Ayuda Hermenéutica:

 

G3789 ὄφις = ofis: probablemente de G3700 (mediante la idea de agudeza de visión); serpiente, figurativamente (como tipo de seducción ladina) persona artera y maliciosa, específicamente Satanás: - serpiente.

 

G4651 σκορπίος = skorpíos: probablemente de σκέρπω = skérpo, una palabra obsoleta (tal vez fortificado de la base de G4649, y significa perforar); «escorpión» (por su aguijón): - escorpión. (Strong).

 

 Concluye:

Satanás no será expulsado del ambiente celestial hasta el segundo advenimiento y establecimiento del Reino (Ap. 20:1-3), hecho portentoso del cual los 70 eran anunciantes y precursores del Señor.

La llegada del Reino de Dios.

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Nota y Bibliografía:

-  e-Sword-the. LEDD. Mundo Hispano.  

-  Biblia de Estudio RYRIE.

-  Pastor: Carlos Ramírez Jiménez. 30//12//2025. MISIÓN BAUTISTA: Emanuel”. Ciudadela de Noé.  Los Cardos Mz.E - Lt.18. III Etapa. Cerca del Hospital Regional II.  Cel. 937-608382-Tumbes.


charlyibsh@hotmail.com

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