Misión De Los Doce, Y Persecuciones Venideras: (Mateo 10:1-20)
Misión
De Los Doce, Y Persecuciones Venideras:
(Mateo 10:1-20)
“A estos doce envió Jesús,
y les dio instrucciones, diciendo: Por
camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, … sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel…
Mas
cuando os entreguen, no os preocupéis por cómo o qué hablaréis; porque en
aquella hora os será dado lo que habéis de hablar”. (Vv. 5-6, 19).
Pastor: Carlos Ramírez Jiménez:
Jesús delega en sus doce
discípulos el poder que él mismo poseía; esto es, la autoridad de llevar adelante el
ministerio mesiánico, a través de la sanidad de todo tipo de dolencias por
medio del exorcismo.
El Señor instruye a sus discípulos sobre el alcance
de su misión, la sustancia de su mensaje, las obras que van a realizar, lo que
han de llevar consigo, y los procedimientos a emplear. Como un microcosmos de
la Iglesia (Lc. 12:32), la misión de los doce es un preludio de la futura misión de la Iglesia, que se extendería más
allá de la
casa de Israel (Lc. 5:6), hasta
alcanzar una dimensión universal (Hech. 1:8).
El hecho de que su propio Maestro haya sufrido el mismo rechazo y persecución, debe alentar a los discípulos.
I.
Jesús Comisiona a Los Doce. Mt. 10:1-4:
Durante
varios meses, Jesús iba escogiendo los discípulos que formarían el grupo de
doce. Los primeros fueron los
discípulos de Juan del Bautista (Juan 1:35–51). Parece ser que
después del llamado inicial, algunos volvieron a su oficio de antes. Jesús
dedicó una noche en oración y escogió de entre todos sus seguidores a los doce
que estarían íntimamente asociados con él (Lc. 6:12–16).
Estos doce comenzaron a convivir con Jesús y a seguirle constantemente. Les enseñaba por ejemplo y por precepto (caps. 5–7). La responsabilidad de estos doce, al principio, fue la de aprender de él. Por eso, fueron llamados "discípulos", o sea aprendices. Llegó el momento cuando después de un largo período de preparación, inclusive el llevarlos a reconocer las necesidades espirituales de la gente y sentir compasión por ellos, los enviaría en una misión bajo su supervisión.
NOTA:
discípulos = mathetes Strong G3101: Del verbo manthano = «aprender», cuya raíz math sugiere pensar con esfuerzo. Un discípulo es el que aprende, que sigue al maestro y sus enseñanzas. La palabra se usó primero acerca de los doce, y luego constituyó una referencia a todos los cristianos.
Así
llegamos al relato de Mateo en el cap. 10. Esta es una etapa
tremendamente importante en la estrategia de Jesús para establecer su reino. Él
no podría realizarlo solo. Su método sería el llamar, preparar, autorizar y
delegar a hombres para representarlo en el mundo. Este principio de liderazgo
es reconocido hoy en día como el más sabio de todos.
Entonces
llamó a sus doce discípulos... (v. 1) no significa que en
ese momento los llamó. El texto griego indica el siguiente sentido: Y habiendo llamado a sí a los doce discípulos... El llamado tuvo lugar anteriormente. El verbo
principal que destaca el énfasis más importante del versículo se les dio autoridad (v. 1b). Ellos habían presenciado la autoridad de
Jesús demostrada en sus enseñanzas, en la confrontación con los líderes
religiosos y en una serie de milagros.
La autoridad con la cual ellos servirían es una autoridad delegada, es decir, no les pertenecía aparte de su relación vital con Jesús y con la misión a la cual él les encomendó. Ellos cumplirían el mismo ministerio que Jesús realizó —enseñando, predicando, sanando— excepto la cruz (v. 1). No se mencionan en este pasaje, en forma explícita, la enseñanza y la predicación, pero 28:18–20 las especifica.
El número doce tiene un valor simbólico y es el resultado de la multiplicación de tres por cuatro.
El número se
relaciona con las doce tribus de Israel y representa una continuación de Israel
por medio de Jesús y sus doce discípulos (8:11;
comp. 19:28). Las promesas hechas a Abraham y a sus descendientes se cumplirían
en el Israel restaurado y compuesto de todas las naciones y razas (ver 28:19,
20).
Eran
discípulos, aprendices, antes de recibir la autoridad, pero el mismo grupo fue
llamado apóstoles después de ser comisionados con la autoridad de Jesús (v. 2).
Es la única vez que Mateo emplea esta expresión.
El término "apóstol" es la transliteración del sustantivo griego apóstolos G652, el cual se deriva del verbo apostéllo G649. El término significa "el que ha sido enviado de" e implica que es con autoridad para representar a otro como embajador. Se refiere a Jesús como el enviado de Jehová (comp. Is. 61:1; etc.).
Ayuda
Hermenéutica:
G652 ἀπόστολος = apóstolos: de G649;
delegado; específicamente embajador del evangelio; oficialmente comisionado de
Cristo [«apóstol»] (con poderes milagrosos):
- apóstol, enviado, enviar, mensajero.
G649 ἀποστέλλω = apostélo: de G575 y G4724; poner aparte, i.e. (por implicación) enviar (propiamente en una misión) literalmente o figurativamente: - devolver, enviar, mandar, meter, poner. (Strong).
El
término "misionero"
es el sinónimo
que lleva aproximadamente el mismo sentido en el castellano. En el NT., "apóstol" se usa en
dos sentidos:
v Uno particular y
v Uno general.
En
el sentido
particular, hubo solamente doce apóstoles, trece si se incluye el apóstol Pablo:
· Pablo se consideraba apóstol en el mismo
nivel de los doce y con los mismos derechos (2 Cor 11:5;
12:11).
En sentido general, eran apóstoles Bernabé (Hech. 14:14):
· Matías (Hech. 1:26),
· Los hermanos de Jesús (1 Cor. 9:5; Gal.
1:19), y
· Andrónico y Junias (Rom. 16:7).
· Jesús también fue llamado apóstol (Heb. 3:1).
Hay cuatro listas de los doce apóstoles en el NT. Una comparación de estas listas hará resaltar varios datos interesantes (ver página siguiente).
La
organización de los doce apóstoles hace destacar varios datos interesantes,
sobre todo cuando se comparan las listas:
1- La primera cosa que
salta a la vista es que los doce se dividen en tres (símbolo de
perfección celestial; la Trinidad) grupos de a cuatro (símbolo de perfección terrenal;
los cuatro puntos cardinales).
2- Luego, se observa que la misma persona figura como capitán de cada grupo de a cuatro.
El
primer grupo de a cuatro abarca los primeros discípulos llamados. Pedro figura en
primer lugar, probablemente porque era el vocero y considerado como un líder
importante (ver 16:18).
Sin
embargo, de ninguna manera él estaba por encima de los demás (1 P. 5:1), ni era
infalible (16:23; Gál. 2:11).
Judas Iscariote figura en último lugar en tres de las listas y es omitido en Hechos.
· En los primeros dos grupos, no hay variación
en cuanto a los nombres, pero sí en cuanto al orden.
· En cambio, en el último grupo los nombres y el orden varían.
Aunque
varían los nombres, generalmente se opina que son las mismas personas. Este
fenómeno se explica con el hecho comprobado de que algunos tenían dos o más
nombres.
Por
ejemplo, Simón, Pedro y Cefas se
refieren a la misma persona. Pedro,
un nombre en griego, significa "roca" en ese idioma, mientras que Cefas significa "roca" en arameo.
|
Comparación
de las listas de los 12 apóstoles: |
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Mateo 10:2 – 4 |
Marcos
33:16 –18 |
Lucas 6:14–16 |
Hechos
1:13 |
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Simón
Pedro |
Simón
Pedro |
Simón Pedro |
Pedro |
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Andrés |
Jacobo |
Andrés |
Juan |
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Jacobo |
Juan |
Jacobo |
Jacobo |
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Juan |
Andrés |
Juan |
Andrés |
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Felipe |
Felipe |
Felipe |
Felipe |
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Bartolomé |
Bartolomé |
Bartolomé |
Tomás |
|
Tomás |
Tomás |
Tomás |
Bartolomé |
|
Tomás |
Tomás |
Tomás |
Tomás |
|
Jacobo
de Alfeo |
Jacobo
de Alfeo |
Jacobo de Alfeo |
Jacobo
de Alfeo |
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Tadeo |
Tadeo |
Simón Zelote |
Simón
Zelote |
|
Simón
cananita |
Simón
cananita |
Judas de Jacobo |
Judas
de Jacobo |
|
Judas
Iscariote |
Judas
Iscariote |
Judas Iscariote |
(vacante) |
3- En el tercer grupo los nombres
Simón Zelote y Simón cananita se refieren a la misma persona, pues
"cananita" es
un término arameo que significa lo mismo que "Zelotes" (Luc. 6:15).
Quizás
este Simón había pertenecido, antes de conocer a Cristo, al grupo de judíos
revolucionarios que instigarían la guerra contra los romanos en 66 d. de J.C.,
la cual resultaría en la destrucción de Jerusalén en el año 70. Algunos
identifican a Jacobo, hijo de Alfeo, con el hermanastro de Jesús (ver 13:55),
pero tal conclusión no parece convincente. Se complica el cuadro cuando
descubrimos que Marcos (Mr. 2:14) dice que Leví (Mateo) es hijo de Alfeo.
Probablemente no se trata del mismo padre de ambos: Leví y Jacobo. Es más problemático determinar si Judas (no Iscariote) era hermano de Jacobo, hijo de Alfeo, o su hijo. El texto griego es un tanto ambiguo, pues omite el artículo definido ante Jacobo Judas de Jacobo (ver lista en Lucas y Hechos), dando lugar a ambas posibilidades. Es difícil, si no imposible, desenredar estos problemas por falta de datos adicionales de estas personas.
Hay
tres pares de hermanos entre los apóstoles:
· Pedro y Andrés;
· Juan y Jacobo, hijos de Zebedeo;
· Jacobo y Tadeo (llamado también
Judas y quizás Lebeo), hijos de Alfeo.
Es posible que Juan y Jacobo hayan gozado de un parentesco con Jesús por la relación de Salomé con María. Jacobo, hermano de Juan, fue el primer mártir cristiano de entre los apóstoles (Hech. 12:2). De algunos de los apóstoles hay abundantes datos, pero de la mayoría sabemos poco o nada.
El
nombre Andrés significa "varonil"; y el nombre Felipe, "amante de
caballos". Felipe no es el mismo que el diácono-evangelista de
Hechos 6 y 8. El nombre Bartolomé probablemente significa "hijo de arador".
Broadus y otros asocian a Bartolomé con Natanael, como la misma persona (Juan
1:44 ss.; 21:2).
El nombre de Tomás significa "gemelo" y es conocido más por su duda de la resurrección que por otra cosa. Judas Iscariote era de una aldea de Judea por nombre Keriot, o Quiriat (Jos. 15:15), del cual se deriva Iscariote. Los demás discípulos eran de Galilea.
II. Jesús Da Instrucciones a Sus Discípulos.
Mt. 10:5-15:
En
esta sección, Jesús presenta una serie de instrucciones a los nuevos apóstoles
en cuanto a la misión que deben realizar. Es una misión limitada, misión de
misericordia y gracia, misión de fe, misión recibida por algunos y rechazada
por otros. El verbo "enviaron" (G649) (v. 5) es el
mismo, en griego, del cual viene el término "apóstol".
De Marcos (Mr. 6:7) aprendemos que los envió de dos en dos. También envió a los setenta de dos en dos (Lc. 10:1). Hay varias ventajas de trabajar con un compañero: ofrece un testimonio más serio y convincente (Deut. 19:15), evita falsas acusaciones y sospechas, y provee mutuo ánimo.
Ayuda Hermenéutica:
G649 ἀποστέλλω = apostéllō[envió]; fut. apostelṓ[enviaré], aor. Apésteila[envié], 2do aor. apestálēn[enviaste], perf. Apéstalka[enviado], perf. pass. Apéstalmai[he sido enviado], de apó (G575), desde, y stéllō (G4724), retirarse, evitar. Enviar, mandar fuera. Se distingue de pémpō[envío] (G3992), enviar, en que apostéllō[apóstol] es enviar con una misión determinada, como predicar (Mr. 3:14; Lc. 9:2); hablar (Lc. 1:19); bendecir (Hech. 3:26); gobernar, redimir, propiciar (Hech. 7:35; 1 Jn. 4:10); salvar (1 Jn. 4:14). La expresión de que Jesús fue enviado por Dios (Jn. 3:34) indica la misión que debía cumplir y la autoridad que lo respaldaba. La importancia de esta misión se indica por el hecho de que Dios envió a Su propio Hijo. (WordStudy).
En
primer lugar, Jesús limita el alcance de la misión, prohibiendo que fuesen a
los gentiles y samaritanos (v. 5). Esta prohibición, que parece contradictoria a primera
vista, es provisoria (comp. 28:19, 20) y se debe a varias consideraciones:
1) Los prejuicios que los discípulos aún abrigaban serían un
serio impedimento a la presentación del evangelio a los gentiles;
2) El evangelio era
primeramente para los judíos, y luego para los gentiles (comp. Rom.
1:16);
3) Si Jesús hubiera ido a los
gentiles primero, los judíos hubieran tenido más argumentos para rechazarlo.
Jesús
atacó la discriminación y nacionalismo exclusivista primeramente dentro del
judaísmo.
Rechazó la distinción superficial entre los fariseos y pecadores. El relato de
Lucas en Hechos muestra cómo el evangelio fue entregado primeramente a los
judíos, luego a los samaritanos, después a los prosélitos y finalmente a los
gentiles.
Ovejas perdidas de la casa de Israel (v. 6) describe un pueblo en necesidad del evangelio. El hecho de enviar a los discípulos en la misión a los judíos primero no refleja favoritismos, sino misericordia para los que lo reciben y juicio para los que no responden. De todos modos, no podían ir a todo el mundo —judío y gentil— a la vez. Tenían que comenzar en alguna parte. Comenzaron en la zona más próxima —Galilea— y luego se extendieron.
Era una misión de misericordia. Continuarían el ministerio que habían observado en el ejemplo de su Maestro. Irían a predicar el evangelio del reino de Dios, ofreciéndoles misericordia y alivio de sus pecados. Sin embargo, el evangelio completo tendría que esperar hasta después de la cruz y la resurrección. Ministrarían también sanidad a los enfermos, a los muertos (Hech. 9:36–43; 20:9, 10) y a los endemoniados (Hech. 16:18) en nombre y autoridad de Jesús.
Sería
una misión de gracia.
De gracia habéis
recibido; dad de gracia (v. 8) es un
texto que se usa frecuentemente en relación con la mayordomía del dinero. El
tema del texto no es el dinero, sino la mayordomía total de la vida consagrada
al ministerio. Si se refiere al dinero, sería que no deberían cobrar por sus
servicios.
Quizá la referencia inmediata tiene que ver con la realización de milagros de sanidad (v. 8). Ellos no pagaron para entrar en el reino de Dios, ni por el poder que Cristo les había delegado. Por lo tanto, no tenían derecho de cobrar por sus servicios. Ningún servicio cristiano debe realizarse por dinero. Es otra cosa que una congregación provea un sostén digno para un ministro con el propósito de habilitarlo para un ministerio más amplio.
Sería
una misión de fe (vv.
9–13). Debían salir con los elementos mínimos y esenciales. Un equipo liviano
facilitaba la movilidad y libertad de acción. Demandaba confianza en Dios para
proveer para sus necesidades. Es posible que el término bolsas (v. 10) se
refiere a bolsas en que guardar comida y limosnas que otros daban. Si es así,
Jesús está prohibiendo pedir limosnas. En una palabra, no deben proveer para sí
mismos, ni deben mendigar.
Los beneficiados de su ministerio tenían el deber de proveer para sus necesidades. Jesús prohíbe llevar equipo extra (dos vestidos...; v. 10) Probablemente "dos" debe aplicarse a cada elemento del equipo: vestidos, zapatos, bastón (comp. Mr. 6:9; Lc. 22:35–38). De todos modos, estas instrucciones no sirven de reglas estrictas para aplicar en todo tiempo, pues las costumbres cambian de país y país. La lección que sirve para todos los ministros es la importancia de confiar en Dios para sus necesidades.
La
misión de los apóstoles sería recibida por algunos. Ofrecer
hospedaje a viajeros era una práctica del pueblo judío (Gn. 19:1
ss.). El viajero llegaba a una ciudad y se sentaba en la plaza. Alguien de la
ciudad salía a ofrecerle hospedaje en su casa. Los apóstoles, al llegar a una ciudad,
tenían que averiguar donde había una persona digna con quien hospedarse.
Una persona digna (v. 13) probablemente se refiere a alguien que estaba dispuesto a hospedarlos y que tenía interés en su mensaje. Para tal persona y su familia, los apóstoles darían el saludo de "Shalom" ("la paz de Jehová sea sobre vosotros"). Los apóstoles no debían cambiar de casa en casa, buscando mejor comodidad o comida. Debían permanecer en la misma casa donde la gente simpatizaba con su mensaje (v. 11).
La
misión de los apóstoles sería rechazada por otros. Los apóstoles
deben estar preparados para experimentar el rechazo de parte de algunos.
Habían visto
como su Maestro fue rechazado por algunos de los cuales él había venido a
servir. Sacudid el
polvo de vuestros pies se refiere a una costumbre judía al salir de territorio
gentil, considerando que hasta el mismo polvo era inmundo y no deseando
contaminar Judea.
Toda persona que rechaza el mensajero y el mensaje (comp. Hech. 13:42–44) sería inmunda y tendría un castigo más severo que el de Sodoma y Gomorra. Jesús enseña distintos grados de castigo para los rebeldes en la vida más allá de acuerdo con el grado de revelación y oportunidades que uno ha tenido. Sodoma y Gomorra habían recibido un grado muy limitado de revelación en comparación con los judíos de su día y, por eso, su castigo será más tolerable.
III. Jesús Advierte De Las Persecuciones
Venideras. Mt. 10:16-20:
Esta
sección se compone de una variedad de temas que tienen que ver con la
preparación de los discípulos para el ministerio futuro. La mayoría de estos
temas tienen que ver con una advertencia de la oposición, y aun persecución,
que ellos enfrentarían, en nombre de Jesús.
Otra vez notamos que el arreglo es
temático.
Probablemente el cap. 10 representa una colección de enseñanzas que fueron
presentadas en distintas ocasiones. Este fenómeno resalta a la vista cuando
estudiamos los pasajes paralelos en una armonía de los sinópticos.
· Los vv. 5–8 son
particulares a Mateo, mientras que los de 9–15 se encuentran en parte en Marcos
y Lucas.
· Ecos de los vv.
17–25 se encuentran en el material escatológico en Marcos 13 y Lucas 21.
· Las enseñanzas de
los vv. 26–30 se encuentran esparcidas en Lucas, pero no en Marcos, mientras
que los vv. 40–42 son particulares a Mateo.
· Se concluye que Mateo, en esta sección, está combinando material de tres fuentes: de sus propios apuntes, de Marcos y de la fuente Q (una colección hipotética de los dichos de Jesús).
La
primera parte del cap. 10 tiene que ver más bien con la comisión de los doce, a quienes iban a ministrar, la
naturaleza de su misión, el equipo que llevarían y la doble respuesta de parte
de otros:
Ø Unos reciben y
Ø Otros rechazan.
En
lo que resta del capítulo, Jesús trata mayormente con la respuesta negativa, y
hasta violenta, de parte de algunos y cómo los discípulos deben encarar esa
oposición.
En
esta sección, vemos la total honestidad de Jesús de advertir a sus discípulos
de las consecuencias de identificarse con él y su reino. Usaremos cuatro subdivisiones en la
exposición del texto:
· Fuentes de la persecución,
· A quién temer,
· El costo del discipulado y
· El premio compartido.
1) Fuentes De La Persecución. Mt. 10:16–18.
Jesús
no solo advierte a los discípulos de una futura persecución, sino que menciona
tres fuentes —del
judaísmo oficial, del gobierno romano y de su propia familia— y les
aconseja qué hacer cuando viene la persecución.
Otra
vez Jesús emplea el verbo "envío" (G649), del cual viene el
término "apóstol".
La advertencia se presenta con la analogía muy conocida de ovejas en medio de lobos (v. 16):
· La oveja es un animal sumamente dócil, débil y sin defensas propias.
· El lobo, en cambio, es un animal feroz que no perdona, sino que ataca, se prende a su víctima y no la suelta hasta matarla.
Ayuda Hermenéutica:
G649 ἀποστέλλω = apostélo: de G575 y G4724; poner aparte, i.e. (por implicación) enviar (propiamente en una misión) literalmente o figurativamente: - devolver, enviar, mandar, meter, poner. (Strong).
Por
supuesto Jesús no habla literalmente de animales, sino de personas que actúan
en esa manera. "Lobos" representan a cualquiera persona o
personas que atacan sin piedad a los mensajeros del Rey
con el fin de destruirlos. ¿Cuál debe ser
el espíritu y mentalidad del mensajero? Jesús
manda:
Ø Sed pues, astutos... y sencillos... (v. 16).
No
deben ser serpientes, ni como serpientes en todo sentido, sólo en una
característica:
·
La
astucia.
Deben
llegar a ser prudentes, cuidadosos, como el hombre que construye sobre la peña (Mt. 7:24).
La
serpiente emplea gran cautela para evitar peligros. Por otro lado,
deben llegar a ser como palomas:
Ø Sencillos,
Ø Puros,
Ø Inocentes,
Ø No mezclados,
Ø Sin engaño.
Deben combinar la prudencia con la sencillez.
El mensajero debe estar atento para discernir la intención de los hombres, no prejuzgando que todos sean malos. Jesús está advirtiendo de una realidad perenne. Siempre ha habido y siempre habrá algunos que, por distintos motivos, se oponen, o procuran hacer daño a los mensajeros del reino:
1- La
primera fuente de persecución, y el peligro inmediato, era del judaísmo oficial.
Los
líderes judíos tenían la facultad, otorgada por el gobierno romano, de juzgar y
aplicar la sentencia a los criminales y herejes, con algunas limitaciones. Era
un juicio más bien religioso, pues los jueces eran judíos fieles a sus
tradiciones y usaban la ley de Moisés como la base para juzgar.
El término tribunales (v. 16), o sanedrines, se
refiere a grupos de hombres separados y ordenados para juzgar. Había tres
clases de tribunales.
Ø La clase menor, que operaba en villas de menos de 120 habitantes,
consistía de 3 jueces.
Ø La clase intermedia, compuesta de 23
jueces, tenía más autoridad y operaba en ciudades y pueblos de más de 120
habitantes.
Estos
tribunales se reunían en las sinagogas, excepto en Palestina. El Gran Sanedrín,
compuesto de 71 miembros, se reunía en el templo de Jerusalén (Edersheim). Esta
persecución continuó, de parte de los judíos, hasta la destrucción del templo
en el año 70 d. de J.C.
2- La
segunda fuente de persecución sería el gobierno romano: gobernadores y reyes (v. 18).
El
término gobernadores, o príncipes, se refiere a los procónsules, como Sergio
Paulo y Galio, y a los procuradores romanos, como Pilato, Félix y Festo. El
título rey se refiere a la línea herodiana —Antipas, Agripa I, Agripa II— y
aun al mismo emperador (1 P. 2:13 ss.).
Antes del año 70 d. de J.C., Jesús y varios de los apóstoles fueron entregados por los judíos, por razones religiosas, a las autoridades romanas. Pablo fue llevado a Roma para ser juzgado ante el César. Después del año 70, los mismos romanos perseguían a los mensajeros del Rey porque el cristianismo presentaba una amenaza a la unidad del imperio. La persecución cesó solamente cuando Constantino abrazó el cristianismo en el año 311 d. de J.C.
La
persecución daría una oportunidad sin igual de dar testimonio a ellos y a los
gentiles
(v. 18). Ellos se refieren a los tribunales judíos, y gentiles se refiere a las
autoridades romanas. Los apóstoles —Pedro y Juan, Esteban, y otros— tuvieron
oportunidad de predicar el evangelio al Sanedrín en momentos de persecución,
y el resultado fue positivo.
Su oración y preocupación en momentos de persecución no era su propia libertad, sino el poder hablar con denuedo la palabra de Dios (Hech. 4:31). Probablemente el testimonio de Esteban, en el momento de su martirio, tuvo mucho que ver con la conversión de Saulo de Tarso (Hech. 7:58). Luego Pablo tuvo oportunidad de predicar ante los reyes y el mismo emperador romano, lo cual hubiera sido imposible aparte de la persecución.
Jesús
promete que cuando sus apóstoles sean llevados ante las autoridades por su
testimonio cristiano, el Espíritu Santo pondría en su boca las palabras para su
defensa. No deben preocuparse de antemano cómo o qué hablarían. El caso de Juan
y Pedro (Hech. 4) y el de Esteban (Hech. 7) sirven de ejemplo de cómo el Señor
cumplió esta promesa, para no mencionar innumerables casos heroicos en la historia
desde ese entonces.
Es absurdo aplicar esta promesa a la predicación normal en el púlpito, como algunos han hecho, para justificar el descuido de una adecuada preparación. El intento de justificar un ministerio sin preparación formal, en base a esta promesa, es igualmente erróneo. La promesa no es para pastores perezosos en el púlpito, sino para los presos en la cárcel por causa de su fe.
Conclusión:
Al
llevar a cabo su misión los discípulos, deben estar preparados
para enfrentar la persecución
y el martirio.
Permanecer
hasta el fin no es la manera de alcanzar la salvación sino la evidencia de que uno se ha entregado de veras a Jesús.
___________
Nota
y Bibliografía:
-
e-Sword-the. LEDD. Mundo Hispano.
-
Biblia de Estudio RYRIE.
- Pastor: Carlos Ramírez Jiménez. 31//12//2025.
MISIÓN BAUTISTA: “Emanuel”. Ciudadela de Noé. Los Cardos Mz.E - Lt.18. III Etapa. Cerca del
Hospital Regional II. Cel.
937-608382-Tumbes.
charlyibsh@hotmail.com
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