¿Pecado Del Hombre o Amor De Dios? (Oseas 11:1-11)
¿Pecado Del Hombre o Amor
De Dios?
(Oseas 11:1-11)
“Cuando Israel era muchacho, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi
hijo… Cuanto más yo los llamaba, tanto más
se alejaban de mí; a los baales sacrificaban, y a los ídolos ofrecían
sahumerios… Yo con todo eso enseñaba a andar al mismo Efraín, tomándole de los
brazos; y no conoció que yo le cuidaba”. (vv. 1-3).
Pastor:
Carlos Ramírez Jiménez:
Esta
sección termina la segunda parte principal del libro de Oseas. La unidad es
paralela a 2:2-23. Sin embargo, en este caso no es un asunto entre una pareja,
sino que ahora se trata de un juicio contra un hijo contumaz y rebelde, una
ofensa capital (comp. Deut. 21:18-21).
Como en el cap. 3 se ofreció una invitación de reconciliación en un matrimonio roto, este pasaje también ofrece la posibilidad de una reconciliación entre padre e hijo. El profeta nunca niega la realidad del pecado ni su efecto, no obstante, Oseas declara que el amor divino es más poderoso que el pecado. El amor de Dios al fin triunfará.
Dios inicia el juicio recalcando su bondad como padre (v. 1). Desde los días cuando Israel era solo un niño, lo amó y lo llamó como hijo. Es interesante que la palabra muchacho (v. 1a; na’ar H5288) también puede significar “esclavo”, y el versículo puede entenderse como un cambio en posición, de esclavo a hijo (comp. Jn.15:15); pero aquí el vocablo heb. es mejor entendido como una descripción de Israel como un menor. Los dos verbos, amar y llamar, son del vocabulario hebreo de la doctrina de elección.
Ayuda Hermenéutica:
H5288 נַעַר = náar: de H5287; (concretamente)muchacho (como act.), de edad de la infancia hasta la adolescencia; por impl. sirviente; también (por interc. de sexo), muchacha (de amplitud similar de edad): - cortesano, criada, -o, hijo, (hombre) joven, muchacho, niño, pastor, pequeño, servidor, siervo, sirviente. (Strong).
Oseas
usa las tradiciones del éxodo para hablar del hecho que Israel fue elegido por
Dios. Amar subraya la libertad y la gracia de Dios en escogerlo. Se usa este
verbo de la relación entre un rey y sus vasallos tanto en Mari como en las
cartas de Amarna (ver Diccionario Bíblico Arqueológico) para mostrar el papel
de benefactor del rey a los que son leales.
La elección trae una demanda de fidelidad. Llamé (v. 1b) subraya que el Señor ha proclamado a Israel: mi hijo (v. 1b). Pero también el verbo convoca a Israel con un propósito. Israel ha sido llamado como un hijo. Este llamamiento no es un simple privilegio, sino que es una comisión al servicio.
Joya
Bíblica:
Con cuerdas humanas los atraje, con vínculos de amor. Fui para ellos como los que ponen un bebé contra sus mejillas, y me inclinaba hacia ellos para alimentarlos (11:4).
El yo
del v. 3 es
enfático.
Dios sigue mostrando que es un buen padre.
En realidad, en Israel era más una tarea de la madre el enseñar al hijo a
caminar y curar sus heridas. En el v. 4 la
metáfora de Dios como madre continúa. Dios muestra los lazos del amor familiar
en levantar el bebé a su mejilla e inclinarse a él (el pronombre es singular en heb., aunque
varias versiones traducen con el sentido de plural común) para
alimentarlo.
También, puede traducirse: “Y tiernamente le di a comer”. De todas maneras, Oseas enfatiza que no es por negligencia o descuido paternal que el hijo es rebelde. Israel tiene la culpa. Resiste toda autoridad, se va y no reconoce la soberanía del Padre.
La
sentencia se pronuncia en los vv. 5 al 7: …volverá a la tierra de Egipto, y el asirio será su rey;
porque no quisieron volver a mí. Debemos notar que, aun cuando nuestra
traducción de Reina y Valera lo haya incluido por siglos, no debemos leer la
palabra “no”
al principio del v. 5 porque en
el v. 11a declara Oseas:
· “Desde Egipto vendrán
temblando como un pájaro” (trad.
del autor; RVA trad. De Egipto acudirán…).
También
en otras partes del libro leemos declaraciones de que Israel volverá a Egipto;
ver 7:16; 8:13; 9:3; y 9:6. Si se colocara la palabra en heb. para “no” al
final de la palabra anterior leeríamos:
“…para alimentarlos. Volverá…” como tiene la
LXX y Dios habla hoy, evitando así una contradicción.
La otra opción es entenderlo como una aseveración: “En verdad, volverá…”. Israel adora a Dios con palabras, pero no lo hace Señor de su vida. Por eso será castigado por medio del destierro. Egipto sirve como el símbolo de la esclavitud para Israel, y su realidad se encontrará en la persona del rey de Asiria, Salmanasar V.
Hay un
cambio con los vv. 8 y 9. No obstante, sigue el juicio
familiar.
El cambio es solo que el padre no tiene el propósito de procurar el
ajusticiamiento de su hijo, sino que busca su corrección. Siempre, el padre es
amor. Los vv. 8 y 9 se han llamado el Getsemaní del AT.,
porque observamos la angustia de Dios ante la justicia divina. Como en la cruz, Dios expresa su tremendo amor para con
la humanidad y aquí dice: …
· No volveré para destruir a Efraín, … (v. 9b).
Esta
declaración y las otras del v. 9 no
significan que Dios cambió su opinión y que ahora no habrá un juicio. Ni
debemos entender “volver” como “por segunda vez”,
como que el pasaje se originara después del año 722-21 a. de J.C. No volveré
significa “no
me arrepiento de mi propósito en crear a este pueblo”, “no anularé mi
plan para el mundo”.
En verdad, Efraín sufrirá guerra y Samaria caerá. No obstante, su destrucción no será como la de Adma o Zeboím que fue con ira y furor (ver Deut.29:23). Igual como Sodoma y Gomorra, tal destrucción es completa, sin esperanza de nueva vida. Mas el fin del reino del Norte, Israel, no es el fin del pueblo de Dios. Dios no es un hombre, sino Dios. Su propósito es firme, y su capacidad para realizarlo es infinita.
Los vv. 10 y 11 describen la realización del propósito de Dios. Por eso, podemos
decir que describen el futuro escatológico igual que 1:10-2:1; 2:16-23; y 3:5.
La escatología del libro de Oseas es una escatología profética y no una
apocalíptica. En vez de ver un tiempo cuando este mundo y su historia
terminarán, Oseas contempla una nueva época de la historia del mundo cuando
Dios vendrá y cumplirá perfectamente su voluntad.
Algún día, el pueblo de Dios va a serle fiel y seguirlo. Puede ser que uno no oiga la voz de su padre, pero en aquel tiempo Dios rugirá como león (v. 10c). En 5:14 y 13:7 la figura de “león” connota juicio; aquí se refiere al gran león africano cuya voz no se pasa por alto.
Pasos sucesivos en la caída de Israel:
(Tomado de
Predicando de los libros proféticos, por K. M. Yates, CBP.) George L. Robinson
ha sugerido:
1. La carencia de conocimiento, 4:6: “Mi pueblo es destruido porque carece de conocimiento”.
2. El orgullo,
5:5: “La soberbia de Israel le acusará en su misma
cara”.
3. La inestabilidad,
6:4: “Vuestra
lealtad es como la nube de la mañana y como el rocío de muy temprano se
desvanece”.
4. La
mundanalidad, 7:8: “Efraín se mezcla con los
pueblos; Efraín es como una torta a la cual no se le ha dado la vuelta”.
5. La
corrupción, 9:9: “Profundizaron su
corrupción”.
6. Rebelión, 11:7:
“Entre
tanto, mi pueblo está obstinado en su rebelión contra mí”.
7. La idolatría, 13:2: “Ahora han continuado pecando y con su plata se han hecho, conforme a su entendimiento, ídolos e imágenes de fundición”.
En este tiempo, la voz de Dios ha de escucharse y su pueblo responderá de todas partes de la tierra habitable; sus hijos acudirán temblando (v. 10d). Parece que el verbo “acudir” (jarad H2729) tiene el significado básico de “saltar” y se refiere a un movimiento rápido.
Ayuda Hermenéutica:
H2729 חָרַד = kjarád: raíz primaria; temblar con terror; de aquí, temer; también apresurarse (con ansiedad): - acudir, alborotar, amedrentar, asombrar, atemorizar, espantar, espanto, estremecer, miedo, sobresaltar, solícito, temblar, velozmente. (Strong).
Se puede traducir: “Acudirán de prisa”. La salvación que Dios efectuará incluye entonces la libre y plena voluntad del hombre. Habitarán en sus casas (v. 11c) después del juicio y el castigo. En realidad, por la proclamación de esta salvación comprendemos el propósito redentor de este juicio que Oseas sigue predicando desde 4:1.
Joya
Bíblica:
¡Jehovah, Dios de los Ejércitos; Jehovah es su nombre! Tú, pues, vuélvete a tu Dios; practica la lealtad y el derecho, y espera siempre en tu Dios (12:5, 6).
Consideramos que aquí la frase dice Jehová (al final del v. 11) podría ser traducida como “Oráculo del Señor”. Así se da clausura a toda la sección 4:1-11:11. Comenzó esta sección con: “Oíd la palabra del Señor” (4:1a) y termina con el énfasis en que todo lo expresado ha sido la Palabra de Dios. Elección, pecado, juicio y la promesa de salvación son los componentes principales de esta palabra de amor.
“Oíd la palabra del Señor”, has oído la Palabra de Dios, ahora.
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Nota y Bibliografía:
- Biblia de Estudio RYRIE.
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Gary Light. Ayudas Prácticas. Samuel Rodríguez. e-Sword-the. LEDD. Mundo
Hispano.
- e-Sword-the. LEDD. Mundo Hispano.
-
Pastor: Carlos Ramírez Jiménez. 7//12//2025.
MISIÓN
BAUTISTA: “Emanuel”. Ciudadela de
Noé. Los Cardos Mz.E - Lt.18. III Etapa.
Cerca del Hospital Regional II. Cel. 937-608382-Tumbes...
Av. Huaytapallana 155 Urb. Los Andes. El Tambo-Huancayo.
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