Comentario A Joel: “¡Una gran devastación!”: (Joel 1:1-3:18-21)
Comentario A Joel:
“¡Una gran
devastación!”:
(Joel
1:1-3:18-21)
“Lo que quedó de la
oruga comió el
saltón, y lo que quedó del saltón comió el revoltón; y la langosta comió lo
que del revoltón había quedado”. (Joel 1:4)
Pastor:
Carlos Ramírez Jiménez:
|
|
|
Cronología de Joel: |
||
|
Joram se convierte en rey de Israel |
Eliseo comienza su ministerio profético |
Jehú se convierte en rey de Israel 841 |
Joás se convierte en rey de Judá |
Jeroboam II se convierte en rey de Israel |
|
852 |
848 |
¿840? |
835 |
794 |
|
|
|
Abdías comienza su ministerio profético |
Joel
comienza su ministerio profético |
|
INTRODUCCIÓN:
Joel, cuyo nombre
significa “Jehová
es Dios”, está catalogado dentro de los llamados “profetas menores”,
pero no debido a la calidad de su mensaje sino por lo breve del contenido del
libro que lleva su nombre; o por lo menos la cantidad de material que se ha
conservado del mismo. La Biblia no provee mucha información en cuanto a este
profeta de Dios, pero en base a la evidencia interna, algunos comentaristas han
sugerido que Joel probablemente era un “profeta de culto” o “profeta del templo”.
Uno
de sus ministerios debe de haber sido el de proveer respuestas a las preguntas
que la gente se formulaba frente a la adversidad. Aunque pequeño, este libro
presenta serias dificultades para el intérprete. Dos de las principales dificultades tienen
que ver con:
(1) La fecha del ministerio del profeta, y
(2) La naturaleza de la plaga de langostas a la cual se alude
en el libro.
En
cuanto a la fecha del ministerio de Joel, se han propuesto mayormente tres
opciones:
a) Algunos
sugieren que Joel llevó a cabo su ministerio profético durante el reinado de
Joás, en Judá (cerca del año 835 a. de J.C.).
Uno de los argumentos principales que se presentan a favor de esta fecha tiene
que ver con el hecho que las descripciones ofrecidas en el libro concuerdan con
la época preexílica.
Los
enemigos mencionados no son aquellos que ocasionaron el exilio del pueblo de
Dios (Asiria, Babilonia), sino
países pre-exílicos (Fenicia, Filistea, etc.).
b) Otros proponen que Joel profetizó en el período
postexílico, específicamente durante el período persa, alrededor del 400 a. de
J.C.
El
hecho de que no se mencione ningún rey, ni al Reino del Norte (Samaria), se toma como pauta para
señalar que todo ello ya no existía. En este sentido, Israel es un término que
se usa en referencia a Judá (Reino del Sur),
y no al Reino del Norte, lo que no hubiera sucedido si Israel aún hubiera
estado en existencia.
Además,
parece ser que los sacerdotes son los líderes de la nación, algo que solo
sucedió hasta después de la restauración de Judá a Palestina en el tiempo
postexílico. El capítulo 3:1 parece indicar que la cautividad ya había tenido
lugar; aunque, a decir verdad, puede haber otra explicación para este
versículo. El papel de los griegos como tratantes de esclavos (3:6) también es
un factor fundamental para establecer esta fecha.
c) Una fecha
intermedia ubicaría el ministerio de Joel en los últimos días de Judá (antes de ser destruidos por Babilonia en el 587 a.
de J.C.), probablemente durante la época de Jeremías, entre el 610 y
el 600 a. de J.C.
El
argumento principal que se esgrime aquí es que el pueblo judío sufrió una tremenda
devastación a manos de los babilonios. Lo difícil es explicar la mención de los
griegos (3:6) y varios arameísmos que contiene el texto original, lo cual
también se aplica para la primera propuesta.
La
posición del libro de Joel después de Oseas y antes de Amós no tiene que ver
con la fecha del ministerio del profeta. Parece que Joel fue ubicado junto a
Amós por razones literarias.
· Se pueden comparar semejanzas de ciertas
figuras (Joel 3:16 y Amós
1:2; Joel 3:18 y Amós 9:13) o ciertos temas (Terremoto: Joel 2:10; 3:16 y Amós 1:1; 8; 8; 9:5.
· Langostas: Joel 1–2 y Amós 4:9.
· El día de Jehovah: todo Joel y Amós 5:1–20).
El otro asunto crítico en este libro profético tiene que ver con la naturaleza de la plaga de langostas.
Tres
son las principales alternativas que se han ofrecido al considerar este asunto:
a) La plaga de langostas es simplemente una figura
literaria y simbólica de los ejércitos enemigos que atacarían al pueblo
israelita.
b) Imágenes apocalípticas que describen la devastación
futura de la tierra. Las langostas no son reales, solo son un tipo de la futura
catástrofe que vendrá con “el día de Jehová”.
c) Un evento real, literal e histórico que sirve de
inspiración para que el profeta pueda percibir y describir lo que sería “el día de Jehová”.
La plaga de langostas solo constituía un presagio del juicio venidero. Era una
acción punitiva de parte de Dios, pero también un llamado de atención y un
símbolo de lo que sería “el día de Jehová”.
Algunos
comentaristas ven esto como una pequeña muestra de lo que pasaría si Dios
permitiera que los ejércitos enemigos vinieran sobre Jerusalén. Otros ven el
asunto desde una perspectiva espiritual, como un llamado de atención de parte
de Dios para que el pueblo se arrepienta y vuelva a él.
También
debe apuntarse el hecho de que muchos comentaristas han observado que Joel es
una verdadera joya literaria. A excepción de 1:1 y 3:4–8 (escritos
en prosa), todo el material profético de este libro se presenta en
verso. Según los comentaristas judíos (masoretas), el material se divide naturalmente en dos
secciones principales:
(1) La sección histórica (1:1–2:27) y
(2) La sección escatológica (2:28–3:21).
NOTA:
El Día De Jehová: El día de Jehová, el tema principal de esta profecía,
involucra la intervención especial de Dios en los asuntos de la historia. Se contemplan
tres aspectos del día de Jehová:
1)
El
histórico, la intervención de Dios en los asuntos de Israel (Sof. 1:14-18; Joel
1:15) y de las
naciones paganas (Is. 13:6; Jr.
46:10; Ez. 30:3);
2)
El
ilustrativo, por el cual un incidente representa un cumplimiento parcial del
día escatológico de Jehová (Joel 2:1-11; Is. 13:6-13); y
3)
El
escatológico. Este “día” escatológico
incluye el tiempo de la gran tribulación (Is. 2:12; 4:1), la Segunda
Venida de Cristo (Joel 2:30-32) y el Milenio (Is.
4:2; 19:23-25; Jr. 30:7-9). Fecha: 835 a.C.
DESOLACIÓN:
(Joel 1:1-20)
“Palabra de Jehová que vino a Joel, hijo de Petuel… Lo que quedó de la oruga comió el saltón, y lo que quedó del saltón comió el revoltón; y la langosta comió lo que del revoltón había quedado… Despertad, borrachos, y llorad; gemid, todos los que bebéis vino, a causa del mosto, porque os es quitado de vuestra boca”. (vv. 1, 4-5).
Este primer
versículo no ofrece mucha información en cuanto al profeta Joel, cuyo nombre
significa “Jehová
es Dios”. La única referencia personal es el nombre de su padre
Petuel, lo que pudiera funcionar como su apellido o para señalar su lugar de
procedencia, probablemente Judá.
Lo importante es el hecho de que el contenido de esta profecía es la palabra de Jehová que vino a Joel, señalando a Dios como la fuente del mensaje o autoridad para el mismo.
1. EL CARACTAER DE LA DESOLACIÓN. VV. 5-12:
“Lo que quedó de la oruga comió el saltón, y lo que quedó del saltón comió el revoltón; y la langosta comió lo que del revoltón había quedado… Despertad, borrachos, y llorad; gemid, todos los que bebéis vino, a causa del mosto, porque os es quitado de vuestra boca”. Vv. 4-5.
Los
primeros versículos en esta sección (vv.
2-4) son un llamado para que el pueblo perciba el mensaje, y por lo mismo
reaccione ante la gran devastación que ha ocasionado la plaga de langostas.
Los
ancianos pudieran ser los líderes del pueblo o las personas mayores de edad,
responsables de “interpretar” los eventos. Ellos eran los guardianes de las
tradiciones y la historia (v. 3).
Los habitantes de la tierra (el pueblo) deben también prestar atención a lo
sucedido.
La
pregunta del v. 2 es retórica; ¡nunca se había
experimentado un desastre similar! Por eso el relato de esta
tremenda devastación habría de quedar indeleblemente plasmado en la mente y el
corazón del pueblo, y como un ejemplo para la posteridad (v. 3).
La severidad de esta plaga de langostas se describe vívidamente en el v. 4*. Según la nota de RVA, la oruga, la langosta, el pulgón y el saltón son términos que “parecen referirse a diversas fases en el desarrollo de este insecto” (se debe notar que en 2:25 se da un orden diferente), aunque algunos comentaristas sugieren que solo son diferentes términos heb. para el mismo insecto.
Ayuda Hermenéutica:
H1501 גָּזָם = gazám: de una raíz que no se usa que significa
devorar; especie de langosta: - langosta.
H3218 יֶכֶק = yékek: de una raíz que no se usa que significa
lamer; devorador; específicamente la langosta joven: - langostón, pulgón, revoltón.
H2625 חָסִיל = kjasíl: de H2628; devastador, i.e. langosta: - oruga, pulgón. (Strong).
NOTA: *V.
4:
Este
versículo plantea el tema, sobre el cual después se extiende. Se entiende que
son cuatro especies o períodos de langostas,
más bien que cuatro insectos diferentes
(véase Lv. 11:22). Son lit:
1) La langosta roedora,
2) La de enjambre,
3) La chupadora,
4) La consumidora, culminando en la clase más destructiva.
Esta tiene con
frecuencia tres pulgadas de largo, y las dos antenas, una pulgada de largo cada
una. Las dos posteriores con sus seis patas
adaptadas para saltar, son más grandes que las demás:
Ø La
primera “clase”, la oruga es la langosta recién salida
del huevo, y sin alas, en la primavera.
Ø La
segunda es cuando al fin de la primavera aun en su primera piel, produce
cría sin patas ni alas.
Ø La
tercera, cuando después de la
tercera mudanza de la piel, echan alas pequeñas, que las ayudan a saltar, pero
no a volar. No pudiendo alejarse mientras no se desarrollen las alas, devoran
todo a su paso: hierba, arbustos, y corteza de los árboles. “El pulgón” aquí, se traduce “oruga
erizada” en Jr. 51:27.
Ø La
cuarta clase son las de alas desarrolladas (véase Nota, Nah. 3:16*). En el
cap. 2:25 son enumeradas en orden inverso, donde se promete la restauración de
la devastación por ellas causada.
Los
hebreos hacen que se refieran:
·
La primera especie a Asiria y Babilonia;
·
La segunda, a Medopersia;
·
La tercera, a Grecomacedonia y Antíoco Epífanes;
· La
cuarta, a los romanos.
Aunque la primera
referencia es a langostas literales, el Espíritu Santo indudablemente
tenía en vista los imperios sucesivos que atacaron a Judea,
cada uno peor que su antecesor, siendo Roma el clímax.
*Nahúm 3:16. Multiplicaste tus mercaderes—(Ez. 27:23-24).
Nínive,
por grandes canales, tenía fácil acceso a Babilonia; y era una de las grandes
rutas para la gente del oeste y noroeste hacia aquella ciudad; situada sobre el
Tigris ésta tenía acceso a la mar.
Los fenicios llevaban las mercaderías de ella por todas partes. Por tanto, se ha hablado mucho de sus mercaderías. El pulgón hizo presa, y voló—eso es, despojaron a tus mercaderes. El pulgón, o las langostas devoradoras, corresponde a los invasores medo babilonios de Nínive. (G. V. Smith).
NOTA: Levíticos 11:22:
“Estos comeréis de ellos: la langosta según su especie, el langostín según su especie, el argol según su especie, y el hagab según su especie”.
Ayuda Hermenéutica:
H697 אַרְבֶּה = arbé: de H7235; langosta (por su
aumento rápido): - langosta.
H5556 סָלְעָם = solám: apar. de lo mismo como H5553
en sentido de triturar como con roca, i.e. consumir; un tipo de langosta (por
su naturaleza destructiva): - langostín.
H2728 חָרְגֹּל = kjargól: de H2727; insecto
saltarín, i.e. langosta: - argol.
H2284 חָגָב = kjagáb: de derivación incierta; langosta (insecto):
- langosta. (Strong).
Levíticos 11:20-23:
En
los vv. 20-23 se mencionan insectos aceptables para comer y los que no se
pueden comer. Los permitidos son la langosta,
el
langostín, el grillo y el saltamonte
(v. 22). Estos cuatro insectos mencionados son
clases de la langosta:
· El primero, langosta, es la langosta más
común.
Era una comida muy popular entre los hebreos y los semíticos en general. Es el
insecto de la plaga en Ex. 10:4-19 y es la langosta de la plaga mencionada por
Joel (Ex. 1:4; 2:25).
· El segundo insecto es el langostín. Es la única vez
que aparece este nombre en el AT y es imposible identificarlo, por cierto.
· El tercero es el grillo. Otra vez, el nombre no es conocido en la
Biblia. La tradición hebrea lo identifica como un tipo de langosta sin alas,
que es más grande que la langosta normal.
· La otra langosta es el saltamonte. Es una langosta
pequeña. Este nombre llegó a ser el usado para todas las especies de langostas.
Todos
los otros insectos no se pueden comer o se prohíbe tocar su cuerpo muerto.
La explicación de calvino es menos probable:
· “Tus mercaderes despojaron
muchas regiones; pero lo mismo les sucederá a ellos que a las langostas: de
un momento serán esparcidos y se volarán”.
Maurer, algo similarmente: “La langosta devoradora se desviste (arroja de sí la envoltura en que estaban plegadas sus alas) y se va” (Ez. 2:9; Joel 1:4). El hebreo tiene diez nombres diferentes para la langosta, tan destructora era ella.
El
escritor bíblico señala los diferentes grupos que se han visto directamente
afectados por esta plaga, y las pérdidas sufridas (vv. 5-12). En medio de la crisis, les hace un llamado para
considerar seriamente la situación. Al mismo tiempo describe la devastación
ocasionada por la plaga de langostas. Los borrachos sufrirían de una manera especial porque se
agotaría el suministro de su placer:
· ¡... El mosto es quitado de
vuestra boca!
El llamado a despertar puede ser a la sobriedad, o simplemente para que se den cuenta de la amarga realidad.
Joya bíblica:
Contaréis de esto a vuestros hijos, y vuestros hijos a sus hijos, y sus hijos a la otra generación (1:3).
Pueblo (v. 6) es un término descriptivo de lo innumerable de los insectos, de su poder devastador, y del estado patético en que habían dejado la tierra (v. 7). Los efectos de esta destrucción se sentirían por mucho tiempo, dado que la plaga había desnudado por completo las plantaciones.
En
otras palabras:
· ¡No había quedado ni una sola hoja!
Mi vid... mi higuera pueden ser expresiones melancólicas; algo que la gente estuviera expresando. Por supuesto, no hay que olvidar que Dios muchas veces se refiere a su pueblo en estos términos (Is. 5:1-7; Jr. 2:21; Mt. 21:33-46), y se duele de cualquier castigo que tiene que infligir a sus escogidos.
En
un sentido general, toda la comunidad (nación)
debía lamentarse por tan tremenda devastación. El llamado se hace utilizando la
figura de una joven (v. 8) o novia desposada, que pierde a su marido antes de
consumar el casamiento. De ahí la señal de duelo que debe manifestarse:
· Ceñida de cilicio,
· Vestidos de luto.
La
figura de la novia también pudiera estar apuntando a Jerusalén como el sitio
donde debía reunirse el pueblo para participar de un servicio de lamento
público.
Una
de las razones principales para llevar a cabo este lamento comunitario es que
la devastación de la tierra ha interrumpido la adoración continua en el templo,
la casa de Jehová. Algunos de los ritos de adoración requerían la ofrenda
vegetal (de cereales; Lv. 2:1-16;
6:14-23), y la libación de vino que acompañaba a los sacrificios de animales (Ex.
29:38-40; Núm. 28:3-8):
Ø La falta de ofrendas en el templo simbolizaba el rompimiento del
compañerismo con Dios (comp. 2:14), por
eso los sacerdotes… están de duelo (v. 9).
Ø Los elementos básicos para ofrecer
sacrificios y ofrendas a Dios son inexistentes (v. 10).
Ø El aceite era necesario porque se mezclaba con la harina como parte de las ofrendas vegetales (cereales).
Langostas:
Seguramente el “ejército de langostas” que usó el Señor para disciplinar a su pueblo, dadas las
características devoradoras, bien pudiera clasificarse entre los insectos
llamados ortópteros, pertenecientes a las familias de los acrídidos y los
tetigónidos. Estos son herbívoros voraces y sumamente destructivos. Las patas
traseras las tienen más desarrolladas, lo que les permite dar grandes saltos.
La clasificación bíblica: saltón, pulgón y langosta posiblemente describe varias familias de estos
insectos que los unió Dios para sus propios fines.
El
Día del Señor:
Es una referencia a un futuro cercano donde los
escritores sagrados presagian un gran día de juicio (Malq. 4:1); la eminente
llegada de un Mesías y para estos últimos tiempos el retorno del Señor en
gloria (1 Ts. 5:23; 2 P. 3:10). Joel presenta el día de “tinieblas
y de oscuridad, de nube y de sombra” descrito
por la invasión de langostas como día de juicio, pero a su vez presenta el “día” de la llegada del
Espíritu Santo que inauguraría la era del evangelio.
Ahora nosotros los cristianos esperamos el “Día del Señor”. Será el día más glorioso que jamás haya existido. Para algunos será de confusión perpetua; mientras que para otros será el día de la victoria completa. ¡Será el día del gran encuentro universal con todos los redimidos y los ángeles; pero sobre todo con nuestro Señor Jesucristo! ¡Qué “día admirable” será ese!
Pero
quizá el grupo que más resentía esta situación eran los labradores… viñadores,
aquellos que trabajaban la tierra. La razón es obvia: se ha
perdido la cosecha del campo (v. 11). Todo el producto de su trabajo
había desaparecido, y con ello se había desvanecido la alegría de los hijos del
hombre (v. 12).
La
lista de productos:
v Trigo,
v Cebada,
v Vid,
v Higuera,
v Granado,
v Palmera y manzano,
v Quizá solo sea representativa de todo lo que se había perdido, y
v Lo cual era necesario tanto para el consumo diario de las personas como para los sacrificios en el templo.
2. EL CUADRO DE LA DESOLACIÓN. VV. 13-20:
“Ceñíos y lamentad, sacerdotes; gemid, ministros del altar; venid, dormid en cilicio, ministros de mi Dios; porque quitada es de la casa de vuestro Dios la ofrenda y la libación”. (V. 13)
En
este lamento comunitario (vv. 13, 14), los sacerdotes… servidores del altar, debían ser los líderes. Ellos
mejor que nadie podía interpretar la seriedad de no tener qué ofrecerle a Dios
(v. 13). Además, su responsabilidad
incluía el ser intercesores del pueblo delante de Dios, y dirigir la adoración
pública.
Ceñíos,
haced duelo, gemid, dormid sobre cilicio son todos elementos de luto o lamento
público.
El llamado es para que los sacerdotes se entreguen a la oración ferviente a
favor del pueblo.
Por otro lado, también debían convocar al pueblo y a los líderes (ancianos) a una asamblea pública en la casa de Jehová para dedicarse al ayuno y la oración (v. 14).
El
v. 15 introduce lo que constituye el tema del libro: el día de Jehová (2:1,
11, 31; 3:14).
Cabe considerar
dos cosas muy importantes al respecto:
(1) En la mente judía esta
frase tenía connotaciones de juicio, pero en el sentido de que Dios castigaría
a las naciones paganas, actuando así en favor de su pueblo (Is. 13:6, Abd.
15; Sof. 1:7).
(2) Si se acepta la fecha temprana sugerida para el ministerio de Joel, él fue el primero en acuñar esta frase en un sentido adverso (como juicio) para el pueblo de Dios.
Si
la fecha aceptada es la tardía, él solo está repitiendo el concepto que se encuentra
en otros profetas (Amo. 5:18-20).
Además,
es posible que Joel esté sugiriendo que la plaga es parte de este juicio
divino, aunque algunos lo ven solo como un aviso de lo que pudiera ser el día
de Jehová (especialmente
si se acepta el tiempo futuro de la traducción: vendrá.
En el heb. es un imperfecto, es decir una acción
incompleta o “futura”).
Amos 5:18. ¡Ay de vosotros,
que no tenéis escrúpulo en decir con ironía: “Deseamos
que venga el día de Jehová”! Eso es, ¡ay
de vosotros, que lo tratáis como si fuera un mero sueño de los profetas!
(Is. 5:19; Jr. 17:15; Ez. 12:22).
¿Para qué
queréis este día—Amós toma las palabras irónicas de ellos en serio:
porque Dios a menudo prende al blasfemo en su propia palabra, en justa
retribución, haciendo de la chanza del burlón, una terrible realidad contra él
mismo? Tenéis poca razón para desear el día del Señor, porque será para
vosotros día de calamidad, y no de gozo.
Los
vv. 16-18 agregan otros de los resultados de la devastadora plaga:
Ø ¡Las reservas se han agotado!
Ø ¡No hay nada para guardar!
(vv. 16, 17).
Aun los animales están sufriendo las consecuencias. Su clamor agrega un tono patético a la situación. De manera incidental, se ve que los problemas serán aún mayores en el futuro cercano si los animales no sobreviven (v. 18).
Joel
une su ruego al de los varios grupos que él ha nombrado en este primer
capítulo. Su
oración nos permite entrever que a la plaga le siguió una horrible sequía:
el fuego… la llama (v. 19). Los animales no
solo no encuentran comida, sino que también les falta el agua (v. 20).
La expresión jadea detrás de ti (braman, en otras versiones), describe la desesperación de los animales por la falta del preciado líquido que el profeta proyecta como un clamor delante del Señor. ¡Aun los animales claman por la ayuda de Dios en estos momentos de crisis!
Langostas:
Seguramente
el “ejército de
langostas” que usó el Señor para disciplinar a su pueblo, dadas las
características devoradoras, bien pudiera clasificarse entre los insectos llamados:
Ø Ortópteros1), pertenecientes a las familias de los
acrídidos y los tetigónidos2).
Estos son herbívoros voraces y sumamente destructivos. Las patas traseras las tienen más desarrolladas, lo que les permite dar grandes saltos.
La Clasificación
Bíblica:
· Saltón,
· Pulgón, y
· Langosta.
Posiblemente describe varias familias de estos insectos que los unió Dios para sus propios fines.
El Día Del
Señor:
Es
una referencia a un futuro cercano donde los escritores sagrados presagian un
gran día de juicio (Malq. 4:1); la eminente llegada de un Mesías y para estos
últimos tiempos el retorno del Señor en gloria (1 Ts. 5:23; 2 P. 3:10). Joel
presenta el día de “tinieblas y de oscuridad, de nube y de sombra”
descrito por la invasión de langostas como día de juicio, pero a su vez
presenta el “día”
de la llegada del Espíritu Santo que inauguraría la era del evangelio.
Ahora nosotros los cristianos esperamos el “Día del Señor”. Será el día más glorioso que jamás haya existido. Para algunos será de confusión perpetua; mientras que para otros será el día de la victoria completa. ¡Será el día del gran encuentro universal con todos los redimidos y los ángeles; pero sobre todo con nuestro Señor Jesucristo! ¡Qué “día admirable” será ese!
Joya
Bíblica:
Contaréis de esto a vuestros hijos, y vuestros hijos a sus hijos, y sus hijos a la otra generación (1:3).
Desolación: La Profecía Futura De La Desolación. Joel 2:1-32.
La Profecía Futura De La Desolación:
___________
Nota y Bibliografía:
1) ortóptero.
(De orto- y ‒́ptero). adj. Zool. Se dice de los insectos
masticadores, de metamorfosis sencillas, que tienen un par de élitros
consistentes y otro de alas membranosas plegadas longitudinalmente; por ejemp.,
los saltamontes y los grillos. U. t. c. s. 2. m. pl. Zool. Orden de estos
insectos. ORTOGR. Escr. con may. inicial. Microsoft® Encarta® 2009. ©
- Edgar Morales. & Julio Ruiz.
- e-Sword-the. LEDD. Mundo Hispano.
- Biblia de Estudio RYRIE.
- Pastor: Carlos Ramírez Jiménez. 1//1//2026. MISIÓN
BAUTISTA: “Emanuel”. Ciudadela de
Noé. Los Cardos Mz.E - Lt.18. III Etapa.
Cerca del Hospital Regional II. Cel.
942-562691-Tumbes.
charlyibsh@hotmail.com
Visite: El Block ‘El Alfarero Restaurador’ “El Shaddai”.
Comentarios
Publicar un comentario