Un Llamado Al Arrepentimiento: (Joel 2:12-20)
Un Llamado Al Arrepentimiento:
(Joel 2:12-20)
“Por eso pues, ahora, dice Jehová, convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento”. (V. 12)
Pastor: Carlos
Ramírez Jiménez:
Por medio de su profeta, Dios transmite un llamado directo para que la nación se arrepienta. Esta es la condición básica o principal para que Dios acuda en su ayuda. Todo lo anterior (1:1-2:11) ha mostrado que es Dios quien ha enviado este castigo o juicio; él es el único que puede aliviarlo también. Joel por su parte parece ofrecer la “fórmula” divina que el pueblo habría de poner en práctica para asegurar el perdón de Dios, su ayuda y restauración (comp. 2 Cron. 7:12-14).
Pero
aun ahora sugiere que, a pesar de la situación, o el porqué del juicio sufrido,
Dios brinda una oportunidad más a su pueblo. Volveos a mí encierra la idea de
arrepentimiento, de obediencia, de cumplir la parte del pacto que les
corresponde. Pero deben hacerlo con todo…
corazón, o sinceramente. Los elementos rituales solo son muestras externas de este
arrepentimiento, aunque deben estar presentes:
· Ayuno,
· Llanto, y
· Lamento.
Pero
Dios no quiere expresiones mecánicas o superficiales. Jehová demanda
un arrepentimiento genuino, sincero, de corazón; un arrepentimiento espiritual
(v. 13). Los judíos expresaban su
dolor rompiendo sus vestidos (2 R. 19:1), pero Dios demanda un “corazón contrito y
humillado” (Salm. 51:17b). Joel estimula esta acción repitiendo lo que el pueblo
sabía y había comprobado a través de los siglos: Jehová, vuestro Dios… es
clemente y compasivo, lento para la ira, grande en misericordia (v.
13b. Comp. Ex. 34:6).
Desiste
del castigo habla de que Dios puede detener el castigo o decidir no ejecutarlo
(ver Jr. 18:8; 42:10; Amo. 7:3; 7:6). En este caso parece sugerir la posibilidad de que Dios
restaure todo lo perdido a causa del juicio enviado: deja tras sí bendición (v. 14. Comp. 1:13).
La restauración incluye las provisiones necesarias para llevar a cabo los rituales en el templo, lo cual es una marcada señal de que el compañerismo con Dios es restaurado.
Joya
Bíblica:
“Desgarrad vuestro corazón y no vuestros vestidos. Volved a Jehovah, vuestro Dios, porque él es clemente y compasivo, lento para la ira, grande en misericordia, y desiste del castigo” (2:13).
Semillero
Homilético:
Las actitudes que cambian el parecer divino. Joel 2:12–17.
Introducción: La Biblia nos habla de la inmutabilidad de Dios. Es la referencia a ese atributo que se diferencia del hombre (Núm. 23:19). Sin embargo, se nos ha revelado el otro lado de Dios: su compasión, su sensibilidad y el amor por sus hijos.
I. La importancia de la conversión (v. 12).
La conversión debe
ser de corazón y bajo un estado de postración y reconocimiento; ausente del “ceremonial externo”,
pero sí bajo una contrición interna de genuino arrepentimiento (v.13).
II. La urgencia de la congregación (vv. 15, 16).
Anunciada por el “toque de trompeta”.
Es una convocación colectiva: ancianos, niños “pequeños y los de pecho”, el novio,
los ministros, etc. Es una gran reunión para la confesión de las faltas.
Aplicación: Esta actitud moverá a Dios a la
misericordia (v. 13b).
III. La necesidad de buscar la santidad (v. 16b).
Nadie puede presentarse delante de él en condición de pecado. El término sugiere el ser diferente y alejarse de todo lo malo y pecaminoso. “Sin santidad nadie verá al Señor”.
Conclusión: Dios es “lento para la ira y grande en misericordia” (Salm. 103:8).
Dado
que la crisis es nacional, el lamento también debe ser comunitario (vv. 15-17). Tocar la trompeta, pregonar
ayuno, convocar asamblea, todos son elementos de un lamento nacional. La
seriedad de la situación llama a tomar medidas un tanto drásticas, si se
quiere, pero necesarias. Todos han de santificarse; es decir, purificarse
ritualmente. Grandes y pequeños deben participar de estos actos. Los motivos de
alegría deben cancelarse por el momento; es tiempo de mostrar contrición
delante de Dios (v. 16).
Los
sacerdotes deben actuar como líderes en este lamento público; ellos tienen el
deber de interceder por la nación y suplicar la misericordia divina. Pero deben
ser participantes activos, con lloro y oración (v. 17). Entre el vestíbulo y el altar (otras versiones traducen “pórtico” o “entrada”)
parece haber sido el sitio tradicional de oración de los sacerdotes (ver Ez. 8:16).
Tu heredad alude al pueblo judío. Afrenta en este caso es vergüenza, o el
estado vulnerable ante el posible dominio que otros pudieran ejercer sobre la
nación debido a su debilidad. ¿Dónde está su Dios? sugiere mofa o burla (comp. Miq.
7:10; Salm. 79:10). Las naciones paganas pondrían en tela de duda la
existencia, grandeza o poder de Dios a causa de la debilidad del pueblo.
Por otro lado, es bueno observar que esta es una fórmula que los profetas usaron muchas veces para interceder a favor del pueblo. ¡La reputación de Jehová estaba en juego! (Comp. Ex. 32:12; Núm. 14:13-16).
Joya Bíblica:
“¡Oh tierra, no temas! ¡Alégrate y gózate, porque Jehovah ha hecho grandes cosas!” (2:21).
El
uso del tiempo pasado en los vv. 18 y 19:
Ø Tuvo celo: qana
H7065;
Ø Se apiadó: jamal H2550;
Ø Respondió: anah H6032.
Ayuda Hermenéutica:
H7065 קָנָא = caná: raíz primaria; ser (caus. hacer)
celoso, i.e. (en sentido malo) celoso o envidioso: - celar, celo, celoso, enojar, envidia, envidiar, solícito.
H2550 חָמַל = kjamál: raíz primaria; conmiserar; por
implicación librar, sobrar: - compasión, dolor,
escatimar, tener misericordia, perdonar, piedad, querer.
H6032 עֲנָה = aná: (caldeo); correspondiente a H6030: - hablar, responder. (Strong).
Los vv. 18-27. Esta promesa de salvación y bendiciones (sin ninguna referencia de tiempo) profetiza una era en que serán satisfechas tanto las necesidades materiales como espirituales.
El v. 18. Solícito por su tierra: En lengua hebrea esto puede ser entendido mejor como una realidad presente que futura. Típico del estilo poético es lo atemporal del lenguaje. El ruego que aparece en v. 17 parece que ha sido respondido y que la restauración de Israel ha comenzado.
Parece
sugerir que entre estos versículos y todo lo anterior, especialmente 2:1-17, había sucedido
algo interesante: ¡el pueblo se había arrepentido!
Quizá
habían llevado a cabo los rituales prescritos por el profeta, y Dios ya había
iniciado el proceso de restauración para la nación. Otras traducciones
favorecen el tiempo futuro (“perdonará” o “tendrá piedad”),
lo cual apoyaría o implicaría un sentimiento condicional.
El
contexto parece apoyar la idea de que estos versículos (18-20) son más bien el posible resultado —lo que Dios está dispuesto a hacer—
si el pueblo se arrepiente sinceramente, y si da muestras visibles de ese
arrepentimiento (incluyendo los rituales
prescritos; es decir, el lamento general o comunitario 1:13, 14; 2:12-17). Cualquiera que sea
el punto de vista adoptado, es obvio que toda esta sección ofrece lo que
pudiera considerarse como el inicio de un proceso de restauración, y la promesa
de prosperidad.
El
pueblo no tiene por qué quedarse postrado en una actitud de derrota. Dios les
ofrece una nueva oportunidad. Tuvo celo (v.
18) apunta a la decisión divina para actuar en favor del pueblo judío, lo
cual se respalda con el hecho de que se apiadó de ellos. La respuesta de Dios es positiva, promete proveerles lo
necesario para su subsistencia:
·
Seréis saciados.
NOTA: V. 18: Aquí la profecía de Joel
cambia dramáticamente, y pasa de profetizar castigo de Dios a anunciar
derramamiento del perdón y bendición de Dios. Esto sucedería
solo si el pueblo buscaba vivir de la manera que Dios quería que lo hiciera,
renunciando a sus pecados.
Donde hay arrepentimiento hay esperanza. Esta sección del libro alimenta esa esperanza. Sin esta esperanza la profecía de Joel solo nos traería desesperación. Esta promesa de perdón debió haber alentado al pueblo a arrepentirse.
También
extiende la promesa de protegerlos: Nunca más os
entregaré como afrenta en medio de las naciones (v. 19). Esto último marca
el final del estado vulnerable del pueblo de Dios ante los pueblos enemigos.
Lo
que viene del norte alude a todo aquello que amenaza la estabilidad, paz y
seguridad de la nación (v. 20). Dado
que por lo común Judá era atacada militarmente desde este punto cardinal,
algunas versiones traducen la frase de tal manera que sugieren que el enemigo
era un ejército humano (como en Jr. 6:1).
NOTA: V.20. Al del
norte: Esto debe interpretarse como el ejército
de langostas que viene del norte. El mar oriental es el Mar Muerto, y el mar
occidental el
Mediterráneo. Algo que detiene las oleadas de langostas
son los vientos que las desvían hacia grandes masas de agua. Exhalará ... su pudrición:
Ø Las langostas muertas son arrastradas por
las olas.
Ø El olor de su pudrición llena el aire con su terrible hedor.
Pero el artículo neutro lo es apropiado según el contexto. El mar oriental es el mar Muerto; el mar occidental es el mar Mediterráneo. La promesa es que Dios alejaría de ellos cualquier amenaza. Lo más inmediato era (o había sido) la plaga de langostas. La destrucción de estos insectos causaría malos olores, señal de muerte. ¡Porque ha hecho grandes cosas! se refiere a la gran devastación causada por estos insectos.
Joya
Bíblica:
“Desgarrad vuestro corazón
y no vuestros vestidos. Volved a Jehová, vuestro
Dios, porque él es clemente y compasivo, lento para la ira, grande en
misericordia, y desiste del castigo” (Jr. 2:13).
“¡Oh tierra, no temas! ¡Alégrate y gózate, porque Jehovah ha hecho grandes cosas!” (2:21).
___________
Nota y Bibliografía:
- Edgar Morales. &
Julio Ruiz.
- e-Sword-the.
LEDD. Mundo Hispano.
- Biblia de Estudio RYRIE.
- Pastor: Carlos Ramírez Jiménez. 26//02//2026. MISIÓN BAUTISTA: “Emanuel”.
Ciudadela de Noé. Los Cardos Mz. E -
Lt.18. III Etapa. Cerca del Hospital Regional II. Cel. 937-608382-Tumbes.
Visite: El Block ‘El Alfarero Restaurador’ “El Shaddai”.
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