Lección 2 ¿Qué Es La Seguridad Condicional?

 

Lección 2

¿Qué Es La Seguridad Condicional?

 

"Porque por gracia sois salvos, por medio de la fe y esto no de vosotros, pues es don de Diosno por obras, para que nadie se gloríe" (Efesios 2:8-9)

 

 

Pastor: Carlos Ramírez Jiménez:

La "seguridad condicional" es un término teológico usado en referencia a la salvación de los creyentes en Jesucristo. Describe la calidad duradera de la salvación del cristiano. En otras palabras, la salvación de un cristiano es "condicionalmente segura". Esto lleva a la pregunta: ¿sobre qué condición está segura la salvación del creyente?

Los defensores de la seguridad condicional afirman que la salvación es condicionada a permanecer fiel hasta el final. Para utilizar una analogía que utiliza la Biblia, el atleta debe terminar la carrera para recibir el premio. Veamos:

1.      La Doctrina De La Seguridad Condicional:

Quienes se adhieren a la doctrina de la seguridad condicional, utilizan como soporte pasajes bíblicos como los siguientes:

 

"Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo" (Mateo 24:11–13).

 

"Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; porque si vivís conforme a la carne, moriréis; más si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios" (Romanos 8:12–14).

 

"Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; por el cual, asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano" (1 Corintios 15:1–2).

 

"No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; más el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos" (Gálatas 6:7–9).

 

Estos pasajes y otros apuntan a la calidad condicional de la salvación del creyente. En cada uno de estos pasajes, el autor bíblico (bajo la inspiración del Espíritu Santo) utiliza lenguaje condicional (por ejemplo, si perseveras, entonces serás salvo) para resaltar la naturaleza de la seguridad del creyente en Cristo. Con el fin de garantizar la seguridad de nuestra salvación, el creyente debe:

1) Perseverar hasta el fin;

2) Vivir por el Espíritu;

3) Aferrarse a la Palabra predicada; y

4) Sembrar para el Espíritu.

No es como si el regalo de la salvación faltase de alguna manera, pero cada creyente debe esforzarse sinceramente para permanecer fiel. En las palabras de Pablo, "ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor" (Filipenses 2:12).

2.      El Debate De La Salvación:

Dado el peso de la evidencia bíblica, parecería que el punto de vista de la seguridad condicional es irrebatible. ¿Cómo podría alguien argumentar con la idea de que el creyente debe permanecer fiel hasta el final para garantizar su salvación? Sin embargo, hay otra cara a este debate:


· Este es el antiguo debate teológico entre los Arminianos1) (aquellos que sostienen la seguridad condicional) y

 

·  Los Calvinistas2) (aquellos que sostienen lo que se llama la seguridad "eterna" o la perseverancia de los santos).

Mientras que el Arminiano puede citar docenas de pasajes bíblicos que señalan a la seguridad condicional del creyente.

1) Calvinismo:

El Calvinista puede apuntar a un conjunto igualmente grande de pasajes bíblicos que apoyan el punto de vista de la seguridad eterna, como los siguientes:

 

"Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos" (Mateo 24:24).

 

"Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro" (Romanos 8:38–39).

 

"y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre" (Juan 10:28–29).

 

"En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria" (Efesios 1:13–14).

Podrían enumerarse muchos pasajes más que detallan la seguridad eterna del verdadero seguidor de Cristo. Para cada uno de los pasajes anteriores, se destaca una cosa — la seguridad eterna del creyente no tiene nada que ver con el esfuerzo individual del creyente, sino con la gracia preservadora de Dios, mientras que los pasajes que apoyan la seguridad condicional parecen enfocarse en la capacidad del creyente de seguir siendo fiel.

¿Qué debemos pensar de todo esto?


·      ¿La Biblia enseña tanto la seguridad condicional?

 

·      ¿Cómo la seguridad eterna?

La Respuesta Es "NO".

3.      Punto De Vista No Arminio & Calvino:

Sin embargo, debemos ser capaces de reconciliar:


·      Los pasajes que hablan del creyente permaneciendo fiel;

·      Con los pasajes que hablan de Dios preservando al creyente hasta el final.

La respuesta está en mirar lo que los teólogos han llamado las Doctrinas de la Gracia. Las Doctrinas de la Gracia han sido llamadas alternativamente los cinco puntos del Calvinismo (un nombre incorrecto, ya que Calvino nunca articuló sólo "cinco puntos").

Aquí, En Pocas Palabras, Son Las Doctrinas De La Gracia:

 

1)  La Depravación Total: Debido al pecado original, el hombre nace completamente corrupto y es incapaz de hacer algo agradable a Dios, ni busca a Dios.

 

2)   La Elección Incondicional: Debido a la depravación del hombre, Dios debe intervenir para garantizar la salvación del creyente. Dios hace esto por elegirlo incondicionalmente (es decir, el hombre no aporta nada) a la salvación.

 

3)   La Expiación Limitada: Para recibir a aquellos que Dios ha elegido para la salvación, la expiación debe hacerse para satisfacer el juicio justo de Dios sobre su pecado. Dios hace esto por medio del sacrificio de Su Hijo, Jesucristo.

 

4)   La Gracia Irresistible: Dios aplica los méritos de esta salvación en "tiempo real" atrayendo a Sus escogidos irresistiblemente a Él por el poder regenerador del Espíritu Santo. Esto se logra por medio de la predicación del Evangelio.

 

5)  La Perseverancia De Los Santos: La salvación que Dios ha forjado para los creyentes se mantiene hasta el final ya que Dios preserva y santifica a Sus elegidos hasta el final.

Para evaluar si la salvación del creyente es condicional o eternamente segura, primero debemos lidiar con los cinco puntos anteriores de las Doctrinas de la Gracia. La perseverancia de los santos no es una doctrina independiente, sino que lógicamente se basa en los otros cuatro puntos.

El fundamento de las Doctrinas de la Gracia es el primer punto, la depravación total, que, si es cierto, los otros cuatro puntos deben necesariamente seguir. La Biblia enseña claramente que el hombre es, en sí mismo, totalmente incapaz de llegar a Dios para su salvación (Mateo 19:25-26; Juan 6:44; Romanos 3:10-18).

Los críticos del Calvinismo y las Doctrinas de la Gracia afirmarán que, si enseñamos estas doctrinas, la santidad y la piedad se perderán. En otras palabras, si la salvación es eternamente segura, ¿Qué es lo que detiene al creyente de pecar a voluntad propia? El apóstol Pablo hizo la misma pregunta en Romanos 6:1. La respuesta de Pablo era que el pecado no es compatible con la nueva vida en Cristo (Romanos 6:2-4). Lejos de defender una licencia para pecar, las Doctrinas de la Gracia en realidad hacen más para promover la piedad cristiana que la doctrina de la seguridad condicional.

Los puritanos, conocidos por su piedad y devoción estricta a una vida santa, eran predominantemente calvinistas. En las Doctrinas de la Gracia, la piedad es vista como la respuesta agradecida del creyente para la asombrosa gracia de Dios en la salvación (Romanos 12:1-2). Estas doctrinas, si se sostienen y se creen correctamente, hacen que las obras que hacemos sean una respuesta de amor verdadero a nuestro Dios misericordioso que nos amó lo suficiente como para salvarnos de nuestro pecado y miseria.

El Catecismo de Heidelberg3) (uno de los primeros documentos confesionales de la Reforma Protestante y una herramienta de enseñanza para los niños y nuevos creyentes).

Se Divide En Tres Secciones:

 

1- La Miseria del Hombre (nuestro estado pecaminoso);

 

2- De la Liberación del Hombre (la gracia de Dios actuando en la salvación por medio de Jesucristo); y

 

3- De Agradecimiento (nuestra respuesta a la gracia de Dios, que también resume nuestro deber como cristianos).

Si aceptamos la premisa de que las Doctrinas de la Gracia son verdaderas (es decir, bíblicas), entonces ¿cómo conciliar esto con todos esos pasajes que parecen promover la seguridad condicional? La respuesta corta es que (los creyentes) perseveramos (permanecemos fieles hasta el final) porque Dios nos preserva.

Para ponerlo de otra manera, si no hacemos nada para obtener o ganar la salvación (la salvación es un regalo de la gracia de Dios), entonces ¿Cómo perderíamos la salvación?

La seguridad condicional es aceptable sólo a aquellos que también creen que de alguna manera contribuyeron a su salvación en primer lugar (lo que la teología Arminiana lógicamente implica).

Pero esto contradice tales pasajes como Efesios 2:8-9: "porque por gracia sois salvos, por medio de la fe y esto no de vosotros, pues es don de Diosno por obras, para que nadie se gloríe", que afirman claramente que absolutamente nada contribuimos a nuestra salvación; incluso la fe necesaria para recibir el regalo de la gracia es un don de Dios.

Ayuda Hermenéutica:

 

G5485 χάρις = járis: de G5463; gracia (como gratificante), de manera o acción (abstractamente o concretamente; literalmente, figurativamente o espiritual; específicamente la influencia divina sobre el corazón, y su reflejo en la vida; incluído gratitud): - merecer aprobación, aprobar, congraciarte, donativo, favor, gozo, gracia, gratitud, mérito.

 

G4102 πίστις = pístis: de G3982; persuasión, i.e. credibilidad; moralmente convicción (de verdad religión, o la veracidad de Dios o de un maestro religioso), específicamente confianza en Cristo para salvación; abstractamente constancia en tal profesión; por extensión, el sistema de verdad religiosa (evangelio) en sí mismo: - fe, fidelidad, fiel, gracia.

 

G1435 δῶρον = dóron: presente; específicamente sacrificio: - don, ofrenda, presente, regalo. (Strong).

 

Nota: Efesios 2:8-9:

 

Uno de los pasajes bíblicos más queridos y que a la vez sirve como base para la evangelización es el que sigue: Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. No es por obras, para que nadie se gloríe (vv. 8, 9).

Con estas palabras Pablo resume todo lo que ha dicho hasta este punto, señalando que la salvación es la obra soberana de Dios y sólo depende de la fe del pecador para hacerla suya.

No depende de nada más que el ser humano pueda hacer.

Moule llama a este pasaje esa gran formula de bendición”.

La gracia es la provisión que Dios ha hecho para la salvación del pecador, pues la situación de éste es tan grave.

La fe, y nada sino la fe, es lo que corresponde al pecador como respuesta a la gracia de Dios, pues es la única condición que Dios acepta.

·      La gracia es la fuente divina de la salvación y

·      La fe es el medio por el cual se efectúa.

 

Cuatro palabras se destacan en el v. 8: gracia, salvos, fe y don.

Por gracia (cáris G5485) entendemos la merced, el favor y bondad amorosa de Dios; mientras fe (pístis G4102) es aquella confianza que cree en esta gracia. La salvación es el resultado de estas dos, gracia y fe, y viene como un don gratuito de parte de Dios y no por ningún mérito o esfuerzo del pecador. Las palabras traducidas sois salvos también pueden ser traducidas habéis sido salvados, porque la estructura verbal en el griego da a entender un hecho consumado, pero en que el beneficiario continúa y continuará gozando de sus beneficios.

 

Esto no de vosotros a primera vista sugiere la fe, como parece lógico y correcto pensar que aun la fe proviene de Dios. La mayoría de los comentarios concluyen sugiriendo que esto se refiere a toda la obra salvadora, salvos por gracia por medio de la fe, como don de Dios. Pablo añade no es por obras, para que nadie se gloríe. La obra salvadora de Dios, dada la condición desesperada del pecador, no deja lugar para la jactancia ni el orgullo. Enfáticamente el Apóstol ha repetido y esto no de vosotros y no es por obras para demostrar que la salvación no viene como resultado de los esfuerzos ni méritos humanos. Sólo hay que creer, tener fe, confiar en Dios.

 

Concluyo:

El Arminianismo da al hombre una razón para gloriarse al final. Si por mi colaboración con el Espíritu de Dios sigo siendo fiel hasta el final, puedo gloriarme (un poco) sobre cómo yo era capaz de mantener el rumbo y terminar la carrera.

 

Los Calvinistas (aquellos que sostienen lo que se llama la seguridad "eterna" o la perseverancia de los santos).

Sin embargo, no habrá ninguna jactancia en el cielo, excepto que se gloríe en el Señor (1 Corintios 1:31):

 

Ø La doctrina de seguridad condicional no es bíblica;

 

Ø La Biblia es muy clara que perseveramos porque Dios nos preserva.


La Escritura es muy clara que perseveramos porque Dios nos preserva, es don de Dios:

 

Aquí, en pocas palabras, son las Doctrinas de la Gracia:

 

1. La Depravación Total:

Debido al pecado original, el hombre nace completamente corrupto y es incapaz de hacer algo agradable a Dios, ni busca a Dios.

 

 

2. La Elección Incondicional:

Debido a la depravación del hombre, Dios debe intervenir para garantizar la salvación del creyente. Dios hace esto por elegirlo incondicionalmente (es decir, el hombre no aporta nada) a la salvación.

 

 

3. La Expiación Limitada:

Para recibir a aquellos que Dios ha elegido para la salvación, la expiación debe hacerse para satisfacer el juicio justo de Dios sobre su pecado. Dios hace esto por medio del sacrificio de Su Hijo, Jesucristo.

 

 

4. La Gracia Irresistible:

Dios aplica los méritos de esta salvación en "tiempo real" atrayendo a Sus escogidos irresistiblemente a Él por el poder regenerador del Espíritu Santo. Esto se logra por medio de la predicación del Evangelio.

 

5. La Perseverancia de los Santos:

La salvación que Dios ha forjado para los creyentes se mantiene hasta el final ya que Dios preserva y santifica a Sus elegidos hasta el final.

 

El Catecismo de Heidelberg: Confesión belga (1561):

1. La Miseria del Hombre

Nuestro estado pecaminoso.

2. De la Liberación del Hombre

La gracia de Dios actuando en la salvación por medio de Jesucristo.

 

3. De Agradecimiento

Nuestra respuesta a la gracia de Dios, que también resume nuestro deber como cristianos.

___________

Nota:

1)  Jacobo Arminio, nacido el 10 de octubre de 1560 en Oudewater, Holanda, fue un teólogo protestante neerlandés conocido por su teología arminiana, que se opuso a la doctrina calvinista de la predestinación incondicional. Arminio estudió en la Universidad de Leiden y se convirtió en profesor de teología en 1603. Su teología enfatiza la elección divina y la salvación individual, lo que lo llevó a ser una figura central en el arminianismo, un movimiento que busca una interpretación más flexible de la fe cristiana en comparación con el calvinismo. Su legado ha influido en diversas corrientes protestantes y en figuras como Juan Wesley, el fundador del movimiento metodista. Wikipedia

Los cinco artículos de Arminio:

ARTÍCULO I.

Dios, por un objetivo eterno e inmutable en Jesucristo su Hijo, antes de la fundación del mundo, tiene determinado, de la raza caída, pecaminosa de los hombres, salvar en Cristo, para Cristo, y por Cristo, a los que, por la gracia del Espíritu Santo, creerán en este su Hijo Jesús, y perseverarán en fe y obediencia de fe, por esta gracia, hasta el fin; y, de otra parte, dejar a los incorregibles e incrédulos en el pecado y bajo la ira, y condenarlos como enajenados de Cristo, según la palabra del evangelio en Juan 3:36: “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él y de acuerdo también con otros pasajes de la Escritura.

ARTÍCULO II.

De acuerdo con esto, Jesucristo, el Salvador del mundo, ha muerto por todos los hombres y por cada hombre, de modo que haya obtenido para todos ellos, por su muerte en la cruz, el rescate y el perdón de pecados; aunque nadie en realidad disfrute de este perdón de pecados excepto el creyente, según la palabra del Evangelio de Juan 3.16: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, más tenga vida eterna”. Y en la Primera Epístola de Juan 2:2: “Él es la propiciación por nuestros pecados; y no sólo por los nuestros, sino también por los de todo el mundo”.

ARTÍCULO III.

Que el hombre no posee gracia salvífica en sí mismo, ni tampoco de la energía de su libre voluntad (albedrío), en la medida que él, en estado de apostasía y pecado, puede ni pensar, desear, ni hacer nada realmente bueno, (como la fe salvífica eminentemente es); sino que es necesario que este sea nacido de nuevo de Dios en Cristo, a través de su Santo Espíritu y renovado en la compresión, inclinación, o voluntad y en todos sus poderes, de manera que este pueda correctamente entender, pensar, desear y efectuar lo que es realmente bueno, conforme a la Palabra de Cristo, Juan 15:5: Separados de mí nada podéis hacer”.

ARTÍCULO IV.

Que esta gracia de Dios es el comienzo, la continuación, y el cumplimiento de todo lo bueno, incluso en la medida que por sí mismo el hombre regenerado, sin la precedencia o la asistencia, el despertamiento, seguimiento, y la gracia cooperativa, no puede pensar, desear, ni hacer el bien, ni resistir cualquier tentación al mal; de modo que todas las buenas acciones o movimientos, que pueden ser concebidos, deben ser atribuidos a la gracia de Dios en Cristo. Sin embargo, en respecto al modo de operación de esta gracia, esta no es irresistible, puesto que ha sido escrito concerniente a muchos, que estos han resistido al Espíritu Santo. Hechos 7 y en otros muchos lugares.

ARTÍCULO V.

Que aquellos que están incorporados en Cristo por una fe verdadera, y de esta manera se han hecho partícipes de su Espíritu vivificante, tienen por lo tanto pleno poder para luchar contra Satanás, el pecado, el mundo y su propia carne, y para ganar la victoria, siendo bien entendido que esto es siempre a través de la gracia asistente del Espíritu Santo; y que Jesucristo les asiste por medio de su Espíritu en todas las tentaciones, extendiendo a estos su mano, y si solo están listos para el conflicto y desean su ayuda, y no están inactivos, les impide caer, de modo que ellos por ninguna artimaña o poder de Satanás, pueden ser engañados, ni arrancados de las manos de Cristo, según la palabra de Cristo, Juan 10:28: "Nadie los arrebatará de mi mano". Pero si son capaces, por negligencia, de abandonar de nuevo los primeros comienzos de su vida en Cristo, regresando nuevamente a este mundo malvado presente, de apartarse de la santa doctrina que les fue dada, de perder una buena conciencia, siendo desprovistos de gracia, eso debe ser determinado más particularmente de las Sagradas Escrituras antes de que puedan enseñar esto con la plena persuasión de sus mentes.

Por consiguiente, los remonstrantes consideramos estos artículos conformes a la Palabra de Dios, tendentes a la edificación y en cuanto a este argumento, suficiente para la salvación, de modo que no sea necesario o edificante elevarse más alto o descender más profundo.

2) Juan Calvino: En francés medio, Jehan Cauvin; en francés: Jean Calvin, latinizado como Calvinus; Noyon, Francia, 10 de julio de 1509-Ginebra, Suiza, 27 de mayo de 1564) fue un teólogo, pastor y filósofo francés, considerado como uno de los autores y gestores de la Reforma protestante.

Los cinco puntos del calvinismo son:

1.   Elección Incondicional: Dios eligió a ciertos individuos para la salvación sin que ellos lo desearan.

2.   Redención Universal: Cristo murió para la salvación de todos los hombres, pero solo de manera potencial.

3.   Depravación Total: Todos los hombres están muertos en sus pecados debido a la caída de Adán.

4.   Gracia Irresistible: La gracia de Dios atrae a los elegidos hacia Él.

5.   Obediencia: La salvación depende de la respuesta del creyente a la gracia de Dios.

Estos puntos fueron formulados por los seguidores de Jacobo Arminio en respuesta a las enseñanzas calvinistas, y se convirtieron en la base de la doctrina calvinista.

3)  El Catecismo de Heidelberg (Heidelberger Katechismus) es una de las Tres Formas de la Unidad junto a la Confesión belga (1561) y los Cánones de Dort (1618-19).​

Fue escrito en 1563 por dos jóvenes teólogos: uno que había sido alumno de Juan Calvino, y el otro que lo fue de Felipe Melanchton, cercano colaborador de Lutero. Los nombres de los autores son Zacharias Ursinus y Gaspar Oleviano (también Caspar Olevian, Olevianus o von Olewing). Los catecismos que se hicieron después emplearon el Catecismo de Heidelberg como modelo.

-  e-Sword-the. LEDD. Mundo Hispano. 

-  Biblia de Estudio RYRIE.

-  Pastor: Carlos Ramírez Jiménez. 15//3//2026. MISIÓN BAUTISTA: Emanuel”. Ciudadela de Noé.  Los Cardos Mz. E - Lt. 18. III Etapa. Cerca del Hospital Regional II.  Cel. 937-608382-Tumbes.



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