LAS ADVERTENCIAS NO ATENDIDAS: (Amós 4:1-13)
LAS
ADVERTENCIAS NO ATENDIDAS:
(Amós 4:1-13)
“Oíd esta palabra, vacas de Basán, que estáis en el monte
de Samaria, que oprimís a los pobres y quebrantáis a los menesterosos, que
decís a vuestros señores: Traed, y beberemos… Jehová
el Señor juró por su santidad: He aquí, vienen sobre vosotras días en que os
llevarán con ganchos, y a vuestros descendientes con anzuelos de pescador”. Vv. 1-2).
Pastor: Carlos
Ramírez Jiménez:
Este
capítulo parece consistir de una serie de sermones cortos pronunciados en
distintas ocasiones.
Oíd esta palabra: Véase la nota a 3:1*.
Vacas de Basán: Las esposas de los
hombres prominentes de Samaria son comparadas con las vacas que pastaban en las
verdes llanuras de Basán en la Transjordania. Monte
de Samaria: La ciudad capital del
reino del norte fue edificada por Omri sobre una colina que había comprado a
Semer (1 R. 16:24). Oprimís a los pobres: La misma acusación de despiadada explotación de
los pobres se les lanza a las mujeres de Samaria.
Su ambición de riquezas y lujo empujaba a sus esposos a cometer mayores injusticias.
NOTA: 3:1:
*Oíd esta palabra:
Fórmula utilizada por Amós para proclamar el mensaje divino (véanse 4:1; 5:1),
específicamente destinado a los hijos de Israel (véase la nota a 2:11).
Ayuda
Hermenéutica:
*shama
= (שָׁמַע, H8085), «oír, escuchar, atender, obedecer, publicar».
El vocablo se encuentra en la mayoría de las lenguas semíticas, incluyendo en
hebreo y arameo bíblico (9 veces). Shama
aparece en todos los períodos históricos del hebreo y unas 1,160 veces en la
Biblia… (VINE).
1. La Malicia De Los Que Incitan a Otros a Hacer Maldad. Amós 4:1-3.
No es asunto del sexo de la persona. El empleo de la metáfora del ganado para describir a personas no es del todo extraño en el AT. (ver Salm. 22:12; Jr. 31:18; Os. 4:16 y Miq. 4:13). No obstante, Amós habla de las mujeres corpulentas de Samaria con ironía.
Basán,
al oriente del Jordán, era bien conocida por la fertilidad de sus pastos (Jr. 50:19;
Miq. 7:14) y la calidad de su ganado (Deut. 32:14; Ez. 39:18). Sin duda estas
mujeres de la alta sociedad de Samaria son hermosas y gozan de buena salud,
pero su actitud hacia los pobres es reprochable. Incitan a sus maridos a que
opriman y maltraten a los pobres para tener abundancia de dinero para comprar
bebidas y objetos de lujo. Esta es una situación de mucha actualidad.
¿Quién es responsable? ¿El tirano que autoriza el asesinato o el soldado que dispara contra la víctima? ¿Los padres que no cuidan de las necesidades de sus hijos o la sociedad que rehúsa pagarles un sueldo adecuado o los margina de posibles trabajos, diciendo que no tienen preparación, o que son ociosos?
El
indignado profeta proclama que el Señor ha jurado por su santidad que estas
mujeres serán llevadas con ganchos al matadero, como hacían con las vacas
gordas. El arte del Medio Oriente antiguo nos muestra grabados de presos de
guerra tratados de esa forma tan inhumana. El heb. dice que serán echados a un
lugar llamado Hermón, no al palacio (véase nota de la RVA).
No se ha identificado ningún lugar con ese nombre, pero no se trata de la famosa montaña que se menciona en la Biblia. Sin embargo, la metáfora es bien clara: serán llevados al cautiverio y quizás a una suerte aún peor.
Semillero Homilético:
Las vacas de Basán. Amos 4:1–3 y 6:1, 2.
Introducción: El pecado toca y corrompe a todas las personas.
I. El pecado: manipulación (4:1).
Involucrar
a otros en sus desenfrenos.
II. El pecado: insensatez (4:1, 2).
1. Falta de
integridad y responsabilidad.
2. Opresión e
insensibilidad hacia los pobres.
III. El pecado: los reposados y confiados (6:1).
1. Vivir reposados y
confiados por lo que hicieron sus antepasados con Dios.
2. Jactarse de los
beneficios de su posición.
IV. El pecado: sus consecuencias (4:2, 3 y 6:2).
1. El castigo del
pueblo: muerte y exilio.
2. El ejemplo de pueblos destruidos.
Introducción: El pecado siempre trae sus consecuencias. Nos aparta de Dios y de nuestro prójimo. Hay que escuchar la voz de Dios cuando nos llama a dejar el pecado; tenemos que arrepentirnos de ello y determinar no hacerlo más.
2. La Condenación De Un Ritual Excesivo y Vacío. Amós 4:4-5.
El profeta emplea el mismo imperativo que se halla dos veces en el Salmo 100 con referencia al santuario de Betel, el principal lugar de cultos en el norte, situado a unos 35 km al norte de Jerusalén. Gilgal, juntamente con Dan, eran los otros santuarios del norte que no se han localizado con toda certeza. Primero Reyes 12:26-33 y Jos. 4:19; 5:9 indican que Gilgal era un santuario al lado del río Jordán. Oseas también condenó el culto lujoso en Gilgal (Os. 4:15; 9:15; 12:11).
Solamente
los ricos podían ofrecer los sacrificios y ofrendas con la abundancia y
frecuencia que Amós menciona. Con fina ironía los invita a traer sus diezmos
cada tres días en lugar de cada tres años como la ley estipula (Deut. 14:28).
La frase ya que eso es lo que os gusta (Amós 4:5) indica que el pueblo practicaba
el culto para satisfacer sus propios deseos, no para adorar a Dios. El centro
de la vida de esos ricos se hallaba en el dinero, no en Dios.
Incluso, solamente podían ofrecer semejantes sacrificios y ofrendas porque habían robado a los pobres. Amós dice muy claramente que tales actividades constituían nada menos que rebelión contra Dios. Lo que él requería era “hacer justicia, amar misericordia y caminar humildemente con tu Dios” (Miq. 6:8).
Joya Bíblica:
…¡Prepárate para venir al encuentro de tu Dios, oh Israel! (Amós 4:12c).
3. Desastres Que No Produjeron Arrepentimiento. Amós 4:6-12.
Después
de hablar sobre lo que el pueblo hace, Amós pasa a hablar sobre lo que Dios ha
hecho para advertirles de su peligro. Enumera siete desastres que resultan de
causas naturales, con excepción del penúltimo. Son todas acciones disciplinarias
realizadas a lo largo de su historia:
Ø Hambre,
Ø Sequía,
Ø Viento solano,
Ø Plaga de langostas,
Ø Mortandad,
Ø Muerte a espada, y
Ø Terremoto.
Tales desastres normalmente llevarían a la gente a “volver” a Dios, pero parece que no habían servido para nada en el caso de Israel.
Dios
había indicado en la torah que al obedecer las leyes y los mandamientos de Dios
vendrían bendiciones, y al desobedecerlos vendrían maldiciones o castigos (Lv.
26 y Deut. 28). Igualmente, Samuel, al establecer la monarquía en Israel, habló
claramente del peligro de obedecer a los hombres en lugar de obedecer a Dios (1
Sam. 12:1-25).
Seguramente los profetas tenían estas enseñanzas en mente al escribir sus oráculos. Dios ya había indicado al pueblo la importancia de seguirlo y las consecuencias de no hacerlo. Aquí Dios (Por mi parte…), por medio de su profeta les hace recordar que en siete ocasiones distintas había actuado para hacerlos volver y ser leales al pacto que habían aceptado. El resultado en cada caso suena como un triste estribillo: Pero no os volvisteis a mí.
Los oyentes del profeta deberían haber tenido en su conocimiento estos eventos, y el ser confrontados con la realidad de que eran castigos de Dios sobre su pueblo debería haberlos hecho reconocer cómo habían dejado de responder a Dios en momentos decisivos de su historia, y que esos desastres en realidad eran castigos de Dios.
El
AT., en varias ocasiones describe tiempos de hambre que amenazaron al pueblo.
La frase a diente limpio (v. 6) es un recuerdo escalofriante de la realidad del
hambre. En muchas ocasiones los tiempos de hambre eran causados por sequía, por
la falta de las lluvias tardías o tempranas, o a veces había lluvia en un lugar
y sequía en otro.
Los movimientos de pueblos enteros buscando agua es otra señal de la desesperación experimentada frente a estas situaciones. A veces el viento cálido y seco que venía del desierto secaba todos los campos (Hag. 2:17; 1 R. 8:37; Deut. 28:22). En Joel 1 se describe el desastre producido por un enjambre de langostas.
Guerras, enfermedades, plagas y muerte eran experiencias frecuentes en el Medio Oriente (vv. 6-11). Todas estas fueron señales que Dios había usado para hacer que su pueblo reflexionara y volviera a él.
Por lo tanto, Amós anuncia que Dios va a llamar a sus hijos rebeldes ante su tribunal supremo para aplicarles la sentencia que su rebeldía e idolatría merecen. Los dos verbos kun H3559 “prepararse” y kara H7122 “encontrarse con” en heb. se emplean en éxodo 19 con referencia al Pacto.
Ayuda Hermenéutica:
H3559 kûn = (כּוּן, H3559), «establecer; estar listo, preparado, cierto; ser oportuno,
apropiado». Este verbo se encuentra en casi todas las lenguas
semíticas (aunque no en arameo bíblico). Kûn
se encuentra en la Biblia unas 220 veces y en todos los períodos del hebreo.
H7122 qara = (קָרָא, H7122), «confrontar, encontrarse, acontecer»). Qara representa una «confrontación» intencional que encara una persona con otra. Puede ser una «confrontación» amistosa en que un amigo «se encuentra» intencionalmente con otro, como en el caso de los reyes del valle que salieron al «encuentro» de Abram cuando regresa de derrotar al ejército merodeador de Qedorlaomer (Gn. 14:17). O cuando una hueste sale para «encontrarse» con un posible aliado (Jos. 9:11; 2 Sam. 19:15). En contextos cúlticos, uno «se encuentra» con Dios o «es encontrado» por Dios (Ex. 5:3). (VINE).
Parece que Amós anuncia que van a aparecer ante Dios, no para hacer un pacto sino para recibir su sentencia por no cumplir el pacto ya existente. Este encuentro futuro no será amistoso sino para oír su juicio definitivo. Muy diferente es la invitación de Heb. 9:27 que se debe emplear en campañas de evangelización.
4. Himno a Dios el Creador. Amós 4:13.
Este
es una parte de un himno tal como los que se hallan en 5:8, 9 y 9:5, 6. Afirma
que el Dios soberano ha establecido la ley de causa y efecto en el mundo moral
tal como lo ha hecho en el mundo físico. Dios ha revelado sus intenciones a “sus siervos, los
profetas”, de manera que Israel no tiene excusa alguna para no
obedecerle. Eso se ve en la frase revela al hombre su pensamiento.
Muchos años antes de la venida de Jesús, se sabía que Dios “no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio acerca de los hombres, pues él conocía lo que había en el hombre” (Jn. 2:25). Así, el gran encuentro con Dios puede ser horrible para el ser humano si es para recibir su condenación bien merecida o puede ser glorioso si se ha preparado por medio de un arrepentimiento sincero, un cambio de vida, y ha seguido fielmente las enseñanzas del Señor.
Semillero Homilético:
Cuando no aprendemos de la
experiencia. Amos 4:4–13.
Introducción: Las experiencias de la vida son los mejores maestros
si las escuchamos y las aprovechamos. Los israelitas no querían aprender de las
experiencias/castigos que Dios les había dado.
I. El peligro de la
religión de “lo que os gusta” (vv. 4, 5).
II. El peligro de no
volverse a Dios.
Dios menciona cinco castigos que ha dado
a su pueblo y luego dice: “pero no os volvisteis a mí”.
1. Experiencias del
castigo del hambre (v. 6).
2. Experiencias del
castigo de sequía y falta de agua (vv. 7, 8).
3. Experiencias del
castigo de desastres de la naturaleza (v. 9).
4. Experiencias del
castigo de la derrota en la guerra (v. 10).
5. Experiencias del
castigo de una calamidad (v. 11).
III. El peligro de las consecuencias (vv. 12, 13).
Conclusión: Dios nos llama a seguirlo en muchas formas, tanto por medio de sus enseñanzas como por medio de la disciplina que nos envía en distintos momentos de nuestra vida. Es una oportunidad de cambiar nuestros caminos pecaminosos. ¡Respóndale hoy!
Las vacas de Bazán.
___________
Nota y Bibliografía:
- Exposición Roy y
Joyce Wyatt. Ayudas Prácticas Roy y Joyce Wyatt. e-Sword-the. LEDD. Mundo
Hispano.
- Biblia de
Estudio RYRIE.
- Pastor: Carlos
Ramírez Jiménez. 15//04//2021. MISIÓN BAUTISTA “Emanuel”. Ciudadela de
Noé. Los Cardos Mz.E-Lt.18. III Etapa.
Cerca del Hospital Regional II. Cel.
942-562691-Tumbes.
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