Lección 6 ¿Puede Un Cristiano “devolver” Su Salvación? ... última.
Lección 6
¿Puede Un Cristiano
“devolver” Su
Salvación?
“Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”. (Lc. 19:10)
Pastor: Carlos
Ramírez Jiménez:
La
corta respuesta a esta pregunta es no, un verdadero cristiano no puede “devolver” la salvación. Por extraño que
parezca, hay algunos que están de acuerdo en que un cristiano no puede “perder” su salvación, y sin embargo creen que
la salvación les puede “devuelta” a
Dios.
Algunos de los que sostienen este punto de vista, leerán Romanos 8:38-39 y dirán que, mientras que nada ajeno a nosotros puede separarnos de Dios, nosotros mismos podemos elegir, por nuestra propia voluntad, separarnos de Dios. Esto no solo es antibíblico, sino que desafía la lógica.
Para entender por qué no es posible que se nos “devolvamos”
nuestra salvación, debemos comprender tres cosas:
·
La naturaleza de Dios,
·
La naturaleza del hombre, y
· La naturaleza de la salvación misma.
1. La Naturaleza De Dios:
Dios es, por naturaleza, un Salvador. Solamente en los
Salmos, 13 veces se menciona a Dios como el Salvador
del hombre.
Ø
Solo Dios es nuestro Salvador; nadie más
puede salvarnos, y
Ø Nosotros
no podemos salvarnos a nosotros mismos.
“Yo, yo Jehová, y fuera de mí no hay quien salve”. (Isaías 43:11). En
ninguna parte de la Escritura Dios es descrito como un Salvador que dependa de
aquellos que salva para hacer efectiva la salvación.
Juan
1:13 pone en claro que aquellos que pertenecen a Dios no son nacidos de nuevo
por su propia voluntad, sino por la voluntad de Dios. Dios salva por Su voluntad de salvar y Su poder para salvar.
·
Su voluntad nunca es frustrada, y
· Su poder es ilimitado (Daniel 4:35).
El plan de Dios para la salvación fue llevado a cabo por Jesucristo, Dios encarnado, quien vino al mundo para “buscar y salvar lo que se había perdido” (Lucas 19:10).
Ayuda Hermenéutica:
G2064 ἔρχομαι = érjomai: voz media de un verbo primario
(usado solo en tiempos presente e imperfecto, los demás siendo suplidos por un
parecido [voz media] ἐλεύθομαι = eleúdsomai o [activamente] ἔλθω = éldso; que de otra manera no ocurre); venir o ir (en
una gran variedad de aplicaciones, literalmente figurativamente): - acercar, arribar, entrar, ir, llegar, pasar, redundar, salir,
sobrevenir, venidero, venir.
G2212 ζητέω = zetéo: de afinidad incierta; buscar
(literalmente o figurativamente) específicamente (por hebraísmo) adorar (a
Dios), o (en un mal sentido) complotar (contra la vida): - pedir (señal),
preguntar, preocupar, procurar, querer,
requerir, buscar, demandar, ir. Compare H4441.
G4982 σώζω = sózo: del primario σῶς = sós (contracción por el obsoleto σάος
= sáos, «seguro»);
salvar, i.e. librar o proteger (literalmente o figurativamente): - hacer salvo, librar, misericordia, preservar, salvar, sanar,
sano.
G622 ἀπόλλυμι = apólumi: de G575 y la base de G3639; destruir completamente (reflexivamente perecer, o perder), literalmente o figurativamente: - destruir, matar, morir, perder, perdido, perecedero, perecer. (Strong).
Todo eso convirtió a Jericó en uno de los principales centros de impuestos de Palestina. Ya hemos estudiado los impuestos y el negocio de los publicanos (Lc. 5:27-32). Zaqueo había llegado a la cima de su profesión, por lo que sería el hombre más odiado del distrito. La historia tiene tres etapas:
i)
Zaqueo era rico, pero no era feliz. No podía por
menos de sentirse solo, porque había escogido una profesión que le convertía en
un descastado. Había oído hablar de Jesús, que recibía a los publicanos y a los
pecadores, y quería saber si tendría algo para él. Despreciado y odiado por los
hombres, Zaqueo buscaba el amor de Dios.
ii)
Zaqueo decidió ver a Jesús, y no dejó que nada se
lo impidiera.
El mezclarse con la multitud requería valor en su caso, porque muchos
aprovecharían la oportunidad para pegarle una patada o un puñetazo o algo peor,
de forma que Zaqueo acabaría el día con más cardenales que la curia romana. Pero aun así no podía ver nada, porque era bajito; así es
que tuvo una gran idea:
· Salió
corriendo,
· Se
adelantó a la comitiva,
· Se subió a un árbol corpulento y
frondoso cuyas ramas daban sombra a la carretera, y
· Allí
se dispuso a ver lo que pasaba sin ser visto ni molestado.
iii)
Zaqueo se comprometió con la comunidad al anunciar
su cambio.
Cuando Jesús le hizo saber que pararía en su casa aquel día, y cuando Zaqueo
descubrió que había encontrado un nuevo amigo maravilloso, hizo la mayor decisión de su vida:
· Decidió
darles a los pobres la mitad de todo lo que tenía; y
· La
otra mitad no se la reservó para sí mismo,
· Sino para hacer restitución de los
fraudes que hubiera cometido.
En
esto de la restitución fue mucho más allá de lo que mandaba la ley, que
obligaba a devolver por cuadruplicado o quintuplicado sólo lo que se hubiera
robado violentamente (Ex. 22:1). Si se trataba de un robo ordinario y no se
podían devolver las cosas, había que pagar el doble de su valor (Ex. 22:4; 7).
Si se confesaba el robo y se hacía restitución voluntariamente, había que
devolver el valor de lo robado más una quinta parte (Lv. 6:5; Núm. 5:7). Zaqueo
estaba decidido a hacer más de lo que demandaba la ley, y mostrar en sus obras
que era un hombre cambiado. La conversión es algo que no se demuestra con
palabras, sino con obras.
iv)
La historia termina con una gloriosa afirmación:
«El Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo
que se había perdido». Debemos tener cuidado con el sentido que
damos a la palabra perdido. En el Nuevo Testamento no quiere decir condenado,
sino sencillamente que no está en su sitio, y que no se sabe dónde está. Cuando
encontramos aquello que habíamos perdido, lo volvemos a poner en su sitio. Una
persona está perdida cuando no está en contacto con Dios; y es hallada cuando
una vez más ocupa su debido lugar como hijo o hija obediente en la casa y
familia de su Padre Dios.
Jesús
dejó en claro que nosotros no lo elegimos a Él, sino que Él nos eligió a
nosotros para que “llevemos fruto” (Juan
15:16). La salvación es un regalo de Dios a través de la fe en
Cristo, dada a aquellos que le pertenecían desde antes de la fundación del
mundo, predestinados para recibirla, y quienes han sido sellados por el Espíritu
Santo de esa salvación (Efesios
1:11-14).
Esto
excluye la idea de que el hombre pueda, por su propia voluntad, frustrar el
plan de Dios para salvarlo. Dios no predestinaría a alguien para recibir la
salvación, solo para ver Su plan frustrado por alguien que regresa el regalo.
Ø La Omnisciencia
y previo Conocimiento de Dios,
Ø Hacen imposible tal situación.
2.
La Naturaleza Del Hombre:
El
hombre es un ser depravado por naturaleza, quien no busca a Dios de ninguna
manera. Hasta que su corazón es cambiado por el Espíritu
de Dios, él no buscará a Dios, ni tampoco puede. La Palabra de Dios resulta incomprensible para él. El hombre no
regenerado es impío, inútil, y engañoso. Su boca está llena de amargura y
maldición, su corazón está inclinado a derramar sangre, no tiene paz, y “No hay temor de Dios delante de sus ojos”. (Romanos
3:10-18).
Tal persona es incapaz de salvarse a sí misma o siquiera ver su necesidad de salvación. Es solo después que ha sido hecha una nueva criatura en Cristo, que su corazón y mente son cambiadas hacia Dios. Solo entonces ve la verdad y entiende las cosas espirituales (1 Corintios 2:14; 2 Corintios 5:17).
3. La Naturaleza De La Salvación Misma:
Un
cristiano es alguien que ha sido redimido del pecado y colocado en el camino al
cielo.
· Él es una nueva criatura, y
· Su
corazón se ha vuelto hacia Dios.
Su antigua naturaleza se ha ido, ha muerto.
Su
nueva naturaleza ya no deseará devolver su salvación y regresar a
su antiguo ser, tanto como el receptor de un corazón trasplantado quisiera
regresar su nuevo corazón y cambiarlo por su antiguo corazón enfermo.
El concepto de un cristiano que devuelve su salvación es antibíblico e impensable.
Concluye:
Al
anunciar el propósito de su misión la de Salvar al hombre perdido y sin poder
ser restaurado por sí mismo.
Jesús
contraría las expectativas políticas de la gente. Le da una
oportunidad de vida eterna, de la salvación misma.
Esta última lección, es menester que pienses si en verdad eres SALVO, SÍ o NO, recuerda que estas escuelas de la perdida de la salvación en si no están sementadas en la Palabra de Dios consideran que la muerte de Cristo sea una Expiación Perfecta y se requiere hacer muchas cosas más, solo usted es responsable de estar seguros de lo que Jesús hizo en esa cruel CRUZ, por la humanidad y usted...Nuestra oración es SÍ estoy seguro de mi SALVACIÓN...
Dios salva por Su voluntad de salvar y Su poder para salvar.
____________
Nota
y Bibliografía:
-
e-Sword-the. LEDD. Mundo Hispano.
-
Biblia de Estudio RYRIE.
- Pastor: Carlos Ramírez Jiménez. 8//3//2026. MISIÓN BAUTISTA: “Emanuel”.
Ciudadela de Noé. Los Cardos Mz. E -
Lt. 18. III Etapa. Cerca del Hospital Regional II. Cel. 937-608382-Tumbes. Huancayo.
charlyibsh@hotmail.com
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